¿Sirve la raíz de cúrcuma como tratamiento para el hígado graso?

La raíz de cúrcuma es oro líquido para la salud, brilla por sus propiedades terapéuticas que le confieren grandes beneficios para la salud hepática

¿Sirve la raíz de cúrcuma como tratamiento para el hígado graso?
El consumo habitual de cúrcuma aporta grandes bondades antioxidantes y antiinflamatorias, que protegen al hígado.
Foto: Shutterstock

La naturaleza es sabia y pone a nuestro alcance una amplia gama de alimentos medicinales, que se relacionan con grandes propiedades para fortalecer al organismo y prevenir enfermedades degenerativas. Sin lugar a dudas la raíz de cúrcuma es una de las variantes más emblemáticas y legendarias, no solo es una especia imprescindible en la elaboración del curry, es valorada por sus inmensas propiedades medicinales. 

En los últimos 40 años se han publicado más de 5,000 artículos y estudios científicos sobre el poder de la raíz de cúrcuma y sus principales componentes, es por ello que actualmente todos hablan sobre sus beneficios y la recomiendan como un ingrediente fundamental en la dieta. Sin embargo las bondades de la cúrcuma son un legado milenario, ya que desde hace siglos es considerada un producto esencial en diversas corrientes de medicina natural y herbolaria. 

La cúrcuma también es conocida como azafrán indio o especia dorada, entre sus más destacadas cualidades se encuentra su excepcional acción antioxidante y antiinflamatoria, que han hecho que para muchos reciba el título del ibuprofeno de la naturaleza. Gran parte de sus propiedades curativas se relacionan con su contenido en curcumina, un compuesto fenólico que se encuentra en el rizoma de la planta. 

Si bien hablar sobre la larga lista de bondades asociadas con el consumo de cúrcuma sería interminable, no podemos dejar de mencionar sus propiedades anticancerígenas, su acción antiinflamatoria, sus beneficios para combatir la artrosis y artritis, su poder digestivo. También es un complemento importante para acelerar el metabolismo, quemar grasas y promover la pérdida de peso. 

Sin embargo de manera muy particular se cuenta con diversas referencias que avalan los beneficios del cúrcuma, como tratamiento en padecimientos de origen hepático como es el caso del hígado graso y otras enfermedades degenerativas. 

¿Qué es el hígado graso?

Es bien sabido que el hígado es uno de los órganos más importantes y vitales del cuerpo humano. Interviene en funciones fundamentales como procesar los nutrientes de los alimentos, filtrar sustancias nocivas y toxinas, producir bilis, regular los niveles de azúcar en la sangre, colabora activamente en la digestión y funcionamiento intestinal, produce y elimina el colesterol y forma parte importante del sistema inmunológico. La sangre de todo el cuerpo se filtra a través del hígado y es una tarea que puede deteriorar su funcionamiento, sobre todo cuando hay una alta presencia de toxinas y es por ello que es más propenso a sufrir ciertas alteraciones que generan enfermedades. Como es el caso de la esteatosis hepática o hígado graso, una afección que se origina por la acumulación excesiva de grasa en la zona.

De tal manera que tener altos niveles de grasa en el hígado es una condición muy delicada de salud, que ocasiona altos niveles de inflamación y estos a su vez ocasionan daños considerables y cicatrices. 

La buena noticia es que se cuenta con referencias médicas que comprueban los beneficios de seguir un estilo de vida y alimentación saludable, como uno de los tratamientos más eficaces para controlar los síntomas ocasionados por el hígado graso. Complementario a ello los remedios naturales resultan un poderoso aliado medicinal, tal es el caso del uso de cúrcuma como tratamiento natural.

¿Cómo beneficia el uso de cúrcuma el hígado graso?

Se cuenta con un estudio reciente de gran relevancia del año 2019 y que fue publicado en el European Journal of Clinical Nutrition ,en el cual se confirma que los efectos antioxidantes de la raíz de cúrcuma benefician la salud hepática. La principales razones por las cuales el consumo diario de cúrcuma sana, desinflama y protege al hígado, son las siguientes:

  • Protección contra enfermedades relacionadas con el estrés oxidativo: Es bien sabido que el estrés oxidativo ocasiona serios problemas de salud, que se derivan en enfermedades crónicas y degenerativas. Es una condición principalmente ocasionada por el incremento de los radicales libres y una disminución en los antioxidantes, de tal manera que se produce un deterioro en las células que se relaciona con el daño hepático. A la vez malos hábitos de vida como el tabaquismo, un alto consumo de alcohol, las drogas e infecciones virales, suelen aumentar la presencia de estrés oxidativo en el cuerpo. La buena noticia es que se cuenta con un estudio publicado en Nutrients, en el cual se confirma el poder de la curcumina para proteger al hígado y eliminar a los radicales libres. 
  • Promueve la depuración del hígado: Gracias a su acción protectora, su actividad antiinflamatoria y sus efectos en el perfil lipídico, la curcumina es un complemento natural que beneficia la depuración del hígado, de tal manera que lo protege y promueve su buen funcionamiento.
  • Reduce la grasa hepática: Se cuenta con un estudio publicado en Phytotherapy Research, en el cual se encontró, que la curcumina tiene la capacidad de reducir el contenido de grasa hepática en pacientes de enfermedad del hígado graso no alcohólico. A la vez se han comprobado otros valiosos beneficios para la salud como su poder para reducir el índice de masa corporal, los niveles de colesterol total y sobre todo el malo o  “LDL”, desequilibrios en la glucosa y otros.

¿Cómo consumir la cúrcuma para beneficiar el hígado?