¿Cuál es la opción más saludable? Un vaso de vino o cerveza

Pocas bebidas como el vino y la cerveza dividen al mundo de una manera tan contundente . Más allá del gusto personal ¿Cuál es la opción más saludable?

¿Cuál es la opción más saludable? Un vaso de vino o cerveza
Descubre los pros y contras entorno al fascinante mundo de la cerveza y el vino.
Foto: Imagen de StockSnap en Pixabay / Pixabay

Todos disfrutamos de darnos un gusto ocasional con nuestras bebidas favoritas, ya sea para degustar ciertos alimentos o bien para relajarnos del estrés cotidiano. Si bien mucho se ha dicho acerca de los pros y contras relacionados con la ingesta de alcohol, vale la pena estar informados sobre las alternativas más saludables. 

No existen dudas, tanto el vino como la cerveza son dos de las bebidas alcohólicas más populares y consumidas en todo el mundo. De hecho pocas bebidas (con excepción del típico debate entre el café y el té), dividen tanto el gusto común y a pesar de la evidente diferencia en cuestiones de sabor; cada una afecta e incide en la salud en sutiles y diferentes formas. Probablemente las preguntas más comunes para tomar la mejor decisión sean ¿Cuál engorda menos? ¿Cuál produce peor resaca? ¿Cuáles son sus beneficios para la salud? Sigue leyendo, aunque probablemente si ya tienes una favorita nada te hará cambiar de opinión.

Pros & contras de la cerveza:

  • Una pinta de cerveza (lo equivalente a 20 onzas líquidas o 568 mililitros) y una copa mediana de vino, aportan aproximadamente la misma cantidad de alcohol: entre 16 y 24 gramos.
  • La Comisión E de Alemania, que se podría decir es el equivalente alemán de la FDA, ha confirmado los beneficios medicinales del consumo de lúpulo. Sobre todo en lo referente a la salud mental, se asocia con grandes cualidades para tratar la inquietud, la ansiedad y los trastornos del sueño.
  • El valor nutricional de la cerveza supera al del vino. Y la razón es simple, se trata de una bebida completa que contiene proteínas, fibra, vitamina B, ácido fólico y niacina, los cuales inclusive la hacen similar a la comida.
  • Se cuenta con un estudio muy relevante, el cual fue realizado en ratones y que comprueba que el lúpulo puede inhibir la obesidad. 
  • La cultura cervecera ha creado una interesante comunidad a nivel mundial y cada día salen a la luz novedosas variantes.
  • Según un estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition, encontró que especialmente la cerveza de lúpulo puede aumentar la densidad mineral ósea, es decir es considerada un buen aliado para fortalecer la salud de huesos y dientes.
  • Con cerca de 180 caloríasmedio litro de cerveza aporta 50% más contenido energético que una copa pequeña de vino, lo suficiente para causar un aumento de peso considerable (claro si sueles consumirla muy habitualmente). Resulta más relevante saber que las cervezas artesanales, en ciertas ocasiones (según los ingredientes y proceso de elaboración) pueden contener más de 300 calorías por botella.
  • Cantidades excesivas de cerveza, se asocian con síntomas que deterioran la salud como fuertes resacas, dependencia, acidez estomacal, deshidratación y daño hepático.
  • Ciertas variedades de cerveza pueden ser más caras, que el vino en Trader Joe’s
  • La cerveza no es una buena opción si quieres reducir la ingesta de carbohidratos o perder peso. 

Pros & contras del vino:

  • Un vaso promedio de 5 onzas de vino tinto, aporta únicamente 125 calorías. Y se relaciona con otras cualidades, ya que contiene 187 mg de potasio que es aproximadamente el 4% del valor diario. También se cuenta con un estudio, en el cual se confirma que el vino aporta fibra y es por ello un buen aliado de la salud digestiva, intestinal y se asocia con cualidades para promover la pérdida de peso.
  • Se cuenta con referencias científicas que encontraron pequeñas dosis de resveratrol en el vino tinto, compuestos únicos que se relacionan con un magnífico efecto antienvejecimiento. A su vez los flavonoides, que se encuentran en el vino pueden proteger a la piel de los dañinos rayos UV.
  • El vino blanco es ácido, lo que puede desmineralizar el esmalte de los dientes.
  • Para quienes padecen de dolores de cabeza recurrentes, el vino podría ser una mala alternativa. Se cuenta con un estudio publicado en The Lancet, sugiere que el vino tinto puede desencadenar migrañas. 
  • El vino puede elevar los niveles de triglicéridos y los niveles altos de estas sustancias están asociados con problemas de salud como enfermedades cardíacas, obesidad, diabetes y enfermedades renales.

Probablemente te preguntes cuál es la mejor o peor opción para la salud, este es un breve resumen comparativo entre ambas. Es cierto que diversos médicos recomiendan beber un vaso de vino diario, inclusive es un aspecto importante de la famosa y muy benéfica dieta mediterránea. Se cree que un poco de vino al día puede ayudar a rejuvenecer el cuerpo, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, la hipertensión y la diabetes. Gran parte de sus bondades se asocian con su contenido en polifenoles, que se encuentran específicamente en el vino tinto y que tienen el poder de reducir la inflamación y limpiar de químicos dañinos al cuerpo. 

Por su parte la cerveza carece de algunos de los beneficios medicinales con los que se asocia al vino, sobre todo en lo referente a sus poderosos antioxidantes, si bien también contiene polifenoles ofrece propiedades más modestas. Y desafortunadamente un mayor aporte calórico y de carbohidratos. 

Por lo tanto, el vino tinto podría aventajar a la cerveza como “la mejor medicina”, sin embargo esto no quiere decir que las cualidades que ofrece un refrescante vaso de cerveza se omitan. Finalmente el secreto se encuentra en procurar un estilo de vida saludable, que se base en la moderación y el buen equilibrio.