Ni creaturas extrañas ni monstruos marinos: científicos encontraron plástico en lo más profundo del mar

Una expedición científica a 10,000 metros de profundidad del mar de Filipinas culminó en asombro y decepción al encontrar el rastro de la falta de conciencia humana incluso en lo más insondable del océano

Una botella de plástico flota en el Mar Mediterráneo.
Una botella de plástico flota en el Mar Mediterráneo.
Foto: AFP / Getty Images

El Emden Deep es un área que forma parte de la Fosa de Filipinas, una de las zonas más profundas y más antiguas del mar en el mundo. Una expedición reciente decidió explorar este lugar pocas veces examinado donde ningún humano había estado antes. Pero para sorpresa de los científicos, a más de 10,000 metros de profundidad no encontraron ni creaturas extrañas ni monstruos marinos, sino plástico, ropa y hasta osos de peluche.

Cuando el doctor Deo Florence Onda, un oceanógrafo del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Filipinas, se embarcó en la expedición, esperaba encontrar algunos misterios ocultos en las profundidades del mar; pero a cambio se topó con la huella de la contaminación humana que ha alcanzado hasta las áreas marinas más recónditas.

“Cuando estábamos a punto de llegar al fondo, esperaba ver cosas aterradoras que se arrastraban por las ventanas”, narró el científico a Channel News Asia, pero se llevó una sorpresa. “Lo único inusual fue la basura. Había mucha basura en la trinchera. Había muchos plásticos, un pantalón, una camisa, un osito de peluche, empaques y muchas bolsas de plástico. Incluso yo no esperaba eso, y hago investigaciones sobre plásticos ”, aseguró.

En compañía del explorador estadounidense Víctor Vescovo, de Caladan Oceanic, organización privada dedicada a la tecnología submarina, exploró la zona durante 12 horas en marzo pasado, aprovechando que la nueva tecnología permite llegar a profundidades insospechadas hace 50 años. Onda narró que en un momento su expedición se acercó a un cuerpo blanco que flotaba en lo profundo pensando que era una medusa, pero en realidad era plástico.

“Ser testigo del alcance de la contaminación y ser testigo de la gravedad del problema de los plásticos desde la superficie hasta el fondo del océano, es otra cosa. Es mi responsabilidad decirle a la gente que su basura no se queda donde la ponen. Va a otro lugar y se hundirá”, expresó Onda.

El científico advierte que la contaminación de plástico en los océanos tendrá consecuencias profundas, pero que aún desconocemos, en los ecosistemas marinos, que son los cimientos de la vida terrestre. Es también un factor en el calentamiento global.

“En realidad, no conocemos el alcance de la biodiversidad en estos entornos de aguas profundas. Todavía no conocemos el alcance total de sus funciones en términos de procesos biogeoquímicos, cómo regulan el tiempo y el clima. Pero ya lo estamos cambiando. No veo que se detenga pronto”, expresó.