Jaime Camil escribe carta abierta para su padre recién fallecido

"Papito hermosos: gracias, vuela, ve a brazos de los amigos que se te adelantaron"

Jaime Camil junto a su papá.
Jaime Camil junto a su papá.
Foto: Mezcalent / Mezcalent

“Mi papá era un titán, la vida siempre le quedó chiquita, todas las experiencias las vivía al absoluto máximo y a mil revoluciones por minuto”… Así comienza la carta abierta que Jaime Camil, le escribió a su padre, Jaime Camil Garza, quien falleció el pasado domingo producto de una septicemia.

A continuación la carta completa:

“Mi papá era un titán, la vida siempre le quedó chiquita, todas las experiencias las vivía al absoluto máximo y a mil revoluciones por minuto. Un 5% de sus vivencias podrían equivaler a docenas de ciclos de vida. Dejaba una huella indeleble a quien lo conocía, nadie se olvidaba de él e inmediatamente lograba que esa persona lo amara inexplicablemente. Le permitía a quien fuera (bueno, siempre y cuando le cayera bien) a entrar a su corazón y sentirte con la confianza de llamarlo ‘tío’, vamos, te ordenaba que le dijeras ‘tío’ y, mientras más te incomodara hacerlo ¡MEJOR!

Su generosidad no tenía ¡límites! Si alguien necesitaba algo, sea alguien cercano o hasta un cierto desconocido, sabía que podía contar con Jaime Camil Garza… Y bueno, aunque ¡no lo supiera! recibía una llamada de la nada de mi papá diciendo: ‘¿qué quieres? ¿Qué necesitas? ¿Quieres que te ponga un avión, un médico?’, o mejor aun: ‘¡Ya te tengo todo listo!’.

Nuestra infancia fue infinitamente privilegiada, no en cosas materiales, o sí, o sea, sí pues, sería absurdo negarlo, pero más que nada las vivencias que nos permitió tener, ¡Qué bárbaro! Qué afortunados fuimos Kaly, Erika, Melissa, Alexia, Jorge y yo de haberlo tenido como padre.

Sabía ser amigo de verdad y siempre le buscaba el lado simpático a la vida y a las situaciones. Era un ¡bromista empedernido!, bromas buenas y pesadas, o entendías su humor o no, no había medias tintas, si no te gustaba su humor, le importaba medio pepino. Qué manera de vivir la vida, qué envidia que vivió su vida un cabrón hecho y derecho, con una personalidad de titanio e imparable y una galanura incomparable, ¡qué guapo cabrón! Ojalá tuviera yo un pequeño porcentaje yo de su ‘debonair’ y su ‘joie de vivre’.

He recibido mensajes y muestras de cariño de cientos y cientos de personas, pues claro, perdí a mi Pá, pero la lluvia de mensajes, más que por el cariño y la solidaridad de toda la gente, son porque ¡qué bárbaro! cómo te quiere, te aprecvia, te reconoce y te agradece la gente, tus amigos y los hermanos de la vida que escogiste. NADIE como tu, NADIE. Nadie podrá dejar la huella que dejaste, ni imitar tu generosidad, tu altruismo y tu alma arrolladora.

Gracias a tod@s por su amor, solidaridad y muestras de cariño, una disculpas si no les correspondí como lo merecían o como mi papá lo hubiera hecho, pero en mi defensa, nadie hubiera podido corresponderles como él.

Papito hermosos: gracias, vuela, ve a brazos de los amigos que se te adelantaron y méntale la madre al ‘encargado’ por este 2020 porque se que sin dudas así te vas a llevar con él y lo vas a traer en chinga.

Te lloro, te río, te reclamo, te extraño, te huelo y te abrazo en cada respiro, sé que el tiempo me ayudará a procesar y a entender que quizás ya no haya respuesta cuando día Pá, ya no me rascarás la espalda cuando me acueste arriba de ti (sí desde luego lo seguía haciendo), pero se que en cada sentimiento ahí estarás y ahí me escucharás y seguramente te reirás mucho de todo. Mi nombre es Jaime Camil y les aseguro que palidezco ante el verdadero, el original. Te amo 💔”.

Escribió Jaime acompañado de una foto del empresario, quien el domingo por la noche falleció en un hospital de la Ciudad de México, a donde fue trasladado desde Acapulco luego que se le presentara una septicemia.

Este lunes, se realizó una despedida familiar, luego de que los restos de Camil Garza fueran cremados, un pedido que el propio empresario habría solicitado a sus familiares.