Nueva York bajo la sombra del coronavirus, los conflictos sociales y políticos

El año que fenece será para la Gran Manzana un periodo muy singular por los estragos que ha causado la pandemia y la persecución a los inmigrantes. La elección de Joe Biden, es interpretada como el camino a la reconciliación que tanta falta hace al país.

La ciudad de Nueva York continúa bajo el azote de la nueva ola de coronanavirus.
La ciudad de Nueva York continúa bajo el azote de la nueva ola de coronanavirus.
Foto: AFP / Getty Images

Tras la muy difícil experiencia con el coronavirus, con la creación de la vacuna, a tono con el esperanzador mensaje de las autoridades, de que estamos ante una luz al final del túnel, los neoyorquinos esperan se esté cimentando la lenta recuperación reactivación de la economía.

La pandemia de COVID-19 continúa golpeando con dureza al estado y a la ciudad. A nivel estatal, hasta miércoles 30, la oficina del Gobernador reportó 29,756 muertes, de las cuales, según la Alcaldía, 25,008 corresponden a la ciudad de Nueva York.

Trump, su fallida reelección y los inmigrantes

Nueva York sufrió como ningún otro estado los embates de la Administración Trump que, sumida en la carrera política y para congraciarse con su base electoral, apuntó contra las ciudades y estados santuario que protegen a la comunidad inmigrante. Quizá la acción que marcaría definitivamente el curso de la contienda por parte del republicano fue su pretensión de excluir a los inmigrantes indocumentados del Censo 2020 mediante una pregunta sobre ciudadanía, la cual tuvo que retirar ante la decisión de la Corte Suprema.

Esta y las duras políticas antiinmigrantes que impulsó desde el inicio de su administración contribuyeron a crear un movimiento de compromiso de participación en el proceso electoral que fue decisivo para llevar al triunfo del demócrata Joe Biden.

Tanto el Gobernador Andrew Cuomo, como el Alcalde Bill de Blasio y la Fiscal General del Estado, Letitia James, se vieron forzados a iniciar varias acciones para frenar las órdenes ejecutivas y restricciones migratorias como la norma de “carga pública”, orientadas a recortar el acceso a los servicios de salud, al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) y otros beneficios sociales.

En la defensa que hizo la Alcaldía de la Ciudad de Nueva York sobre el programa SNAP dijo que su eliminación negaría el acceso a la asistencia alimentaria a más de 50,000 personas en la Gran Manzana y pondría a decenas de miles de personas vulnerables en todo el estado de Nueva York en riesgo de pasar hambre.

Rezonificaciones y vivienda asequible a medio camino

La rezonificación en Inwood, fue una de las más complejas.

Una de los caballos de batalla del alcalde Bill de Blasio desde 2014 fue su plan de vivienda para preservar y crear 300.000 unidades de vivienda asequible en toda la ciudad para 2026, impulsando la rezonificación de vecindarios en los condados de la ciudad.

El objetivo a través del plan Housing New York, ha tomado la mayor parte de la administración De Blasio, que está a por terminar en 2021. Hasta la fecha ha logrado cumplir la rezonificación en East New York, Downtown Far Rockaway, East Harlem, Jerome Avenue, Bay Street e Inwood, no sin antes, pasar por tortuosas batallas como fue en este último vecindario del Alto Manhattan, cuya aprobación definitiva se dio en los tribunales. Otros, como en Sunset Park en Brooklyn, terminaron por desestimarse por la oposición de la comunidad y de líderes, en este caso, el concejal Carlos Menchaca, que creen que la rezonificación, generaría una “supergentrificación” y desplazamientos de residentes en esta zona de la ciudad en la que viven muchos latinos.

Actualmente Bushwick y Gowanus, en Brooklyn, Southern Boulevard, en El Bronx y en el área costera de Flushing, en Queens se enfrentan a propuestas pendientes.

Si bien el Alcalde se propuso rezonificar hasta15 vecindarios durante su administración, el intento de cubrir el déficit de vivienda asequible de la ciudad tendrá que ser retomado por su sucesor en la alcaldía. Según cifras del Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda de la Ciudad de Nueva York (HPD), se crearon 147,933 viviendas asequibles que representan una inversión de la ciudad de $6.6 mil millones.

