window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Qué alimentos pueden afectar la fertilidad: lo que conviene revisar si buscas embarazo

Carnes procesadas pueden afectar la fertilidad masculina

Pareja buscando alimentos que cuidan la fertilidad

Los CDC recuerdan que el sobrepeso y ciertas enfermedades crónicas pueden influir en la capacidad reproductiva.  Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia

Al pensar en fertilidad, muchas personas imaginan estudios médicos, hormonas, edad o tratamientos. Sin embargo, hay un factor cotidiano que a veces se subestima: la alimentación.

No existe un alimento único que cause infertilidad ni una dieta milagrosa que garantice embarazo. Pero sí hay evidencia creciente de que ciertos hábitos nutricionales pueden influir en la ovulación, la calidad del esperma, el equilibrio hormonal y el peso corporal, variables que pesan en la salud reproductiva.

La fertilidad, explican especialistas, suele responder más al conjunto de hábitos sostenidos en el tiempo que a decisiones aisladas de una semana.

El exceso de ultraprocesados, uno de los focos que más preocupa

Galletas industriales, snacks empaquetados, bebidas azucaradas, comidas listas para calentar y otros productos ultraprocesados suelen concentrar azúcares añadidos, grasas poco saludables, sodio y menor densidad nutricional.

Diversas investigaciones observacionales del Harvard T.H. Chan School of Public Health asociaron dietas con alto contenido de ultraprocesados con peor salud metabólica, aumento de peso y mayor inflamación sistémica, factores que pueden complicar la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.

En mujeres, el exceso de peso y la resistencia a la insulina pueden favorecer trastornos ovulatorios, incluido el síndrome de ovario poliquístico (SOP). En hombres, el metabolismo alterado también puede afectar parámetros seminales.

Azúcar y bebidas endulzadas: un problema más amplio de lo que parece

El consumo frecuente de refrescos, bebidas energéticas y otras opciones con alta carga de azúcar se vincula con obesidad, diabetes tipo 2 y alteraciones metabólicas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recuerdan que el sobrepeso y ciertas enfermedades crónicas pueden influir en la capacidad reproductiva.

En algunos estudios, además, el consumo habitual de bebidas azucaradas se relacionó con menor calidad del semen en ciertos grupos de hombres. Aunque no prueba causalidad directa, sí refuerza la idea de moderación.

Alcohol: cuánto menos, mejor si se busca embarazo

El alcohol sigue siendo uno de los puntos más discutidos. En términos generales, el consumo excesivo puede alterar hormonas sexuales, ciclos menstruales y función testicular.

La Mayo Clinic y otras instituciones médicas suelen recomendar reducirlo o evitarlo cuando una pareja está intentando concebir, especialmente si ya existe dificultad reproductiva.

En hombres, el exceso puede impactar testosterona, producción de espermatozoides y desempeño sexual. En mujeres, puede interferir con la ovulación y aumentar riesgos una vez logrado el embarazo.

Carnes procesadas y frituras frecuentes

Embutidos, salchichas, tocino, productos curados y frituras habituales no solo se asocian con peor salud cardiovascular. Algunas investigaciones también encontraron vínculos con peores indicadores reproductivos.

La explicación probable no depende de un solo ingrediente, sino del contexto general: grasas menos saludables, exceso calórico, inflamación y dieta desplazada de alimentos frescos.

Pescados con alto mercurio: un detalle importante

No todo pescado es igual. Algunos grandes depredadores marinos pueden acumular mercurio, metal que preocupa especialmente en mujeres embarazadas o que buscan embarazo.

La FDA y la EPA recomiendan elegir opciones con menor contenido de mercurio, como salmón, sardina, tilapia o camarón, y moderar especies como pez espada o tiburón.

Cafeína: moderación antes que alarma

El café suele generar dudas. La mayoría de guías médicas no plantea que el consumo moderado sea un problema claro para fertilidad, pero sí recomiendan evitar excesos.

Además del café, conviene contar bebidas energéticas, refrescos con cafeína y suplementos.

Foto: Shutterstock
Crédito: Shutterstock

En hombres, la dieta también importa

Durante años la conversación sobre fertilidad se centró en la mujer. Hoy se sabe que el factor masculino participa en una proporción importante de los casos de dificultad para concebir.

La American Society for Reproductive Medicine (ASRM) señala que peso saludable, actividad física, no fumar y buena alimentación también forman parte del cuidado reproductivo masculino.

Entonces, ¿qué conviene comer?

Los patrones dietarios más asociados con mejores resultados reproductivos suelen parecerse a la dieta mediterránea:

  • Verduras y frutas variadas.
  • Legumbres.
  • Frutos secos.
  • Granos integrales.
  • Pescado bajo en mercurio.
  • Aceite de oliva.
  • Proteínas magras.
  • Lácteos según tolerancia y necesidades individuales.

No se trata de perfección, sino de consistencia.

lentejas
Foto: Shutterstock
Crédito: Shutterstock

Lo que muchas parejas no ven al principio

Cuando se busca embarazo, es común enfocarse solo en los días fértiles. Pero la salud reproductiva empieza bastante antes. Óvulos, hormonas y espermatozoides reflejan hábitos acumulados: sueño, estrés, peso, ejercicio, tabaco, alcohol y alimentación.

Por eso, cambiar la dieta uno o dos meses antes puede ayudar, pero mejorar el estilo de vida con más anticipación suele ser más valioso.

Cuándo conviene consultar

Si hubo intentos regulares sin protección durante 12 meses en menores de 35 años o 6 meses desde los 35 años o más.

La conclusión más útil: no hay un alimento prohibido que por sí solo impida un embarazo. Pero una dieta basada en ultraprocesados, exceso de azúcar, alcohol frecuente y mala salud metabólica sí puede restar posibilidades.

Cuando se busca concebir, comer mejor no garantiza resultados inmediatos, pero sí mejora el terreno donde la fertilidad intenta avanzar.

Te puede interesar:

¿Cada cuánto conviene eyacular si buscas embarazo? Lo que dice la ciencia sobre la frecuencia y la calidad del esperma

 

En esta nota

Alimentos Embarazo fertilidad
Contenido Patrocinado