Los efectos secundarios de comer demasiados huevos

De versatilidad inmensa, gran poder nutricional y beneficios indudables, los huevos son un alimento básico de lo más saludable. Sin embargo como en todo es importante no excederse y consumirlos con cautela

Los efectos secundarios de comer demasiados huevos
Los huevos son ricos en grasas naturales y colesterol, recuerda comer no más de dos piezas diarias e intercalar su consumo.
Foto: ROMAN ODINTSOV / Pexels

Existen tantas cosas buenas que decir sobre los huevos que nos podría tomar páginas enteras. Lo primero que es importante mencionar es que los huevos son un alimento de lo más completo y nutritivo, que se asocia con extraordinarios beneficios de salud. Todas estas grandes bondades se suman a su inmensa versatilidad y accesibilidad, sin embargo también hay muchas advertencias que nos alertan sobre las consecuencias que podría traer un excesivo consumo de huevos (independientemente de cómo prefieras comerlos). La narrativa popular nos ha dicho durante años que comer demasiados huevos puede disparar el colesterol a un nivel poco saludable ¿Qué tiene de cierto? ¿Cuáles son  otras posibles complicaciones? Sigue leyendo para conocer lo que dice los expertos al respecto. 

Hoy en día tenemos más información sobre todos los temas y sabemos que existen muchos mitos entorno al consumo de huevos. No es novedad decir que durante muchos años fueron considerados el enemigo de la buena salud cardiovascular, actualmente sabemos que existe un contra argumento que atestigua que lo que realmente importa es la cantidad de huevos que consumimos. Es decir generalmente, los huevos son un alimento muy saludable que se recomienda integrar en la dieta diaria, sin embargo, comer demasiado de cualquier cosa es algo malo, y esto incluye los huevos. 

1. Sí, los niveles de colesterol podrían dispararse

No es un mito. Sin embargo todo está en la cantidad y frecuencia con la que solemos consumir huevos. Para mayor contexto: una pieza de huevo grande contiene 186 miligramos de colesterol, lo cual simboliza más de la mitad de la ingesta diaria recomendada que es de 300 mg. Teniendo en cuenta que es muy común consumir dos huevos, este simple hábito alimenticio todas las mañanas nos hace estar por encima de la ingesta recomendada ¡Solo por desayunar dos huevos! Si bien es cierto que son una maravillosa adición nutricional para iniciar el día con mucha energía y nutrición, además de que son muy saciantes y benefician la pérdida de peso; es importante evitar consumirlos diario.

2. Posibles afectaciones cardiovasculares 

Existen muchos otros alimentos mucho más nocivos que alteran los niveles de colesterol y la salud cardiovascular. Sin embargo un excesivo consumo de huevos en la dieta puede ser un detonante para aumentar el “colesterol malo” LDL y esto a menudo se relaciona con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Los expertos en medicina coinciden en que aquellas personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares o que de manera particular desean cuidar su corazón deben limitar la ingesta de yema de huevo. De hecho generalmente, los médicos recomiendan detener el consumo de yemas de huevo después de un accidente cerebrovascular o infarto de miocardio. Además se cuenta con un estudio, en el que se demostró que la fosfatidilcolina dietética, que proviene de los huevos, ejerce efectos negativos sobre el corazón. 

3. Mayor hinchazón

El huevo es un alimento muy saciante por lo que en cantidades adecuadas es ideal para combatir la ansiedad por comer y evitar la ingesta excesiva de calorías. Sin embargo en muchas ocasiones suelen mezclarlos con alimentos inflamatorios, esto en conjunto con un excesivo consumo trae como resultado una mayor posibilidad de desarrollar diversos malestares digestivos, como hinchazón, gases o dolor abdominal. Esta es la posible razón por la cual nos podemos sentir muy inflamados después de comer una gran tortilla en el brunch. También es importante mencionar que el riesgo de inflamación aumenta en personas que presentan una alergia alimentaria no diagnosticada o sensibilidad a los huevos.

4. Podrías ser más resistente a la insulina

Los huevos enteros son una grandiosa fuente de grasas naturales, pero no podemos olvidar que siguen siendo grasa. Así que especialmente cuando nos excedemos, las grasas de los huevos pueden tener un efecto muy real en el nivel de azúcar en la sangre. Con ello suelen aumentar la resistencia a la insulina, lo que significa que el azúcar en la sangre no se usa para generar energía de la manera correcta. Como resultado, el páncreas producirá más insulina y aumentarán los niveles de azúcar en sangre. Esto es especialmente delicado en personas que padecen afecciones cardiovasculares, hipertensión o diabetes tipo 2, lo mejor es intercalar su consumo entre semana y siempre prepararlos al vapor, hervidos o revueltos (sin grasa ni embutidos). 

Ahora ya lo sabes prácticamente nada en exceso es bueno y los huevos no son la excepción. La buena noticia es que siguen siendo increíblemente saludables y un gran complemento dietético, además para que los huevos tengan un efecto tan adverso, sería necesario comer una cantidad significativa de ellos a la vez y de manera muy recurrente. La recomendación general establece que es seguro comer hasta dos huevos al día es suficiente para obtener los beneficios para la salud (como los ácidos grasos omega-3 y las proteínas) sin experimentar algunos de los peligrosos efecto secundario de comer demasiados huevos.

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