Mexicano acusado de matar a puñaladas a “roommate” con la que supuestamente se casó por papeles enfrenta pena de muerte

Erick Gael Hernández-Méndez, el joven de 20 años acusado en North Carolina de asesinar a Christina María Matos, supuestamente buscaba el "sueño americano" casándose por conveniencia y ahora enfrenta hasta la pena capital

Mexicano acusado de matar a puñaladas a “roommate” con la que supuestamente se casó por papeles enfrenta pena de muerte
Imagen ilustrativa de una cárcel.
Foto: Mario Tama / Getty Images

Erick Gael Hernández-Méndez, el joven de 20 años acusado en North Carolina por el asesinato de su “roommate” con quien supuestamente se había casado en un matrimonio de conveniencia para obtener la residencia permanente o “green card” se enfrenta a la pena de muerte.

Durante su primera comparecencia en Corte hace una semana, el juez le informó a Hernández-Méndez que podría ser sentenciado a cadena perpetua o a la pena de muerte de resultar convicto por el crimen.

Christina María Matos fue asesinada el pasado 4 de abril de múltiples puñaladas en el cuello, dos días después de su cumpleaños número 20.

Una llamada anónima para un chequeo de seguridad llevó a agentes a la residencia estudiantil ubicada en el 1505 de la calle Hillsborough de Raleigh.

Matos, de origen venezolano, vivía con Hernández-Méndez y con un tercer joven con el que también estudió en Clayton High School.

Un reporte de WRAL indica que Hernández-Méndez y Matos, de origen mexicano, eran amigos desde escuela intermedia y se graduaron de escuela superior el año pasado.

Al momento, las autoridades no han especificado el móvil del crimen. Hernández-Méndez enfrenta cargos de asesinato en primer grado.

El acusado pidió representación legal a través de la oficina de defensores por pena capital.

Sin embargo, la versión que le dio una amiga de Matos a medios de prensa arrojó luz sobre las posibles circunstancias que llevaron al ataque.

Alegadamente, Hernández-Méndez había acordado pagarle a Matos $15,000 dólares si se casaba con ella en un matrimonio por conveniencia para obtener la residencia permanente o “green card”.

Savannah Ferrell, amiga de la joven, dijo a ABC11: “El vino donde Christina con esperanzas de que se pudieran casar y él pudiera ser un ciudadano legal, y él prometió, ‘ok, si nos casamos, yo te doy $15,000 y nosotros estaremos como si estuviéramos separados y, eventualmente, nos divorciamos en tres años’. Christina tenía la completa intención solo de divorciarse, obtener su cheque y desaparecer”.

La pareja recibió la licencia matrimonial el 12 de febrero, y se casaron el 29 de marzo, según el informe de The News & Observer.

El enlace se oficializó menos de una semana antes del asesinato.

La familia de Matos dijo que conoció brevemente a Hernández Méndez cuando ayudaron a  la joven a mudarse al apartamento.

Yolanda Matos, madre de la occisa relató a ABC11, que el apartamento en The Signature era el primero que ocupaba su hija. La joven residía en el lugar mientras trabajaba y tomaba cursos de radiología en Wake Technical Community College.

No está claro si Hernández-Méndez estudiaba, solo trabajaba o ambos.

Eric Curry, portavoz de la oficina del condado Wake, indicó por su parte que el acusado no enfrenta una orden de detención por las autoridades migratorias de Estados Unidos ni cuenta con récord criminal previo.

Hernández-Méndez permanece en el centro de detención del condado sin derecho a fianza.

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