Votantes pasarán factura a políticos por no aprobar cheque de estímulo antes de las elecciones

La lucha política que marcó las últimas semanas de negociación entre republicanos y demócratas tendría consecuencias electorales

La discusión sobre un nuevo paquete de estímulo en el Congreso federal se encuentra estancada.
La discusión sobre un nuevo paquete de estímulo en el Congreso federal se encuentra estancada.
Foto: Sarah Silbiger / Getty Images

Electores consultados por la cadena NBC manifestaron que su decepción debido al tranque en el Congreso federal por un nuevo paquete económico que incluya cheques de estímulo se reflejará en las urnas.

La lucha política que marcó las últimas semanas de negociación entre republicanos y demócratas sin que se llegara a un acuerdo satisfactorio, no solo tiene cansados a millones de estadounidenses, sino que algunos como Cheyenne Berg demostrarán su hartazgo votando.

Berg, de 30 años, perdió su empleo en marzo cuando se contagió con coronavirus y batalla desde entonces para encontrar un trabajo a tiempo parcial mientras se enfoca en el cuidado de sus hijos.

Al momento, sus ingresos son $1,200 mensuales que recibe del gobierno en Oregon por desempleo.

“Yo no escogí estar desempleada, ninguno de nosotros lo hizo”, indicó Berg a la cadena. “Yo mantengo mi fe por el buen Señor Jesús, pero el egoísmo y la falta de cuidado de nuestro Gobierno me tiene enferma hasta la médula”, agregó la mujer quien dijo que ha tenido que saltar sus comidas para poder alimentar a sus hijos.

Aunque la entrevistada no quiso revelar por quién votará, reconoció que el manejo político de la discusión por un nuevo paquete de rescate económico incidirá en su elección.

Otra ciudadana que está harta del impasse en las negociaciones es Brittany Maynard.

La estilista de 34 años ha perdido unos $16,000 dólares en ingresos de su salón de belleza en Kentucky desde el inicio de la pandemia.

Aunque espera que los políticos hagan todo en su poder para ayudar a los estadounidenses después de la jornada electoral, no se mostró demasiado optimista de que eso ocurra.

“Yo sé que hay familias que se les ha hecho mucho más difícil que a nosotros y eso me duele en el corazón”,  indicó la mujer que padece una enfermedad autoinmune que le complica las posibilidades de conseguir un empleo. “No parece que la ayuda vendrá en cualquier momento cercano”, agregó.

Ashley Hartley, una madre de 3 niños que tuvo que dejar su empleo en marzo para cuidar a sus hijos, es otra de las estadounidenses que se expresó desesperanzada con la falta de compromiso de los políticos con los más impactados por la pandemia del coronavirus.

“Yo siempre he estado orgullosa de ser estadounidense, pero esto es asqueroso”, dijo la residente de Idaho que confesó que batalla por buscar las formas de pagar las cuentas con su pareja. “¿Para qué nosotros trabajamos cada día y contribuimos a la sociedad cuando esto es lo que recibimos cuando necesitamos ayuda?”, planteó Hartley de 31 años.

Las conversaciones entre la Casa Blanca y la representante demócrata Nancy Pelosi quedaron paralizadas la semana pasada sin que se tenga certeza de cuándo se retomará el diálogo.

Las partes se echan mutuamente la culpa del estancamiento sin que se vean las intenciones de reiniciar un debate serio con prontitud.

Mientras unos 22 millones de estadounidenses solicitaron beneficios por desempleo la semana pasada. Si el Congreso no aprueba pronto nueva ayuda, unas 5 millones de personas agotarían los fondos por ese concepto a partir del próximo mes, según un carta de la portavoz de la mayoría en la Cámara la semana pasada.