Día Mundial de los Océanos: cómo elegir las mejores opciones de pescados y mariscos sustentables

El océano es una de las fuentes de vida más importantes para la humanidad, produce al menos el 50% del oxígeno de todo el planeta. Actualmente cerca del 90% de las especies marítimas de peces están completamente agotadas y vale la pena tomar acciones contundentes, te invitamos a celebrar este día aprendiendo a seleccionar las variantes más sostenibles

Día Mundial de los Océanos: cómo elegir las mejores opciones de pescados y mariscos sustentables
Apuesta por el consumo de pescados y mariscos variados, pregunta por la "pesca del día" y apuesta por aquellos productos obtenidos de prácticas responsables.
Foto: Imagen de Arek Socha en Pixabay / Pixabay

El océano cubre más del 70% del planeta. Es nuestra fuente de vida y el sustento de la humanidad y de todos los demás organismos de la tierra, la mayor prueba de ello es que el océano produce al menos el 50% del oxígeno del planeta. Sin embargo a pesar de sus inmensas bondades para mantener la vida, necesita de nuestra ayuda más que nunca, no en vano año con año el 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos. El objetivo principal de dicha celebración, es informar sobre el impacto de los humanos en el océano, desarrollar un movimiento mundial de ciudadanos por el océano, movilizar y unir a la población mundial en un proyecto para la gestión sostenible de los océanos.

Lo cierto es que el océano es indispensable para la vida, alberga la mayor parte de la biodiversidad de la tierra y es la principal fuente de proteínas para más de mil millones de personas en todo el mundo. Además el océano es clave para nuestra economía, los datos no mienten y se estima que, para 2030, habrá en torno a 40 millones de trabajadores en todo el sector relacionado con los oceános. Hoy más que nunca es importante crear una consciencia diferente, con el 90% de las grandes especies marítimas de peces están completamente agotadas o sobreexplotadas y el 50% de los arrecifes de coral destruidos, no cabe duda que estamos abusando por completo de las maravillas que nos da el océano.

Con base en ello es muy normal que surja la inevitable pregunta ¿vale la pena seguir consumiendo pescados y mariscos? Posiblemente, son un gran aliado nutricional, benefician la salud y pérdida de peso, y por si fuera poco es una industria muy importante que activa a economía. Estos son los tres factores más importantes para seleccionar pescados que se obtengan de prácticas responsables y sostenibles. 

– Huella de carbono

La mayoría de los productos del mar que se consumen en los Estados Unidos, son importados de China y del sudeste asiático. Lo que sucede es que cuando se trata de pescado fresco, quiere decir que fue enviado en hielo, lo cual es considerado un método que requiere una cantidad increíble de energía y por lo tanto resulta una vía muy dañina para el medio ambiente. Una de las mejores medidas es apostar por comprar pescado congelado o enlatado, representan una mejor alternativa en términos de huella de carbono.

– La biodiversidad

Los expertos enfatizan en que es importante ampliar las variedades de pescados que consumimos, es una medida importante para proteger la diversidad de nuestros océanos. Se cuenta con datos en los que se confirma que los estadounidenses tienden a limitarse a solo cuatro tipos de pescado en su dieta: camarones, salmón, atún y bacalao. Eso ejerce una presión desproporcionada sobre esas poblaciones de peces y, como resultado, las industrias a menudo recurren a métodos de pesca más desesperados y dañinos. Una gran recomendación para ampliar nuestros horizontes culinarios y con ello beneficiar al medio ambiente, es comprar pescado con la menta abierta y preguntar por la “pesca del día”. No solo estaremos obteniendo pescado increíblemente fresco, estaremos activamente promoviendo prácticas más justas.

– Método de captura

Siempre es importante considerar cómo se cultivaron y capturaron pescados y mariscos. Los productos marítimos generalmente se dividen en una de dos categorías: criados o capturados en la naturaleza. Si bien es cierto que muchos elogian la pesca como una forma de salvar las poblaciones de peces silvestres, no siempre es la mejor opción. Y aunque el pescado capturado en la naturaleza puede significar un producto de pescado más limpio y saludable, esto tampoco siempre es cierto. Cabe mencionar que generalmente, los métodos de pesca de dragado o arrastre de fondo, son los más dañinos para la vida marina. Esto se debe a que esencialmente arrastran redes pesadas por el fondo del océano, alterando el hábitat marino y capturando organismos que ni siquiera terminamos comiendo.

