6 beneficios medicinales de los ácidos grasos omega-3, avalados por la ciencia

Los ácidos grasos omega-3 son uno de los nutrientes más importantes para la salud física, mental y emocional. Su consumo se relaciona con grandes beneficios para proteger al corazón, combatir la depresión, disminuir la inflamación y el riesgo de síndrome metabólico

Los pescados grasos, nueces, semillas, aceites de plantas prensados en frío y el aguacate, son extraordinarias fuentes de omega-3.
Los pescados grasos, nueces, semillas, aceites de plantas prensados en frío y el aguacate, son extraordinarias fuentes de omega-3.
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Los ácidos grasos omega-3 son increíblemente importantes. No en vano se asocian con beneficios muy poderosos para la salud general y el funcionamiento cerebral. Pertenecen a la categoría de los poliinsaturados, son una de las fuentes más saludables de grasas y al no ser sintetizados de manera natural por el cuerpo es necesario obtenerlos a través de los alimentos. Son básicos para funcionar adecuadamente, se relacionan con grandes propiedades antiinflamatorias, son un buen aliado en la prevención del cáncer, son considerados un poderoso antidepresivo natural, reducen el colesterol y triglicéridos, y se asocian con extraordinarios beneficios cardiovasculares.

De hecho resulta bastante interesante saber que pocos nutrientes han sido tan estudiados como los famosos omega-3, gracias a ello sabemos que la mayoría de sus bondades están respaldadas por la ciencia. Si bien hace algunos años la palabra grasa se relacionaba de manera automática con una connotación negativa, hoy en día sabemos que no todos los tipos de grasas son iguales y de hecho algunas son extremadamente benéficas para la salud. Te invitamos a descubrir 6 maravillosas consecuencias de consumir ácidos grasos omega-3 ¡Te sorprenderás! 

1. Pueden combatir la depresión y la ansiedad

Hoy en día se ha reportado un preocupante incremento en los casos de depresión, de hecho es uno de los trastornos mentales más comunes del mundo. Si bien existen diferentes niveles, es una condición que deteriora significativamente la calidad de vida y que se caracteriza por sentimientos de tristeza, apatía, letargo y una pérdida general de interés por la vida. De igual manera los casos de ansiedad han aumentado considerablemente, se caracteriza por la preocupación y el nerviosismo constantes. Si bien la supervisión de un especialista es fundamental, se ha descubierto que la alimentación juega un papel esencial en el buen control de ambos padecimientos. La buena noticia es que estudios recientes indican que las personas que consumen omega-3 con regularidad tienen menos probabilidades de estar deprimidas, es más, cuando las personas con depresión o ansiedad comienzan a tomar suplementos de omega-3, sus síntomas mejoran. Cabe mencionar que existen tres tipos de ácidos grasos omega-3: ALA, EPA y DHA. De manera particular se ha demostrado que los EPA son el mejor aliado para combatir la depresión, según un estudio su efecto puede ser tan eficaz contra la depresión como un fármaco antidepresivo y lo mejor ¡Sin efectos secundarios ni dependencia!

2. Disminuyen el riesgo de enfermedad cardíaca

Los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares son las principales causas de muerte en el mundo. No en vano es uno de los temas más estudiados por científicos y médicos, que desde hace décadas observaron que las comunidades que se alimentan de pescado tenían tasas muy bajas de enfermedades cardiovasculares. Años después los investigadores descubrieron que se relacionaba directamente con el consumo de omega-3, lo demás es historia ya que desde entonces los ácidos grasos omega-3 se asocian con numerosos beneficios para la salud del corazón. Lo cierto es que su consumo beneficia la salud cardíaca en diversas formas: reducen los altos niveles de triglicéridos en el cuerpo, disminuyen la hipertensión, elevan los niveles de colesterol HDL “bueno”,  previenen la formación de coágulos de sangre y la acumulación de placa en las arterias. Además son los omega-3 reducen la producción de algunas sustancias liberadas durante la respuesta inflamatoria.

3. Reducen los síntomas del síndrome metabólico

El síndrome metabólico es una colección de condiciones que anteceden graves enfermedades. Se caracteriza por la aparición de afecciones como: obesidad central, también conocida como grasa abdominal, presión arterial alta, resistencia a la insulina, triglicéridos altos y los niveles bajos de colesterol HDL “bueno”. Es un problema de salud pública importante porque aumenta el riesgo de muchas otras enfermedades, incluidas las enfermedades cardíacas y la diabetes. La buena noticia es que los ácidos grasos omega-3 pueden mejorar todas las condiciones que vienen con el síndrome metabólico, sobre todo la inflamación,  la resistencia a la insulina y los factores de riesgo de enfermedades cardíacas.

4. Combaten la inflamación

La inflamación es una respuesta natural del sistema inmunológico ante las infecciones y daños en el cuerpo, de cierta manera es importante para la salud. Sin embargo cuando persiste durante mucho tiempo, incluso sin una infección o lesión, es popularmente conocida como inflamación crónica o prolongada. La inflamación a largo plazo puede contribuir a casi todas las enfermedades occidentales crónicas, incluidas las enfermedades cardíacas, diabetes, obesidad y ciertos tipos de cáncer. Se ha comprobado que la dieta juega un papel esencial en el control de la inflamación, además de manera particular se ha comprobado que una alimentación rica en ácidos grasos omega-3 reduce la producción de moléculas y sustancias relacionadas con la inflamación como los eicosanoides y las citocinas inflamatorias.

5. Menor deterioro mental y la enfermedad de Alzheimer

Sin lugar a dudas el deterioro e la función cerebral es una de las consecuencias inevitables del envejecimiento y este a su vez suele relacionarse con un mayor riesgo de padecer problemas cognitivos y demencias. Por fortuna se cuenta con numerosos estudios que relacionan una mayor ingesta de omega-3 con una disminución del deterioro mental y de manera específica con un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer. Se cuenta con un trabajo de investigación basado en una revisión de estudios controlados, en la que se sugiere que los suplementos de omega-3 pueden ser beneficiosos al inicio del Alzheimer, es decir cuando los síntomas son muy leves. De tal modo que incluir el consumo de alimentos ricos en omega-3 y suplementos, es el secreto para proteger al cerebro y prevenir afecciones cognitivas que deterioran la calidad de vida. 

6. Mejoran el funcionamiento hepático y reducen la grasa en el hígado

Los padecimientos hepáticos son más comunes de lo que creemos, sobre todo el famoso hígado graso. Lo cierto es que este tipo de condiciones han aumentado significativamente con la epidemia de la obesidad, el alto consumo de alimentos procesados y comidas rápidas. De hecho se cuenta con información liberada por diversas Organizaciones de salud mundial, en las que se confirma que el sobrepeso y obesidad son la causa más común de enfermedad hepática crónica. Si bien realizar ajustes en el estilo de vida es una de las principales recomendaciones, también se ha comprobado que la suplementación con ácidos grasos omega-3 reduce eficazmente la grasa y la inflamación del hígado.

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