La esperada moratoria de desalojos de inquilinos

Las principales organizaciones defensoras de los inquilinos se mostraron aliviados por la nueva extensión de la moratoria, aprobada el lunes 28 de diciembre por la Legislatura y promulgada como ley por el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo.

Cuomo impuso una moratoria sobre los desalojos de viviendas al principio de la pandemia de COVID-19 para evitar que los neoyorquinos tuvieran que sobrecargar los tribunales de vivienda, así como la falta de vivienda generalizada, ya que una serie de industrias se detuvieron en el interés de detener la propagación.

La Ley de Prevención de Ejecuciones Hipotecarias y Desalojos de Emergencia COVID-19 (S.9114 / A.11181) previene los desalojos residenciales, los procedimientos de ejecución hipotecaria, la discriminación crediticia y los informes crediticios negativos relacionados con la pandemia de COVID-19. También extiende la exención para propietarios de viviendas para personas mayores y la exención para propietarios discapacitados.

El Consejo Nacional de Agencias de Vivienda del Estado encargó un informe a principios de este año estimando que Nueva York podría enfrentar un déficit de alquiler de hasta $ 3.4 mil millones en enero.

Los hispanos que buscar reemplazar a De Blasio

El concejal Carlos Menchaca

 Una nutrida lista de aspirantes se prepara para reemplazar al Alcalde Bill de Blasio, entre ellos, al menos dos candidatos de origen hispano: el actual concejal Carlos Menchaca y la activista Dianne Morales. Rubén Diaz Jr., el presidente del condado de El Bronx, se retiró de la contienda a mediados del año al tiempo que también anunció que dejará la arena política.

Menchaca, de 40 años, hijo de inmigrantes mexicanos y el primero en su familia en ir a la universidad, podría ser el primer latino y el primer alcalde abiertamente homosexual si fuera elegido.

“Sin duda, estos son tiempos difíciles, pero debemos estar a la altura de ese desafío con un plan progresista audaz y no retroceder al status quo que nos ha fallado. Necesitamos un alcalde que se enfrente a los ricos y poderosos y ponga a nuestras comunidades en primer lugar”, declaró en un video en español, lanzado simultáneamente al anuncio de su postulación”, dijo durante su postulación Menchaca que representa al Distrito 38 en el Concejo.

Menchaca fue el mentor del programa IDNYC de la ciudad, el programa de identificación municipal más grande del país y estuvo entre los concejales este año que votaron en contra del presupuesto de 2021 en medio de una lucha para retirar fondos y reinvertir $ 1 mil millones del NYPD. Los ejes de su campaña que asegura buscar “Nuevos días para la Ciudad de Nueva York”, estarán enfocados en: mejorar la vigilancia policial, el cambio climático, el tránsito, la vivienda y el desarrollo.

De su parte Morales, de ascendencia puertorriqueña, fue directora ejecutiva de Phipps Neighborhoods, una organización sin fines de lucro que promueve servicios sociales en El Bronx. Renunció a esa posición a principios de este año para postularse a la alcaldía.

“Hemos tenido 109 alcaldes en Nueva York. Tuvimos un alcalde negro. Ninguna mujer. Ninguno latino. Ninguno indígena. Ninguno asiático. No soy una candidata tradicional porque no me he pasado la vida compitiendo por el trabajo”, dijo en el lanzamiento de su campaña, que busca convertirse en la primera alcaldesa latina de la ciudad, proponiendo una plataforma progresista en medio de varios políticos de trayectoria.

Morales apoya que se haya reducido el presupuesto a la Policía. Argumenta que los policías han servido como soldados para el encarcelamiento masivo de las minorías. El dinero del NYPD debe ser reasignado a programas juveniles, parques y transporte. La aspirante buscará crear un Departamento de primeros auxilios de la comunidad para hacerse cargo de algunas funciones de seguridad pública, incluidas las llamadas al 911 para enfermedades mentales y abuso de sustancias. También ha propuesto proporcionar a todos los residentes de la ciudad un ingreso mínimo garantizado.

