Programa piloto de compras en línea deja expuestos datos de beneficiarios de cupones de SNAP

El Centro para la Democracia Digital plantea en un reciente informe que el sistema piloto de compras en supermercados por internet sirve en "bandeja de plata" la información privilegiada de estas personas

Programa piloto de compras en línea deja expuestos datos de beneficiarios de cupones de SNAP
Negocios que reciben los cupones de alimentos en Nueva York.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Las autoridades gubernamentales ayudan a poner en “bandeja de plata” a empresas los datos personales de los beneficiarios del programa de cupones de alimentos conocido como SNAP a través del sistema de compras en supermercados en línea sin otorgarle a los usuarios -principalmente de las minorías- garantías de privacidad.

La alerta está contenida en un informe del Centro para la Democracia Digital (CDD) divulgado esta semana que analiza el alcance del servicio piloto que busca que decenas de millones de estadounidenses hagan compras bajo el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) por internet.

El informe reveló cómo los supermercados y tiendas minoristas en línea usan varias técnicas digitales — como informes detallados de perfiles, analíticas predictivas, rastreo de geolocalización, cupones en línea personalizados, IA y aprendizaje automático — para promocionar productos poco saludables, impulsar las compras e incrementar el gasto general de estos recipientes, principalmente de bajos recursos.

“Aunque estas prácticas afectan a todos los consumidores que realizan compras en línea, el informe explica que ‘ponen en mayor riesgo a las personas y familias que ya se enfrentan a dificultades'”, plantearon los encargados del CDD en un comunicado de prensa este miércoles. Según indica la entidad, las prácticas de recopilación de datos mediante comercio electrónico “podrían tener un impacto desproporcionado en los participantes de SNAP, entre los cuales están comunidades de bajos ingresos, comunidades de color, discapacitados y familias que viven en zonas rurales. El uso cada vez mayor de estos servicios para hacer compras de alimentos y otros artículos para el hogar podría exponer a estos consumidores a una recopilación masiva de datos, así como a técnicas injustas y depredadoras, exacerbando las disparidades existentes en la equidad racial y de salud”.

El informe, financiado por la Fundación Robert Wood Johnson, surge de una colaboración entre cuatro organizaciones sin fines de lucro: Color of Change, UnidosUS, el Centro para la Democracia Digital y Berkeley Media Studies Group.

A raíz de lo expuesto por medio del estudio, estos grupos le solicitaron a través de una carta al secretario de Agricultura, Sonny Perdue, acción inmediata para incrementar las protecciones en línea para los participantes de SNAP.

La evaluación concluye que el programa piloto que inició el año pasado en varios estados privilegia a ciertas compañías: específicamente, Amazon, Dash’s Market, FreshDirect, Hy-Vee, Safeway, ShopRite, Walmart y Wright’s Market.

Aunque la intención del plan del Departamento de Agricultura federal (USDA) era que los beneficiarios de la ayuda realicen compras de una manera más segura desde la casa, y, en medio de la pandemia- facilitar las medidas de confinamiento, el análisis de los investigadores apunta a que estas empresas violan las políticas de privacidad de los usuarios y promueven ciertos productos. “Los vendedores de alimentos del comercio electrónico deliberadamente destacan las marcas y productos con los que están asociados (que incluyen algunos de los alimentos y bebidas procesadas más publicitados), haciéndolos muy visibles en sus páginas de inicio y en los ‘estantes digitales’, así como mediante cupones en línea y recordatorios estratégicos en el punto de venta”, advierte el Centro.

Mediante el comunicado añadieron que los supermercados que trabajan con el programa piloto de SNAP han desarrollado múltiples técnicas de “adtech” (tecnología de anuncios), como las que usan aprendizaje automático y ciencias del comportamiento para fomentar “compras sin fricción” y compras impulsivas de ciertos alimentos y bebidas.

Los estudiosos además cuestionaron que la información recopilada y los perfiles creados para las compras en línea también pueden ser usados para fines de mercadotecnica, y que los requisitos del programa piloto no limitan adecuadamente el uso de los datos de los participantes de SNAP por parte de las empresas.

“Ante la carencia de una privacidad mínima y sólidas normativas de comercio electrónico en los Estados Unidos, las débiles protecciones del USDA están exponiendo a los destinatarios de SNAP a un riesgo considerable”, explicó la Dra. Katharina Kopp, una de las autoras del informe. “Las prácticas de comercio electrónico y “Big Data” que identificamos en nuestra investigación pueden poner en mayor riesgo a las comunidades de color, incluyendo una mayor vigilancia comercial y más discriminación”, sostuvo.