Restaurantes y bares no podrán vender más bebidas alcohólicas para llevar, tras fin de la pandemia en Nueva York

"Es el momento de que prestemos toda nuestra atención a la recuperación económica y la creciente ola de delincuencia que devasta las principales áreas metropolitanas del estado", dijo el senador (R) Robert Ortt

La vuelta a la normalidad cierra ciertos privilegios.
La vuelta a la normalidad cierra ciertos privilegios.
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

A partir de hoy, a los restaurantes y bares de Nueva York ya no se les permitirá vender alcohol a través de pedidos para llevar o con entrega a domicilio, anunció ayer la Autoridad Estatal de Licores (NY SLA).

El gobernador Andrew Cuomo emitió el año pasado una orden ejecutiva que permitía a los clientes pedir bebidas alcohólicas para llevar o entrega a domicilio como una medida de ayudar a los propietarios de bares y restaurantes que luchaban financieramente bajo el peso de las restricciones y cierres de COVID durante la pandemia del coronavirus.

El fin del estado de emergencia anunciado ayer, significará un regreso a las pautas previas y el levantamiento de los “privilegios temporales relacionados con la pandemia”, como el alcohol para llevar, según la SLA.

Cuomo anunció que el estado de emergencia había terminado, ya que Nueva York continuaba reportando una tasa de positividad de COVID muy por debajo del 1% y una disminución en las hospitalizaciones.

Melissa Fleischut, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación de Restaurantes del Estado Nueva York (NYSRA), pidió una extensión permanente del alcohol para llevar.

“Si bien el levantamiento de la orden de emergencia es un hito bienvenido para el fin de la pandemia, con él llega el repentino fin del alcohol para llevar. El 78% de los neoyorquinos apoya una extensión permanente de alcohol para llevar, pero la Legislatura no la extendió y ahora la orden ejecutiva ha terminado ”, dijo Fleischut, citada por Pix11.

“Los restaurantes están luchando por encontrar personal, mantenerse al día con los costos crecientes y administrar un suministro limitado de productos, y casi dos tercios de los solicitantes no recibirán Fondos de ayuda (…) El estado Nueva York debe hacer más para ayudar, no dañar, a nuestra industria”.

El líder republicano del Senado estatal, Robert Ortt, dio la bienvenida al anuncio de poner fin al estado de emergencia, calificándolo de “noticias muy atrasadas”.

“El progreso que hemos logrado no hubiera sido posible sin miles de trabajadores de primera línea, dueños de negocios y neoyorquinos comunes que sacrificaron tanto durante el año pasado”, dijo en un comunicado. “Ahora es el momento de que prestemos toda nuestra atención a la recuperación económica y la creciente ola de delincuencia que devasta las principales áreas metropolitanas de todo el estado”.