Biden hereda una economía que sigue perdiendo empleos por la COVID

En diciembre se perdió empleo, 140,000 puestos, por primera vez desde abril

Biden hereda una economía que sigue perdiendo empleos por la COVID
La COVID marca el ritmo de la economía desde marzo./Archivo
Foto: ALEX EDELMAN / AFP / Getty Images

Por primera vez desde abril la economía de EEUU vuelve a recaer en los efectos de la COVID y perder empleo. En diciembre, y tras meses en los que se ha ido ralentizando la creación de puestos de trabajo, se perdieron 140,000 empleos netos.

Es decir, la creación o recuperación de ocupaciones no ha podido compensar la fuerte destrucción de empleo.

Y esta es la tendencia del mercado laboral que heredará el nuevo presidente, Joe Biden, cuando sea investido formalmente como presidente el día 20 de enero.

El último informe de empleo del 2020 muestra cómo el virus y la enfermedad que solo el jueves acabaron con la vida de 4,000 personas en el país es determinante en la marcha de una economía que oficialmente tiene un 6.7% de desempleo y que en el caso de los latinos afecta al 9.3%. Estos porcentajes no terminan de retratar la realidad porque se calculan sobre la llamada población activa que suma a los que están empleados y los que buscan activamente trabajo.

Este grupo ha ido reduciéndose porque muchas personas se desvinculan del mercado laboral o porque no se contabilizan a ciertos grupos. Hay economistas que estiman que el desempleo real puede rondar el 9%.

La realidad muestra que el sector de la hostelería y hoteles está sufriendo como pocos. Casi medio millón de empleos (498,000) se han perdido en un solo mes en hoteles, bares y restaurantes o lugares de entretenimiento.

El frío en buena parte del país ha perjudicado al servicio en las calles y un mes que normalmente es uno de los mejores para el sector se ha convertido así en un agujero negro para las cajas de muchos establecimientos. Desde febrero cuando la pandemia se declaró el sector ha perdido 3.9 millones de empleos el 23.2% del total que tenía.

El empleo en la industria de servicios también está fuertemente a la baja. Por ejemplo en los de lavandería se han perdido 12,000 empleos. En educación privada se han registrado 63,000 bajas en el mes lo que significa que este sector tiene 450,000 profesionales menos que en febrero.

Buena parte de la mano de obra latina trabaja en estos empleos que ahora se ven más afectados, motivo por el cual el desempleo en diciembre de esta comunidad ha crecido casi un punto porcentual con respecto al mes anterior.

La situación es distinta en servicios de cuello blanco como los que se prestan a profesionales y negocios. Aunque aún hay 855,000 menos que en febrero, se ha ido recuperando empleo en los siguientes meses casi de forma ininterrumpida.

Desde que la economía empezó a recibir oxígeno en mayo, tras una caída del empleo que se recogerá en los libros de historia, se han recuperado 12.3 millones de los puestos de trabajo perdidos pero dependiendo del sector la mejora ha sido muy desigual.

Las cifras del BLS reflejan que hay 4 millones de personas que llevan más de 27 semanas sin trabajo (que es lo que inicialmente cubre el seguro de desempleo en situaciones normales), 2.8 millones más que en febrero.

Desde Economic Policy Institute se refleja que 26.8 millones de trabajadores han sido impactaos negativamente por la COVID, 10.7 millones de ellos están oficialmente desempleados pero además 7.5 millones trabajan menos horas o han visto cómo sus salarios se han recortado, 4.9 millones ya no están en la fuerza laboral pero se deberían calcular a 3.7 millones más.

La esperanza de la vacunación y una mejora de la temperatura unido al impulso de los estímulos permiten pensar que a partir de la primavera mejorará la situación aunque mucho depende de cuántos negocios puedan mantenerse hasta entonces en sectores tan dañados coo los restaurantes.