¿Qué contienen en realidad los cubos de caldo de pollo?

El ingrediente principal podría no ser pollo

¿Qué contienen en realidad los cubos de caldo de pollo?
Muchos cubos de caldo de pollo saben bien gracias a sus aditivos.
Foto: Karolina Grabowska / Pexels

Es común usar cubos o polvo granulado de caldo de pollo para dar mayor sabor a diversos platillos como caldos, sopas y pastas. ¿Sabes qué es lo que contienen?, ¿cuáles son los ingredientes principales?

El cubo de caldo de pollo debe estar hecho de caldo evaporado con suficientes extractos de pollo para dar características definidas, especialmente el sabor, señala la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

También hay los cubos con sabor a pollo. Estos últimos contienen proteína vegetal hidrolizada con extractos de pollo que le dan sabor a ave.

Estos pequeños cubos suelen contener una gran cantidad de ingredientes que debes tomar en cuenta para controlar su ingesta cuando quieres cuidar tu salud.

Sal, mucha sal

Uno de los principales potenciadores de sabor de los cubos o gránulos, es la sal. Este ingrediente puede estar presente como primer ingrediente en grandes cantidades, varía según el tipo y la marca.

La Universidad Estatal de Michigan (MSU) señala que muchas variedades de caldo pueden tener más de 700 miligramos de sodio por porción. Ahora imagina si pones dos cubos a tu receta, es demasiado sodio.

La Organización Mundial de la Salud, sugiere un consumo total diario de sodio menor 2 gramos diarios. La Asociación Americana del Corazón (AHA) recomienda un límite ideal total de no más de 1,500 mg por día.

Glutamato monosódico

El glutamato monosódico (GMS) es un aditivo común usado en el caldo de pollo, por ello es que puedes encontrar que saben muy bien.

Azúcar

Además de sal o en su lugar el MSG, el azúcar o edulcorantes pueden ser el segundo ingrediente en los caldos, según publica Los Ángeles Times. También se suman, aromas, colorantes artificiales y conservantes.

¿Son buenos los cubos de caldo de pollo para tu salud?

Los cubos de caldo de pollo resultan ser un producto con alto contenido en sodio, aditivos, grasas saturadas y un bajo aporte en nutrientes como las proteínas.

Superar las ingestas recomendadas de sodio provoca el aumento de la presión arterial y aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio.

Se debe limitar el uso de ingredientes con alto contenido en sodio en comidas para toda la familia, ya que las dietas altas en sodio también afectan la salud de los niños, informa la AHA.

En cuanto a los azúcares añadidos, aportan cero nutrientes pero muchas calorías añadidas que no solo favorecen los kilos de más, también reducen tu salud, favorecen las enfermedades cardiovasculares e incluso debilitan tus sistema inmunológico.

Recomendaciones

Asegúrate de leer los ingredientes. Busca aquellos productos con bajo contenido en sal, puede aparecer como cloruro de sodio u otros ingredientes a base de sodio. Un producto bajo en sodio contiene solo “140 mg” por porción.

Si estas agregando cubos o gránulos de caldo de pollo, evita agregar más sal a la comida.

Usa menos cantidad de producto del que se indica en el empaque.

Una opción saludable es preparar tu caldo de pollo en casa y congelarlo en cubos para que estén listos cada vez que los necesites.

Hacer caldo de pollo en casa

Ingredientes

(Rinde 8 tazas de caldo)

  • 10 libras en cuartos de pierna de pollo
  • 2 tazas de verduras (cebolla, apio, zanahoria), picadas
  • 1 cucharada de condimento (perejil, tomillo, laurel, granos de pimienta)
  • Agua

Preparación

  1. Retira la piel y la grasa.
  2. Coloca el pollo en una olla.
  3. Agrega las verduras y los condimentos.
  4. Incorpora agua fría para cubrir el pollo.
  5. Calienta hasta que hierva, luego reduce el fuego, cubra y cocine a fuego lento durante aproximadamente 1 hora.
  6. Si usas olla de cocción lenta, cubre y cocine a fuego lento durante 6 a 8 horas o a fuego alto durante aproximadamente 4 horas. Cocer a fuego lento permite que la carne y el caldo absorban más sabor.
  7. Saca la carne del caldo y refrigera en un recipiente tapado. Cuando se enfríen las piezas, retira la carne de los huesos y congélala en bolsas individuales.
  8. Cuela el caldo y vierte en recipientes. Refrigera toda la noche y luego retira la grasa endurecida en la parte superior.
  9. El caldo congelado se conserva en óptimas condiciones durante 3 meses.

Te puede interesar: