Milagro: bebés siamesas unidas por el cráneo son separadas con éxito en hospital del Vaticano

Fueron tres cirugías extremadamente raras por un defecto congénito igualmente inusual

Los médicos del hospital pediátrico del Vaticano anunciaron que lograron separar con éxito a unas bebés gemelas de dos años cuyos cráneos se fusionaron espalda con espalda, luego de tres cirugías extremadamente raras por un defecto congénito igualmente inusual.

Las gemelas Ervina y Prefina Bangalo nacieron el 29 de junio de 2018 en Mbaiki, República Centroafricana, con la cabeza unida y compartiendo vasos sanguíneos críticos alrededor del cerebro. Tales casos ocurren una vez cada 2 millones de nacimientos más o menos.

El Hospital Pediátrico Bambino Gesu, que es propiedad del Vaticano pero opera dentro del sistema de salud pública italiano, trajo a las gemelos y a su madre a Roma poco después de su nacimiento.

El hospital anunció este martes que las niñas se están recuperando bien, al declarar exitosa la tercera y definitiva cirugía de separación realizada hace un mes, el 5 de junio.

Un video publicado por el hospital mostró a las chicas saludando con música desde sus camas, aplaudiendo y sosteniendo marcadores de colores, así como celebrando su segundo cumpleaños en los brazos de su madre, mientras el personal del hospital les cantaba “Feliz cumpleaños” en italiano.

“El objetivo que nos propusimos fue muy ambicioso e hicimos todo lo posible para alcanzarlo”, dijo el Dr. Carlo Marras, jefe de neurocirugía pediátrica del hospital, al frente de un equipo que trabajó durante casi dos años planificando y ejecutando la separación.

En una conferencia de prensa para anunciar el resultado de la cirugía de las hermanas Bangalo, Marras dijo que el pronóstico es que “estas chicas pueden tener una vida normal” después de una fase de rehabilitación.

La presidenta del hospital, Mariella Enoc, conoció a las gemelas recién nacidas durante una visita a la República Centroafricana y fue quien impulsó llevarlas a Roma y ver si podían separarlas.

Ella dijo que la decisión de hacerlo creó preguntas éticas y económicas, ya que el costo de 1 millón de euros ($1.1 millones de dólares) pagado principalmente por la fundación del hospital podría haberse gastado en procedimientos menos riesgosos que habrían beneficiado a más niños.

Pero Enoc dijo: “Cuando encuentras una vida que se puede salvar, tienes que salvarla”, citó NBC News.