Se curó del VIH, pero ahora tiene cáncer terminal

Timothy Ray Brown es el primer hombre en el mundo que venció al virus de la inmunodeficiencia humana, pero aún lucha contra su otro enemigo

Se curó del VIH, pero ahora tiene cáncer terminal
Timothy Ray Brown, "el paciente de Berlín", en 2012.
Foto: Getty Images

En 2007 un inédito trasplante de médula ósea le dio a Timothy Ray Brown el título del primer hombre que se curó del VIH en el mundo. Un segundo trasplante en 2008 parecía haber erradicado también la leucemia por la que inició su tratamiento, pero ahora su cáncer es terminal.

Conocido como “el paciente de Berlín”, porque vivía en la capital alemana cuando su atención médica comenzó, en la primera década de los 2000, Ray Brown es un traductor estadounidense que se enteró de que tenía VIH en 1990; 16 años más tarde fue diagnosticado con leucemia. Los dos trasplantes de médula ósea que recibió parecían haber erradicado ambos padecimientos, pero hoy el cáncer ha regresado con fuerza

Ray Brown, quien ahora vive en Palm Springs, California, le contó a la agencia AP que su leucemia regresó el año pasado y se ha diseminado ampliamente por su cuerpo. Tiene 54 años.

Recibió un trasplante de médula ósea de un donante con una rara resistencia natural al virus de la inmunodeficiencia humana, una condición muy poco común en una cirugía muy riesgosa: los médicos destruyeron, con radiación y quimioterapia, el sistema inmunológico de Brown para que pudiera recibir las células donadas y éstas desarrollaran por sí mismas un nuevo sistema inmune. Un proceso muy arriesgado para ser utilizado de manera general, pero funcionó: el traductor venció al VIH hace 13 años.

Sin embargo, el cáncer fue otra historia. La leucemia seguía su curso dentro de su cuerpo, así que un año más tarde, en 2008, recibió un segundo trasplante del mismo donante, y esa segunda cirugía funcionó… hasta hoy.

Brown le dijo a AP que estaba “contento” de haberse sometido al trasplante, pues inspiró a la ciencia para encontrar una cura, algo que se creía imposible. “Abrió puertas que antes no existían”, aseguró.

“Timothy demostró que el VIH se puede curar, pero eso no es lo que me inspira de él. Tomamos trozos de su intestino, tomamos trozos de sus ganglios linfáticos. Cada vez que le pedían que hiciera algo, aparecía con una gracia asombrosa“, le contó a la agencia el doctor Steven Deeks, especialista en SIDA de la Universidad de California en San Francisco, quien ha trabajado de cerca con Brown para buscar una cura.

Timothy Ray Brown recibe cuidados paliativos en Palm Springs.