La mayoría de inmigrantes con TPS está en edad laboral, pero sin permiso de trabajo

Nuevo reporte confirma que las personas bajo esta protección migratoria son una importante fuerza laboral en EE.UU.

La mayoría de inmigrantes con TPS está en edad laboral, pero sin permiso de trabajo
Los beneficiarios de TPS son en su mayoría de El Salvador.
Foto: CABALLERO-REYNOLDS / AFP / Getty Images

Como beneficiaria del Estatus de Protección Temporal (TPS), Yanira Arias ha logrado avanzar en su carrera como experta en campañas sobre la salud pública, con experiencia en movilización y participación comunitaria, por ello urge sacar ventaja de este programa para inmigrantes.

La originaria de El Salvador es gerente de Campañas Nacionales de la organización Alianza Américas, grupo que participó en la elaboración del informe “Abriendo la cortina: análisis de nuevos datos gubernamentales sobre el Estatus de Protección Temporal”.

“Como beneficiaria de TPS, este informe es una herramienta muy importante porque brinda un perfil demográfico, social y comunitario de las raíces profundas que yo y más de cien mil personas con TPS tienen en los Estados Unidos”, señala Arias. “Tener TPS durante todos estos años me permitió integrarme social y económicamente… brindándome una condición más segura que me permitió ayudar a mi familia en El Salvador”.

Los nuevos datos revelan que la mayoría de los beneficiarios están edad económicamente activa, por lo que representan una amplia fuerza laboral para los Estados Unidos, pero no están siendo aprovechados.

El análisis retoma datos obtenidos bajo la Ley de Información (FOIA) e indica que hay 417,658 personas bajo este programa. El Salvador concentra el mayor número de beneficiarios con casi 250.000, de los cuales, por ejemplo 234,106 están en edades de entre 19 y 60 años, es decir, el punto álgido sobre una persona económicamente activa.

Sin embargo, no todos los beneficiarios tienen Autorización de Empleo pues solamente el 44.6% logró ese beneficio por parte de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).

“La mayoría de los titulares de TPS están en edad de trabajar, [pero] menos de la mitad de todos los titulares de TPS (44.6 por ciento) tienen autorización de trabajo en los Estados Unidos”, indica el reporte.

Alerta, por ejemplo, que Sudán del Sur (30.67 por ciento), Sudán (24.48 por ciento), Nicaragua (13.27 por ciento) y Siria tienen tasas de autorización de trabajo especialmente bajas.

“Esto puede ser un subproducto de los retrasos récord en el procesamiento de USCIS en los últimos años”, considera la agencia. “También puede ser un reconocimiento de que muchos de los que solicitan el TPS lo harán únicamente para la protección contra la deportación, incluso si no son elegibles o no puede solicitar un permiso de trabajo”.

El informe contiene datos solicitados hace casi un año, pero que lograron ser obtenidos tras un litigio del Proyecto Nacional de Inmigración en el Gremio Nacional de Abogados (NIPNLG), Alianza Américas, la Red Católica de Inmigración, Inc. (CLINIC, en inglés) y miembros de la Alianza Nacional TPS.

La información perfilar la demografía de edad y género; proporción de personas con permisos de trabajo; estados donde residen las personas; datos desglosados ​​por país de origen; solicitudes, aprobaciones y denegaciones de peticiones; clase de admisión para titulares de TPS (por ejemplo, estado migratorio anterior); personas que obtuvieron “green card” y ciudadanía.

Un reporte previo del Centro Americano para el Progreso (CAP), indicó que de 131,300 extranjeros adscritos al TPS llevan más de dos décadas en el país y tienen familias que mantener y se han mantenido como trabajadores esenciales durante la pandemia de COVID-19.

Se estima que de los 11,600 trabajadores de la salud con esa protección migratoria, al menos 8,100 son asistentes de cuidado de la salud y el cuidado personal en el hogar, asistentes de enfermería y asistentes psiquiátricos; 1,900 son técnicos de salud; 1,300 realizan labores complementarias de asistencia médica.

Aunado a ello, 76,100 trabajan en ocupaciones relacionadas con alimentos, desde supermercados y restaurantes hasta granjas y plantas de procesamiento de alimentos.

De dónde son y dónde viven

La mayoría de los beneficiarios son de El Salvador, Honduras y Haití, que concentran el 90 por ciento de esas protecciones.

“Las nuevas designaciones de TPS beneficiarían potencialmente a 750,000 de El Salvador, 400,000 de Honduras, 100,000 de Haití”, perfila el reporte.

Con 56.2 por ciento, los hombres lideran en cuanto a género reportado contra un 43.7 por ciento de mujeres.

Más de la mitad de todos los titulares de TPS viven en cuatro estados: California (17.95 por ciento), Florida (13.75 por ciento), Texas (12.88 por ciento) y Nueva York (12.33 por ciento), agrega el reporte.

“Esta inusual mirada a las vidas de las personas con estatus temporal en los Estados Unidos nos permite examinar cómo funciona el TPS… Los datos confirman que más del 90 por ciento de los titulares de TPS son de El Salvador, Honduras y Haití”, indicó Lisa Parisio, abogada de Defensa de Políticas de CLINIC. “Más de la mitad de todos los titulares de TPS residen en solo cuatro estados: California, Florida, Texas y Nueva York”.

Parisio urge al gobierno del presidente Joe Biden utilizar los programas de TPS “de la manera más audaz posible y proteger a más de dos millones de inmigrantes”.

A ello se sumó Khaled Alrabe, abogado del Proyecto Nacional de Inmigración del Gremio Nacional de Abogados.

“Este informe proporciona no solo datos nunca antes vistos sobre los beneficiarios de TPS en los últimos dos años, sino que también representa un paso más en la construcción de un registro histórico vital sobre las pésimas prácticas del TPS de la administración anterior”, indicó Alrabe.

El experto se refiere a los ajustes del gobierno del presidente Donald Trump, que intentó terminar con el programa otorgando distintas fechas límites.

Aleabe urge a la Administración Biden a corregir “las injusticias pasadas en la administración del programa TPS”, además de apandir el programa, algo que ya está haciendo con la aplicación para originarios de Venezuela.

El Congreso discute el Dream & Promise Act (Ley de Sueño y Promesa) que crearía una ruta para los inmigrantes con DACA y TPS para obtener la ciudadanía. La propuesta fue aprobada en la Cámara, pero espera su turno en el Senado.

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