Arrestan a anciano de 77 años por secuestrar, violar y matar a menor de 17 hace más de cuatro décadas

Una prueba de ADN reveló nuevos detalles del macabro crimen

Arrestan a anciano de 77 años por secuestrar, violar y matar a menor de 17 hace más de cuatro décadas
Imagen ilustrativa de un anciano.
Foto: Shutterstock

Una prueba de ADN sería pieza clave en la acusación que presentó un gran jurado en Texas contra Glen Samuel McCurley por la violación y asesinato en el 1974 de la adolescente Carla Jan Walker.

McCurley, hoy con 77 años, enfrenta cargos de asesinato capital por la muerte de Walker, estudiante de 17 años de Western Hills High School en Fort Worth.

La víctima fue secuestrada luego de un baile por el Día de San Valentín, y mientras se encontraba cautiva, fue violada. Posteriormente, el cuerpo de la chica fue lanzado a una zanja. El cadáver, con signos de estrangulamiento y tortura, fue hallado por Benbrook Lake.

El sospechoso fue arrestado en la referida ciudad tejana en septiembre de este año.

La versión de las autoridades apunta a que la muchacha fue sacada por McCurley a la fuerza del asiento del pasajero del vehículo de su novio en el espacio de estacionamiento de una bolera.

El novio de la adolescente, identificado como Rodney McCoy, dijo a la Policía que el hombre lo apuntó con una pistola y amenazó con matarlo antes de golpearle la cabeza dejándolo inconsciente.

Según el reporte de NBC 5, las muestras de ADN de la ropa de la víctima, incluyendo un sostén, fueron enviados a un laboratorio privado el mes pasado.

Como parte de la investigación inicial, McCurley había sido entrevistado en 1974 ya que era propietario de una pistola Ruger calibre .22 que coincidía con un cargador encontrado en la escena del crimen.

Sin embargo, no fue hasta que las autoridades recolectaron basura de un bote en el exterior de la residencia de McCurley en julio pasado que pudieron establecer que el ADN en los artículos desechados coincidía con el detectado en la vestimenta de Walker.

Cuando los oficiales visitaron a McCurley para retomar la pesquisa, el hombre negó cualquier vinculación con el crimen. Pero, tras acordar someterse a nuevas pruebas de material genético, se confirmó la asociación.

El acusado, que está casado y tiene dos hijos, supuestamente no conocía a la víctima.