Las primarias demócratas están programadas para junio. Los otros candidatos son: el presidente del condado de Brooklyn Eric Adams, el contralor de la ciudad Scott Stringer, la ex asesora del alcalde Maya Wiley, el exsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), Shaun Donovan y la a excomisionada de Sanidad de Nueva York, Kathryn García. El vicepresidente del Concejo Corey Johnson, decidió retirarse de la contienda.

Hispanos, los más golpeados por la COVID-19

Cifras del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York establecieron que al menos el 34 % de las muertes registradas por el Covid-19 son hispanos, quienes representan el 29 % de la población en esa ciudad.

Los datos establecen que menos decesos ocurren entre las personas blancas y las asiáticas, ya que las primeras constituyen el 32 % de los habitantes y el 27 % de los decesos, en tanto que las asiáticas suponen el 14 % de la población y el 7 % de las víctimas mortales. Asimismo, la comunidad negra se ve afectada con el 28 % de los fallecimientos por el virus, pese a representar el 22 % de la población.

El Comisionado de Salud, el doctor Dave A. Chokshi, comentó en su momento que los datos confirman las desigualdades en lugares y poblaciones que históricamente han tenido tasas subyacentes de enfermedades crónicas, lo que los ha puesto en mayor riesgo de peores resultados de salud.

“Estoy muy preocupado cuando veo el gran porcentaje de latinos que han muerto de COVID19. La superposición de la retórica antiinmigrante en este país, además de las desigualdades en las tasas de enfermedades crónicas, tiene implicaciones reales en la salud de nuestra comunidad y está contribuyendo a este resultado”, destacó Chokshi.

Ese devastador impacto que ha tenido el COVID-19 entre los hispanos, al igual que en otros grupos minoritarios como los negros, volvió a quedar demostrado por un estudio que revela los extraordinarios daños que la pandemia ha tenido entre los inmigrantes y la clase trabajadora.

En el informe,‘Excluidos en el Epicentro’, elaborado por la organización Make the Road New York (MRNY) en conjunto con Hester Street, se demuestra que uno de cada seis miembros de las comunidades más vulnerables ha perdido a un miembro de su familia, nueve de cada diez han perdido su trabajo o ingresos en el hogar, y nueve de cada diez se preocupan por no poder pagar la renta.

La muestra, que se realizó encuestando a 244 personas, en su mayoría inmigrantes hispanos, demuestra que a pesar que el impacto de la crisis del coronavirus se ha concentrado en estas comunidades, estos neoyorquinos han sido “abrumadoramente excluidos de las soluciones gubernamentales”.

Las cifras especifican que mientras que el 84% de los que participaron en el sondeo mayores de 18 años dijeron haber perdido sus empleos (88% debido a COVID-19), menos del 5% había recibido seguro de desempleo en el último mes, y solo el 15% de los encuestados informó haber obtenido algún tipo de apoyo gubernamental durante la crisis.

Hasta el 50% de los residentes de barrios de inmigrantes de bajos recursos de Nueva York, cuentan ya con anticuerpos, lo que confirma que la pandemia ha golpeado a los más pobres en la “capital del mundo”.

Corona, el vecindario de Queens registró el mayor nivel de incidencia del virus en toda la ciudad. En esa zona, mayoritariamente hispana y de bajos ingresos, un 51,6 % de las personas sometidas a tests de anticuerpos dieron positivo, una tasa muy por encima de la media de la Gran Manzana, que se sitúa en el 27 %.

El segundo barrio más afectado es Borough Park, Brooklyn, con un 46,8 % de positivos, en un área donde la mayor parte de la población pertenece a la comunidad judía ultraortodoxa caracterizada por grandes familias y, en general, también de pocos recursos.

En general, los barrios pobres de la ciudad son los que se han visto especialmente afectados, mientras que en los más acomodados las tasas son muy inferiores. Así, en zonas del Upper West Side de Manhattan, por ejemplo, la incidencia es de apenas un 12 %.

De los cinco condados de la Gran Manzana, El Bronx -el más pobre- es donde más gente tiene anticuerpos (un 33 %), mientras que Manhattan -el más rico- es donde menos positivos se han registrado (19 por ciento).

Muerte de George Floyd genera reforma policial

Protestas por la muerte de George Floyd en la Gran Manzana.

