Tras la pandemia llegó el “consumo de la venganza”, los que no gastaron en el confinamiento lo derrochan hoy en cosas caras

Tal vez muchos reflexionaron en esta pandemia sobre que aquello que dice que “cuando dejemos este mundo, no nos llevaremos nada”, porque mucha gente está reviviendo el “consumo de la venganza” y está dándose lujos que normalmente no se hubiera permitido

Tras la pandemia llegó el “consumo de la venganza”, los que no gastaron en el confinamiento lo derrochan hoy en cosas caras
Después de haber sobrevivido a una pandemia global, muchas personas están determinadas a no privarse de nada.
Foto: Pexels

Cada día que pasa nos damos cuenta de que la pandemia del coronavirus vino a ser un verdadero parteaguas en la historia de la humanidad. Quién se iba a imaginar que todo el mundo al unísono estuviera en confinamiento por la llegada de un virus.

Muchos cambios y circunstancias poco habituales estamos viviendo, como el “consumo de la venganza”, que es una manera que los consumidores tienen de vengarse de los infurtunios y para sentir que recuperan el tiempo perdido con un aumento en el gasto, publicó Magnet en su sitio web.

Es el consumo por revancha, para compensar todo lo que hemos perdido y muchas empresas lo están utilizando como una tabla en el océano para impulsar las ventas y mantener a flote sus vapuleados negocios.

Durante el confinamiento mucha gente ahorró dinero porque no había centros comerciales, restaurantes, viajes, espectáculos ni fiestas donde gastar el dinero. Definitivamente la situación no fue la misma para todos, pero si hubo mucha gente que tuvo la oportunidad de ahorrar y que ahora está gastando a manera de venganza por lo que no pudo hacer durante el encierro.

Magnet recuerda que el término “consumo de la venganza”, se acuñó en los años 80 para definir el gasto desmedido de la población china tras la caída del comunismo.

Hoy la tendencia renace tras el regreso a la normalidad, donde los consumidores que pueden están derrochando en cosas que no pudieron gastar, comprar o hacer con motivo de la pandemia.

Un ejemplo es la compra de vehículos de deportivos de súper lujo. Lamborghini reportó que ya ha colocado todos sus coches este año. Ha vendido cerca de 10 meses de su capacidad de producción en apenas unas semanas y se prepara para lo que sus directivos califican como “un fuerte crecimiento”.

A pesar de la pandemia, Lamborghini terminó 2020 como el segundo mejor año de su historia. Y sus entregas han aumentado casi un 25% durante el primer trimestre en comparación con el año pasado.

Con respecto al vestuario, la firma LVMH publicó hace unas semanas un informe de su primer trimestre y anunció un aumento del 45% en los ingresos por sus productos. Hermès subió un 44% y Kering, con sus marcas Balenciaga y Gucci, ha registrado un incremento del 25.8%.

En cuanto a bebidas alcohólicas caras se refiere, fabricantes de vinos y licores como Moët Hennessy, prevén un “renacimiento post-Covid” como consecuencia del comportamiento de los consumidores, que se reúnen en los bares y restaurantes recién reabiertos y gastan en marcas más caras para celebrarlo.

Los viajes y los auto regalos también son muy sensibles a la “venganza de consumo”, conforme la pandemia pierda terreno y y las fronteras se abran nuevamente, la gente no dudará en hacer el viaje que siempre quiso hacer y no dudarán de auto premiarse con aquellos caprichos que siempre desearon y que en esta ocasión no encuentran una razón para privarse más. Después de todo han sido sobrevivientes de uno de los episodios más dramáticos que nos haya tocado vivir en la humanidad.

También te puede interesar:

Estados Unidos invertirá $3,200 millones de dólares para desarrollar medicina en pastillas contra el Covid-19

Cómo es en realidad trabajar para Amazon

Estafas masivas en Hong Kong: cómo es el “aliento del diablo”, que deja vacías las cuentas bancarias de las víctimas