Los trabajadores nos merecemos una mejor opción que Trump

Los trabajadores nos merecemos una mejor opción que Trump
Miembros del sindicato 32BJ portan pancartas con las palabras "trabajadores esenciales", durante una manifestación en la ciudad de Nueva York.
Foto: Michael M. Santiago / Getty Images

He trabajado como limpiadora en un rascacielos comercial en Manhattan durante 14 años, y lo he hecho con orgullo.

Durante muchos años, el Día del Trabajo significó para mí que podía celebrar los beneficios y las protecciones que los miembros de sindicatos como yo hemos logrado ganar luchando por ellos.

Pero este Día del Trabajo, lo que me resalta es todo lo que los trabajadores hemos perdido bajo la presidencia de Donald Trump y cuántos estadounidenses están sufriendo porque una y otra vez él ha demostrado que no le importa si vivimos o morimos.

Solo tengo que ver a mi gente de El Bronx y en el complejo de viviendas públicas donde vivo para ver cómo su falta de liderazgo nos está perjudicando. He estado sin trabajo desde abril, al igual que la mayoría de mis vecinos. Muchos de ellos tenían pocos o ningún ahorro para superar esto. Muchos se han enfermado, en parte porque muchos son considerados trabajadores esenciales y han seguido laborando.

He estado ayudando a quien he podido, aconsejándolos y conectándolos con recursos que necesiten, como beneficios de desempleo y los bancos de alimentos. Pero no saldremos de esto si permitimos que Trump siga amenazando nuestro sustento y nuestra supervivencia.

La respuesta de Trump a la pandemia de coronavirus, uno de los mayores desafíos que hemos enfrentado en nuestras vidas, nos ha fallado a los trabajadores y a nuestras familias, provocando que muchas personas se enfermen y mueran sin necesidad. Y no es que se haya preocupado por los trabajadores y sus familias en el tiempo que ha estado en la Casa Blanca. Al contrario, el presidente Trump ha actuado una y otra vez en contra de los intereses de los trabajadores. Y eso me enfurece.

Es por eso que voy a hacer todo lo posible para asegurar  que no tenga cuatro años más para seguir perjudicando a los trabajadores, inmigrantes y personas negras como yo. Necesitamos algo mejor. Nos merecemos algo mejor. Y afortunadamente, tenemos una mejor opción: Joe Biden.

Sé que Joe Biden será mejor para nuestra salud, para una economía que beneficie a los trabajadores en lugar de a los multimillonarios, y para los derechos de nuestras comunidades inmigrantes y negras.

Biden tiene un plan integral para combatir la pandemia, centrado en las pruebas, el equipo de protección personal, los estándares nacionales para enviar a las personas de regreso al trabajo de manera segura y la necesidad de proteger a las comunidades negras, de color e inmigrantes en las comunidades más afectadas, como la mía.

Además, durante décadas, Biden ha votado para aumentar el salario mínimo y ha prometido aumentar el salario mínimo nacional a $15, como lo hemos hecho en Nueva York. Y quiere extender los derechos a más trabajadores para formar un sindicato. Para mí, tener unión ha mejorado mi vida muchisimo y sé que lo haría por los demás.

En los últimos cuatro años, Trump se ha esforzado para menguar los derechos de los trabajadores, nombrando personas en contra de los trabajadores para dirigir la Junta Nacional de Relaciones Laborales. Es posible que mis vecinos y yo no sobrevivamos cuatro años más a estos ataques.

Y no podemos soportar cuatro años más de los ataques que Trump ha lanzado contra las comunidades inmigrantes, negras y de color. Ha llamado a los mexicanos criminales, narcotraficantes y violadores, y ha separado miles de familias inmigrantes, deteniendo niños en facilidades donde corren un mayor riesgo de contraer COVID-19 u otras enfermedades fatales.

Joe Biden lucharía para corregir los muchos errores en nuestro sistema de inmigración, para hacerlo justo y humano, comprometiéndose con las personas que buscan asilo y haciendo permanente el programa DACA, además de impulsar formas de reducir el número de personas encarceladas, y garantizando que los ex-presidiarios puedan participar plenamente en la sociedad.

Nací en la República Dominicana, y generaciones de dominicanos aún llevamos las cicatrices de la dictadura de Trujillo. Conocemos cómo los autócratas pueden perjudicar nuestros derechos, nuestras economías y nuestras propias vidas. Y no permitiré que este autócrata estadounidense lastime a mi hijo estadounidense, a mis vecinos de El Bronx ni a nadie más, si puedo evitarlo.

Mientras siga hablando con mis vecinos, me aseguraré de que aquellos que puedan votar estén inscritos y que emitan su voto. Y les diré por qué Biden es mejor. Porque nuestras vidas dependen de ello.

-Yenny Hernández es miembro del sindicato 32BJ