Tras una de ola de protestas que convulsionaron el país, el estado de Nueva York tomó un paso importante para acabar con prácticas controversiales de vigilancia policial al firmar una legislación que prohibió el uso de estrangulaciones y expande la transparencia policial.

Las protestas sociales y llamados por la justicia racial se iniciaron tras el asesinato del afroamericano George Floyd, en Minneapolis, el 20 de mayo a manos de un policía blanco.

“La verdad es esta: la reforma policial está atrasada. Casos similares al de Floyd, han ocurrido muchas, muchas veces antes”, dijo el gobernador Andrew Cuomo, al firmar la legislación en presencia de Valeria Bell y Gwen Carr, las madres de Sean Bell y Eric Garner, dos neoyorquinos que también murieron en incidentes en donde estuvo involucrada la policía.

La ley prohíbe a la policía hacer enganches de sofocación a sospechosos, una táctica controversial vinculado a la muerte de varias personas, incluido Garner.

La ley también puso fin a una ley conocida como 50-A, que protege los récords disciplinarios de la policía de ser escrutados. Los defensores de la ley dijeron que arrojaría luz sobre los registros de los policías “malos”, mientras que ayuda a los buenos policías a defenderse si tienen un historial sin reclamos y fueron acusados de un crimen o de actuar inapropiadamente.

Además, la legislación faculta al fiscal general del estado para convertirse en el fiscal independiente en los asesinatos de civiles desarmados por la policía.

Cuomo dijo que entiende el mensaje de los manifestantes: que existe una falta de confianza entre la comunidad y la policía. El gobernador señaló que la policía debe trabajar con sus comunidades para abordar cuestiones como el uso de la fuerza por parte de los oficiales, la vigilancia comunitaria y los prejuicios.

El gobernador reconoció que aún queda mucho por hacer, y que la ley es un primer paso, y espera que la acción de Nueva York sea un ejemplo para que otros estados de país lo sigan.

El cierre escolar por el coronavirus

Uno de los dolores de cabeza que más impacto tiene entre los neoyorquinos es el cierre de su sistema escolar que con 1.1 millones de alumnos en total, es el más grande del país. Desde el inicio de la pandemia de coronavirus, el ciclo escolar se ha visto interrumpido en varias veces y según las circunstancias, se lo ha ido reactivando total y parcialmente o viceversa, según el comportamiento del virus.

El cierre de las escuelas ha puesto a prueba a la Administración De Blasio y en particular al Canciller de Educación, el mexicoestadounidense Richard Carranza, que ha barajado en cada oportunidad todas las opciones para volver a la normalidad.

Por un lado, De Blasio ha tenido la presión de la poderosa Federación Unida de Maestros (UFT), que han exigido todas las medidas que les garantice su salud al regresar a las aulas, y por otro, los padres de familia que buscan que sus hijos no queden rezagados académicamente por cuanto, con el estudio remoto dicen, los resultados son precarios y adicionalmente, tener a los chicos en casa, se suma a los impedimentos para incorporarse a sus actividades al 100%.

En síntesis, los padres se aponen al cierre del sistema escolar, mientras las autoridades encaran una segunda ola de la pandemia. El alcalde Bill de Blasio tomó la decisión de cerrar el sistema de escuelas públicas argumentando que la tasa de positividad promedio de COVID-19 en la ciudad alcanzó el 3%. Los padres se vieron indignados y calificando la medida como “obsoleta y arbitraria”.

El 7 de diciembre, la Ciudad hizo el último ensayo de abrir de forma parcial las escuelas. 145,000 alumnos de nivel primario retornaron a clases y otros 190,000 de escuelas intermedias y secundarias lo harán en enero, si acaso las condiciones lo permiten.

La opción híbrida, que consiste en tomar clases presenciales y remoto no ha sido la mejor, mientras tanto, en afán de recuperar de alguna manera la brecha académica que está dejando la irregular operación del sistema, el Alcalde Bill de Blasio anunció el ‘2021 Student Achievement Plan’, que tiene como objetivo que los estudiantes recuperen el tiempo perdido en su aprendizaje a consecuencia de la pandemia.