Las mejores opciones de pescados y mariscos sostenibles:

1. Anchoas

Las anchoas son un tipo de pescado azul que normalmente se cura y se envasa en aceite o sal antes de ser vendidas, en tarros y latas. Son una variante sustentable, ya que viven en la parte inferior de la cadena alimentaria; esto significa que tienen un ciclo de crecimiento rápido y se repoblan rápidamente. Por lo tanto, es muy importante saber de dónde provienen. Los expertos señalan que es conveniente evitar las anchoas que se obtengan de la costa peruana o del Pacífico Suroriental, ya que es necesario reponerlas. En su lugar, apuesta por las variantes  que se obtengan del Atlántico noreste, especialmente si están certificados como sostenibles por el Marine Stewardship Council (MSC) u otra organización similar. Son muy ricas en proteínas, omega-3 e inmensamente versátiles. 

Anchoas
Anchoas. /Foto: Pixabay

2. Trucha ártica (criada)

La trucha ártica es un pescado azul con un sabor rico pero sutil, es suave y neutral, en gran parte por ello es conocida como uno de los mejores sustitutos del salmón y otros pescados blancos. Es un producto sostenible, ya que a diferencia del salmón, la trucha ártica se adapta bien al cultivo y de hecho a menudo se cría en un sistema de recirculación de acuicultura (RAS), que es un método muy limpio de cultivo de peces. Esto reduce en gran medida los problemas asociados con las pesquerías tradicionales incrustadas en hábitats silvestres, que a menudo liberan desechos, productos químicos e incluso parásitos en su entorno. Es un pescado perfecto para la dieta diaria, ligero, bajo en calorías y de delicioso sabor, lo mejor es que combina a la perfección con numerosos ingredientes. 

pescado frito
Trucha frita. /Foto: Shutterstock

3. Langostinos y Camarones

Las gambas, langostinos y camarones, pertenecen a la familia de los crustáceos y a simple vista lucen muy similares, sin embargo es importante decir que se trata de especies diferentes. Las gambas son más populares a nivel mundial y en promedio, son más grandes que los camarones. Ambos tienen un sabor suave y una textura carnosa, por lo que a menudo puede usarlos de manera muy similar en la cocina.  Cabe mencionar que los langostinos y los camarones no siempre son sostenibles, y es importante ser selectivos. Se recomienda apostar por las variantes cultivadas, específicamente aquellas variantes que han sido evaluadas por los grupos Best Aquaculture Practice (BAP), Aquaculture Stewardship Council (ASC) o Global Aquaculture Alliance (GAA). En el caso de los productos de esta familia con la etiqueta BAP, elije aquellos con al menos una calificación de dos estrellas.

Camarones asados a la salsa verde./Foto: Cortesía de Las Palmas

4. Atún barrilete

El atún barrilete con frecuencia se enlata y tiende a tener un sabor más fuerte que otras variedades. Entre sus grandes ventajas se sabe que tiene tres veces menos mercurio que el atún blanco y el atún aleta amarilla. Además es sostenible, ya que el barrilete crece más rápido que otros tipos de atún, por lo que cuando se capturan, por lo general han tenido la oportunidad de reproducirse. Apuesta por aquellas variantes frescas que fueron capturadas con caña y línea, son productos en los que se evita un gran volumen y eso garantiza gran parte de su frescura y calidad.

atún pescado
Atún. /Foto: Shutterstock

5. Salmón salvaje de Alaska

Es indispensable mencionar que existen cinco tipos de salmón de Alaska en el mercado y cada uno sabe un poco diferente. El salmón rojo se encuentra en un extremo del espectro, con un color rico, carne grasa y sabor fuerte. Hacia el otro extremo está el salmón rosado, con su color y sabor más claro. Sin importar la variante disponible o cual sea tu favorita, el salmón salvaje de Alaska está muy regulado y sus poblaciones son saludables. También suelen ser capturados usando métodos de caña y línea o trolls, que tienen un impacto ambiental mínimo.

Omega 3
Salmón salvaje. /Foto: Shutterstock

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