Hay que apoyar a los proveedores comunitarios

Debido a un cambio en las políticas estatales, los proveedores comunitarios de salud ya no serán elegibles para los descuentos de compañías farmacéuticas

Los proveedores comunitarios de salud perderían unos $240 millones, según un análisis de la Coalición End AIDS NY 2020. /Archivo
Los proveedores comunitarios de salud perderían unos $240 millones, según un análisis de la Coalición End AIDS NY 2020. /Archivo
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

La pandemia del COVID-19 ha tenido un impacto devastador en muchas comunidades de la Ciudad de Nueva York. Sería difícil encontrar un neoyorquino que no haya perdido a un familiar, un amigo, un conocido o un compañero de trabajo a causa del virus. Pero como hemos visto con otras crisis de salud pública, incluyendo la epidemia del VIH, las comunidades pobres, de color y latinas han sido las más impactadas. Por ejemplo, el distrito del Bronx que represento en el Senado Estatal tuvo la peor tasa de mortalidad per cápita en la Ciudad de Nueva York durante la primera ola de la pandemia.

Esta pandemia ha resaltado una vez más las vergonzosas disparidades de salud que persisten en nuestra sociedad. Las comunidades de color y de latinos ya estaban enfrentando una crisis de salud pública antes de la pandemia y los proveedores comunitarios de salud estaban haciendo todo lo posible para ayudar a los neoyorquinos más vulnerables, con recursos limitados.

A medida que el Estado de Nueva York continua distribuyendo la vacuna contra el COVID-19, el Gobernador Cuomo identificó a proveedores comunitarios para brindar la atención médica a las comunidades de color y latinas que han sido las más golpeadas por el virus. Sin embargo, a la misma vez, el Departamento de Salud del Estado de Nueva York (DOH, por sus siglas en inglés) está cambiando como el estado paga por los medicamentos bajo el programa de Medicaid, lo cual amenaza la supervivencia de estos mismos proveedores comunitarios de salud.

Este cambio de política se hizo el año pasado durante el proceso Rediseño del programa de Medicaid II que el Gobernador implementó de forma apresurada durante el presupuesto estatal. En lugar de que los beneficios de farmacia sean gestionados por los planes de salud como en la actualidad, bajo este cambio, estos beneficios serían gestionado por el Estado.

Debido a este cambio, los proveedores comunitarios de salud ya no serán elegibles para los descuentos de compañías farmacéuticas, a lo que se conoce como descuentos 340B, al comprar medicamentos para sus pacientes. Según un análisis de la Coalición End AIDS NY 2020, esto les quitaría a estos proveedores comunitarios de salud unos $240 millones.

He visto directamente el modo en que estos proveedores que operan en mi distrito como Acacia Network, Union Community Health Center, VIP Community Services, BOOM Health y Morris Heights Health Center, han usado estos ingresos para prestar importantes servicios a más de 100,000 residentes vulnerables del Bronx. Callen Lorde, una organización al servicio de las comunidades LGBTQ de Manhattan, Brooklyn y el Bronx, tendrá que despedir a enfermeros(as) y otro personal al perder estos ingresos.

¿Por qué amenazar la viabilidad de estos proveedores comunitarios de salud mientras al mismo tiempo les pedimos que ejerzan un papel fundamental en nuestra batalla contra la mayor crisis de salud pública de los últimos años? No podemos abordar las disparidades latentes de salud en nuestras comunidades, mientras quitamos ingresos a las mismas organizaciones que están salvando las vidas de nuestros vecinos diariamente.

El Gobernador Cuomo y el Departamento de Salud del Estado de Nueva York deben descartar este plan descabellado. Por eso, he propuesto un proyecto de ley el cual estoy tratando de incluir en el presupuesto estatal de este año, que retrasará la implementación de este recorte por tres años. Esto le dará a estos proveedores el tiempo suficiente para recuperarse de las presiones financieras ocasionadas por la pandemia y se concentren en la labor esencial que están ejerciendo. No nos apuremos en apoyar una política equivocada en el momento equivocado.

Gustavo Rivera representa al Distrito 33 del Senado en El Bronx. Presta servicio como Presidente del Comité de salud del Senado estatal.