Cocol, el origen de uno de los panes más tradicionales y antiguos de México

El nombre de este pan de orígen prehispánico significa "apapacho"

En la época prehispánica, los panes se hacían con maíz, miel y semillas.

En la época prehispánica, los panes se hacían con maíz, miel y semillas. Crédito: El Mono Español | Creative Commons

¡Quiero mi cocol! es una frase que quedó en memoria de la actual cultura popular mexicana gracias al personaje “el tata” del actor Jorge Arvizu. El cocol es uno de los panes más antiguos de México y es perfecto para acompañar con un café de olla o un champurrado.

Es un apapacho

El nombre del cocol es náhuatl, que significa apapacho o cariño. Aunque algunos suelen relacionar al nombre del pan con la palabra cocolli, pero esta palabra significa enojo, por ello a un golpe también se le puede decir “cocoloazo”.

El cocol es un pan de dulce en forma de rombo que puede estar barnizado o cubierto con ajonjolí. Hay dos tipos de cocoles, con o sin relleno de queso.

El pan se prepara con harina de trigo con piloncillo y tiene un destacado sabor a anís, ya que esta especia se agrega a la masa; puede incluir trozos de piloncillo o nuez.

El Diccionario de la Gastronomía Mexicana señala que es un pan típico de regiones como Tlaxcala (donde hay una variedad que se elabora con la masa del pan de fiesta), Hidalgo y el Estado de México. También en Veracruz es un pan que se consume para el desayuno y la cena, típico en Perote.

El origen

El cocol existía desde la época prehispánica, se hacía con maíz, miel y semillas. Fue después de la llegada de los españoles a México que se empezó a hacer uso de harina de trigo, piloncillo, huevos, mantequilla y anís en el pan.

Hay una variedad de cocol que se considera el papá del cocol, se trata del chimistlán. Es un pan con forma de rombo que no tiene sésamo y tampoco está barnizado, también se le conoce como cocol mal hecho.

Incluso hay refranes sobre ambos panes como: “Ay, cocol, ya no te acuerdas cuando eras chimistlán”, como metáfora de las personas que ascienden en la escala social y olvidan su origen humilde, explica México Desconocido.

Puedes preparar ricos cocoles en casa, son deliciosos y sencillos en su preparación. Para ello te compartimos la receta.

Receta de cocoles de anís

Ingredientes

(10 piezas)

  • 500g harina
  • 220g agua
  • 1 cucharadita de anís
  • 50g piloncillo
  • 60g mantequilla
  • 5g sal
  • 2 sobres de levadura instantánea para pan (22 gramos)
  • 2 huevos+1 huevo para barnizar
  • 50g azúcar
  • Semillas de ajonjolí (sésamo) para espolvorear

Preparación

A fuego lento derrite el piloncillo en el agua. Agrega una cucharadita de anís y deja hervir por dos minutos. Retira del fuego y dejar enfriar.

Coloca el resto de los ingredientes de los ingredientes en un tazón o amasadora y ve agregando poco a poco el agua con piloncillo y anís; amasa por 10 minutos. Tapa la masa y déjala reposar por 1 hora.

Separa la masa en 10 piezas; primero forma como un bola, luego aplana (puedes ayudarte de un rodillo y dales forma de rombo oprimiendo los extremos.

Coloca las piezas en una bandeja engrasada con aceite aerosol y déjalas reposar por 45 minutos. Barniza con con huevo y espolvorea con semillas de ajonjolí.

Hornea los panes 180°C (precalentado) de 15 a 20 minutos hasta que estén cocidos.

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