Militares rechazan carta de oficiales retirados cuestionando salud mental y triunfo electoral del presidente Biden

Fue calificada de "perturbadora e imprudente" al sugerir que la "condición mental y física de Biden no puede ser ignorada"

Militares rechazan carta de oficiales retirados cuestionando salud mental y triunfo electoral del presidente Biden
Lloyd Austin, actual Secretario de Defensa.
Foto: Win McNamee / Getty Images

Poco más de 120 generales y almirantes retirados publicaron una carta abierta cuestionando la legitimidad de las elecciones presidenciales de 2020, así como la capacidad del mandatario Joe Biden para ser Comandante en jefe.

A medida que se difundió la noticia de la carta esta semana, estalló una ronda de recriminaciones entre los miembros militares actuales y retirados. Un oficial de la Marina en servicio, que no quiso ser identificado públicamente, la calificó de “perturbadora e imprudente”.

La carta, informada por primera vez por Politico, lleva el título de un grupo que se hace llamar “Flag Officer 4 America” ​​y dice que Estados Unidos “está en grave peligro”, con sus habitantes “en una lucha por nuestra supervivencia como República Constitucional como ninguna otra vez desde nuestra fundación en 1776″.

Entre los 126 firmantes de la carta se encuentran el contralmirante retirado John Poindexter, asesor de seguridad nacional del presidente Ronald Reagan, y el teniente general retirado William G. Boykin, quien pasó cinco años como subsecretario adjunto de Defensa para inteligencia bajo el mandatario George W. Bush y ahora es vicepresidente ejecutivo del “Family Research Council”. También el brigadier retirado general Don Bolduc, quien se ha postulado al Senado por New Hampshire.

“Sin elecciones justas y honestas que reflejen fielmente la ‘voluntad del pueblo’, nuestra República Constitucional está perdida. La integridad de las elecciones exige asegurar que haya un voto legal emitido y contado por ciudadano”, se lee en la carta, que luego pasa a criticar las leyes de identificación de votantes como una “táctica tiránica de intimidación”.

“Además, el ‘Estado de derecho’ debe aplicarse en nuestros procesos electorales para garantizar la integridad”, continúa la carta. “El FBI y la Corte Suprema deben actuar con rapidez cuando surjan irregularidades electorales y no ignorarlas como se hizo en 2020″.

La carta se hace eco de las repetidas afirmaciones hechas por el ex presidente Donald Trump de que los Demócratas le robaron las elecciones el año pasado, lo que llevó a la toma violenta del Congreso el pasado 6 de enero para impedir la proclamación de Biden, y al posterior cierre de sus redes sociales por no detener el ataque.

Más adelante en la carta, los firmantes dicen que la “condición mental y física de Biden… no puede ser ignorada”, en referencia a que a sus 78 años es el presidente de más edad en la historia del país.

“Debe poder tomar rápidamente decisiones precisas de seguridad nacional que involucren la vida y las extremidades en cualquier lugar, de día o de noche”, dice la carta. “Las investigaciones recientes de los líderes Demócratas sobre los procedimientos del código nuclear envían una peligrosa señal de seguridad nacional a los adversarios con armas nucleares, lo que plantea la cuestión de quién está a cargo. Siempre debemos tener una cadena de mando incuestionable”.

La carta fue recibida con críticas por otros militares. Por ejemplo, el almirante retirado Mike Mullen, ex presidente del Estado Mayor Conjunto, le dijo a Politico que la carta “lastima a los militares y, por extensión, al país”. También destacó que no fue firmada por ningún oficial de alto rango y la describió como repleta de “puntos de conversación Republicanos de derecha”.

Jim Golby, un experto en relaciones cívico-militares, calificó la misiva como un “esfuerzo vergonzoso para usar su rango y la reputación de los militares para un ataque partidista grotesco y flagrante”. Mientras que Marybeth Ulrich, una coronela retirada que enseña cadetes en la Academia de la Fuerza Aérea, la calificó de “antidemocrática”.

Desde la Casa Blanca ni el Pentágono ha habido comentarios.