La última llamada por cámara entre el soldado de Fort Hood Elder Fernandes y su madre

Una captura de una videollamada guarda la última imagen disponible del soldado hallado muerto cerca de las vías del tren de Temple

La última llamada por cámara entre el soldado de Fort Hood Elder Fernandes y su madre
El soldado Elder Fernandes fue hallado muerto cerca de las vías del tren en Temple.
Foto: US Army / Cortesía

Una captura de una videollamada guarda la última imagen disponible del soldado de Fort Hood, Elder Fernandes, antes de ser reportado desaparecido el 17 de agosto.

El sargento que fue hallado muerto en Temple el pasado martes, a unas 28 millas de la base en Killeen, se ve sonriente mientras conversa con su madre Ailina Fernandes. El joven de 23 años viste su uniforme militar.

Su tía Isabel Fernandes compartió la imagen mediante su cuenta de Facebook.

El mensaje que acompaña la captura de pantalla indica: “Elder, tu madre y tu familia nunca volverán a hacer FaceTime contigo, nunca volveremos a ver tu cara feliz de nuevo. Nos dejaste con el corazón roto. Nosotros vamos a lograr justicia”.

Elder your mother, your family will never get to facetime you again, we will never get to see your happy face again!
You left us heart broken 💔💔

We will find justice

#JusticeForElderFernandes

Publicado por Isabel Neves Fernandes en Jueves, 27 de agosto de 2020

Se desconoce cuándo exactamente se realizó el videochat. Sin embargo, el domingo 16 de agosto -un día antes de que se le perdiera el rastro a Fernandes tras ser dado de alta del Carl R. Darnell Memorial Hospital- el muchacho llamó a su progenitora.

“La última vez que hablamos fue la tarde del domingo, él me dijo ‘madre, tan pronto salga del hospital y tenga mi teléfono celular, yo te llamaré. Voy a hacer una videollamada para que me veas”, prometió el joven según declaraciones de su madre a KCENTV. “Esas fueron sus últimas palabras para mí. Yo prometo que te voy a llamar el lunes y nunca pasó. Y eso no está bien”, agregó la mujer.

Fernandes había sido admitido al centro de salud del Ejército, el 11 de agosto; las condiciones exactas de su ingreso se desconocen. Tras su salida del lugar, un superior- que no ha sido identificado-lo dejó en su casa en Killeen. El joven no se reportó a su puesto al día siguiente. La limitada información brindada por las autoridades de Fort Hood apunta a que el soldado enfrentaba una situación emocional, pero ni siquiera los documentos médicos solicitados por la familia han sido suministrados.

El Departamento de Policía de Temple que forma parte de la pesquisa para establecer las causas de la muerte de Fernandes descartaron preliminarmente que se trate de un crimen violento o asesinato (“foul play”). El fallecido fue hallado colgando de un árbol cerca de las vías del tren de la ciudad.

Pero familiares y amigos del militar no creen esta versión. Al igual que en el caso de la soldado asesinada Vanessa Guillén, quienes conocieron a Fernandes sospechan que las autoridades no están diciendo la verdad sobre las circunstancias de su muerte.

El miembro de las Fuerzas Armadas presentó una denuncia por acoso sexual en abril pasado que fue desestimada en julio por falta de evidencia que sustentara las alegaciones. Fernandes se querelló porque le habían tocado el trasero mientras se encontraba en la base. Sin embargo, no se tienen más detalles del altercado que llevó a la queja formal ante las autoridades militares.

Carta desde el Congreso

Legisladores federales del estado de Massachusetts de donde era originario el soldado liderados por la senadora Elizabeth Warren, le pidieron mediante carta fechada el 28 de agosto a la Oficina del Inspector General del Departamento de Defensa que inicie una pesquisa independiente sobre el caso Fernandes.

Este lunes, los encargados de Fort Hood anunciaron mediante un comunicado en su página web que un organismo independiente iniciará indagaciones sobre los procedimientos y el clima en la base militar.

Comité independiente llega a Fort Hood

“El Comité Independiente de Revisión de Fort Hood examinará el clima de mando y la cultura de Fort Hood y la comunidad militar a su alrededor para determinar si refleja el compromiso del Ejército con la seguridad, el respeto, la inclusividad, diversidad, y un espacio libre de acoso sexual. Mientras estén en Fort Hood, los miembros de FHIRC planean reunirse con líderes de unidades, soldados, oficiales locales, fuerzas de ley y orden y grupos comunitarios”, lee parte del comunicado.

La entrada en el sitio web no precisa si el equipo se enfocará, específicamente, en los casos de Fernandes y Guillén.

Sin embargo, a raíz del asesinato de la soldado de origen mexicano en la armería de la base el pasado 22 de abril, el secretario del Ejército, Ryan McCarthy, informó a mediados de julio que ordenó una pesquisa independiente para indagar en el proceder de las autoridades militares en temas como acoso y abuso sexual.