La iniciativa plante buscar primero identificar las áreas en las que el estudiante esté rezagado, para a continuación, desarrollar un currículo digital, creando un lugar único de aprendizaje online y ampliando los recursos disponibles para los padres, y, sobre todo, tratando los traumas que enfrentan los alumnos provocados por esta crisis, así como sus problemas de salud mental.

“Es hora de realmente tratar con este desafío que estamos viendo muy, muy claramente, que es la forma en que el COVID se ha interpuesto en el camino de la educación de nuestros niños”, dijo De Blasio.

La tan esperada vacuna contra la COVID-19

Tras la absurda amenaza que en algún momento hiciera el presidente Trump de que la vacuna no sería entregada a Nueva York por sus diferencias con el Gobernador Cuomo, no solo que llegó a tiempo sino también, Nueva York fue la primera ciudad del país en aplicarla a una enfermera, en Queens. El hito hizo justicia por cuanto la ciudad y el estado fueron el epicentro de la pandemia y se mantienen como las más golpeadas por el virus hasta ahora.

De acuerdo con el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York, hasta el martes 29 de diciembre, más de 70,000 neoyorquinos se habían vacunado. Mientras tanto, a nivel del estado, según cifras de la oficina del gobernador, hasta ese día el total de residentes inmunizados sobrepasó los 140,000.

La preocupación continuó radicando en que llegue con celeridad a los más vulnerables, los más pobres, los inmigrantes, los hispanos, los negros y a todas las minorías, que, según datos del Departamento de Salud, fueron los más proclives al contagio y a morir por la COVID-19.

El Alcalde Bill De Blasio dispuso la creación de un Centro de Comando de Vacunas del COVID-19 para garantizar que la vacuna se distribuya con equidad y transparencia, al igual que se llegue a la mayor cantidad de neoyorquinos posible. La inmunización con la primera dosis empezó el lunes 14 de diciembre arrancó con los trabajadores de la salud de primera línea, los adultos mayores que viven en asilos y el personal de esas instituciones. En esta última semana del año se empezó también a inmunizar a los bomberos de la ciudad.

El proceso con las vacunas Pfizer y Moderna que requieren dos dosis continúa a buen ritmo y de acuerdo a lo programado, confirmó el gobernador Cuomo, que destacó que los expertos sugieren que del 75 al 85 % de la población debe vacunarse para que la economía vuelva a una aparente normalidad.

Cuomo anticipó que su estrategia será estar vigilante con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para instar a que el proceso de vacunación sea “inclusivo”.

La comunidad negra, hispana y pobre ha pagado el precio más alto por COVID. La pandemia reveló una discriminación inherente en el sistema de atención médica en las personas que viven en comunidades con menos acceso a la atención médica. En consecuencia, dijo Cuomo, que no va a potenciar y agravar la discriminación que ya se ha manifestado al excluirlos o discriminarlos ahora en el proceso de vacunación.

Un paso en firme para los ‘Dreamers’

Los soñadores esperan con optimismo el advenimiento de laAdministración Biden

 En Nueva York se fraguó la demanda para revertir la suspensión de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) de la que dependen más de un millón de jóvenes que buscan regularizar su estatus en el país. Finalmente, el 15 de noviembre, un juez federal falló a favor de restablecer ese alivio migratorio que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) suspendió en julio.

Javier H. Valdés, codirector ejecutivo de Make the Road New York, la organización que encabezó la demanda comentó, que mientras esperan el inicio de la Administración Biden, reconocen que esta victoria es solo el comienzo.

“La nueva administración no solo debe proteger inmediatamente a los titulares de DACA y TPS y revertir todas las políticas antiinmigrantes de Trump, sino que también debe brindar un alivio rápido y un camino hacia la ciudadanía para los millones de familias indocumentadas en todo este país”, destacó Valdés.

Ahora, todos los ojos están puestos en Alejandro Mayorkas, el elegido del presidente electo Joe Biden para presidir el Departamento de Seguridad Nacional. Se espera que Mayorkas, cubano de nacimiento, dé marcha atrás a las políticas duras sobre inmigración de la Administración Trump.

Para que eso ocurra hay fundadas esperanzas. En 2009, Mayorkas era director del Sevicio de Inmigración de la administración Obama y supervisó la aplicación de DACA, llegando a ser luego, vicesecretario del departamento de Seguridad Nacional entre 2013-2016.