Algunas voces piden a la Casa Blanca cancelar el proyecto AirTrain entre aeropuerto LGA y Metro de Nueva York

Mientras unos critican el ruido y posibles daños ambientales, otros se enfocan en los empleos y el empuje a la economía

Algunas voces piden a la Casa Blanca cancelar el proyecto AirTrain entre aeropuerto LGA y Metro de Nueva York
El AirTrain de JFK se inauguró en diciembre de 2003.
Foto: Spencer Platt / Getty Images

Desde hace largo rato el aeropuerto LGA espera por una conexión directa al Metro de Nueva York, especialmente después de que el terminal JFK lograra la suya en 2003.

El año pasado finalmente el plan avanzó, con miras a inaugurarse en 2025, a un costo de $2 mil millones de dólares. Dependiendo de la decisión final prevista para la próxima semana, la construcción iba a comenzar tan pronto como el verano de este año, calculó en agosto la Administración Federal de Aviación (FAA). Pero algunos vecinos y políticos locales quieren detenerlo.

Frank Taylor, presidente de Ditmars Boulevard Block Association, es una de las voces que se han alzado en contra, citando la precaria situación económica de Nueva York tras la pandemia. “¿Tienes filas de comida de seis cuadras por todas partes y vas a gastar $2.050 millones? Mil millones por milla”, criticó en declaraciones a Pix11.

Riverkeeper, grupo de defensa ambiental, envió una carta al secretario de Transporte de la Casa Blanca, Pete Buttigieg. Su abogado principal, Mike Dulong, pide un beneficio más directo para los vecindarios que albergarían la ruta del AirTrain, del aeropuerto a la línea 7 del Metro, que da servicio al estadio CitiField de los NY Mets y al Centro Nacional de Tenis, sede del US Open, y enlaza al tren de Long Island (LIRR). 

“Lo que necesitamos ahora es que la comunidad se ponga fuerte”, dijo la senadora estatal Jessica Ramos (D), que representa el área. “Este proyecto debe detenerse. Este proyecto no es para nosotros”, afirmó. Previamente, la congresista (D) Alexandria Ocasio-Cortez, quien representa parte del área en el Capitolio, también ha criticado el proyectado tren aéreo.

Durante décadas se ha buscado cómo conectar Manhattan y LaGuardia, uno de los pocos grandes aeropuertos en EE.UU. que aún no cuenta con enlace ferroviario. El plan de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey (PANYNJ) es apoyado por el gobernador Andrew Cuomo (D).

La FAA ha dicho que alternativas como un ferry, una extensión del Metro o una vía de autobús, no funcionarían. Además, el proyecto incluye millones de dólares para mejoras en el paseo marítimo a lo largo de Flushing Bay.

Un portavoz de la Autoridad Portuaria calificó el proceso de la FAA como “minucioso” y se refirió a la declaración de impacto ambiental de 600 páginas. “Examinó de manera apropiada e independiente todas las alternativas y finalmente identificó la ruta propuesta por la Autoridad Portuaria como la preferida para llevar el transporte ferroviario masivo al aeropuerto de LaGuardia”.

Tom Grech, de la Cámara de Comercio de Queens, destacó que la abrumadora cantidad de respuestas enviadas por correo electrónico a la FAA son positivas. “Ésta será una gran oportunidad para la economía de Queens y la ciudad de Nueva York con todos estos trabajos”.

Pero los vecinos continúan expresando su preocupación de que el AirTrain pase por su comunidad y algunas demandas penales podrían presentarse si el proyecto es aprobado.

“AirTrain LGA proporcionará a millones y millones de viajeros aéreos un viaje confiable de 30 minutos desde el centro de Manhattan hasta el aeropuerto“, pronosticó el año pasado el presidente de la Autoridad Portuaria, Kevin O’Toole.

El director ejecutivo de la Autoridad Portuaria, Rick Cotton, señaló en una declaración separada en agosto que la ruta propuesta inicial del enlace ferroviario se desplazó hacia el norte, más lejos de un vecindario que se encuentra al otro lado de Grand Central Parkway desde el aeropuerto. El plan no requeriría la toma de ninguna propiedad privada, según Cotton.

Sin embargo, algunos de los problemas podrían ser considerables. El informe de la FAA concluyó que el vecindario “experimentaría de manera desproporcionada impactos de vibración y ruido altos y adversos” durante la construcción y emisiones de luz significativas una vez que el enlace esté en funcionamiento. Además, 93 unidades residenciales que bordean el Parkway perderían sus vistas a Flushing Bay.

La declaración de impacto ambiental en el proyecto AirTrain, presentada a mediados de marzo, recomendó formas de mitigar los problemas para los residentes circundantes y la vía fluvial.