Cómo preparar un cuenco de Buda

Nutritivo, beneficioso para tu salud, saciante y atractivo para la vista
Cómo preparar un cuenco de Buda
Foto: Ella Olsson / Pexels

El cuenco de Buda es un tazón que contiene elementos saludables, deliciosos y equilibrados. Es una combinación de cereales integrales, verduras, legumbres, nueces, semillas y una salsa. Con mezclas que te proporcionan energía, nutrientes y te ayudan a sentirte saciado, por lo que también pueden favorecerte si deseas controlar tu peso.

Estos tazones se han usado desde hace mucho tiempo, pero en años recientes han ganado espacio en blogs, Pinterest y hasta en menú de algunos restaurantes.

El cuenco original de Buda

Los autores del libro Buddha’s Diet “El antiguo arte de perder peso sin perder la cabeza” explican en Epicorius que Buda era en realidad muy delgado. “Buda se despertaba antes del amanecer todas las mañanas y llevaba su cuenco por los caminos o senderos… La gente local colocaba comida en el cuenco como donación y al final comía lo que le habían dado… ese era el tazón de Buda original, bastante simple, tal vez arroz y un simple curry”.

Cómo preparar tu cuenco

No hay una sola receta para los cuencos o tazones de Buda, es muy versátil. Puedes usar los alimentos que tengas a la mano en el refrigerador y crear una mezcla equilibrada de elementos saludables, que tenga buena vista y buen sabor. El tamaño del recipiente debe ser suficiente como para 2 o tres tazas de comida que puedes disfrutar fría o caliente. Aquí una guía:

1. Elije tu base de granos

Elige un grano integral que será ⅓ del cuenco. Puede ser arroz integral, quinua, avena o cebada. Forman parte de las fuentes más saludables de carbohidratos que promueven la buena salud. Proporcionan principalmente fibra, también aportan vitaminas y minerales. Son carbohidratos que tienen un efecto más moderado en la azúcar en la sangre.

También puedes optar por pasta integral.

2. Verduras

Elije tus verduras de variedad de tipos y colores para darle a tu cuerpo la combinación de nutrientes que necesita. Esto no solo garantiza una mayor diversidad de productos químicos vegetales beneficiosos, sino que también crea comidas atractivas para la vista. Estarás recibiendo una carga de vitaminas, minerales y antioxidantes.

Puedes combinar por ejemplo: brócoli al vapor, cubos de calabaza, rodajas de aguacate, guisantes y granos de maíz. Los ingredientes deben tener el tamaño de un bocado para que sean fáciles de mezclar y comer con un tenedor o cuchara,

3. Legumbres

Foto: PxHere

Agrega de  ½ a 1 taza de legumbres como lentejas, frijoles negros, garbanzos o edamame. Son fuente de proteína vegetal. Tienen el doble de proteínas que cereales de grano entero como el trigo señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Las legumbres aportan ácido fólico, minerales como el hierro y zinc y también son ricas de fibra.

Tienen un contenido bajo de calorías, son bajas en grasas, sin colesterol y tienen un bajo índice glucémico. Se digieren lentamente y dan una sensación de saciedad que te lleva a una menor ingesta de calorías.

4. Nueces, semillas y frutas

Foto:Marta Branco/ Pexels

Agrega una cucharada de nueces, semillas y frutas cortadas en cubitos, estas pueden ser frescas o secas. También incorpora una cucharadita de hierbas algunas hierbas. Estarás colocando grasas buenas para tu corazón como el omega-3, vitaminas, minerales y antioxidantes.

5. Rocía con salsa

Agrega el aderezo, vinagreta o salsa de tu preferencia. Puede ser simplemente un poco de vinagre, aceite de oliva y limón o una deliciosa salsa picante.

Puedes tener varios elementos preparados con anterioridad, como las legumbres, granos y algunos vegetales que requieran cocción para solo tomarlos del refrigerador y hacer tu combinación al momento y agregar el resto de ingredientes frescos.

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