Ecuador y Venezuela son clave para los cárteles de Sinaloa y “El Mencho” para transportar droga a Estados Unidos

La organización criminal liderada por Ismael "El Mayo" Zambada y los hijos de "El Chapo", así como el CJNG, pueden enviar hasta una tonelada de cocaína por vuelo; aplican distintas técnicas para no ser detectados, como el cambio sorpresivo de destinos

Los cárteles mexicanos tiene distintas rutas de tráfico de drogas.
Los cárteles mexicanos tiene distintas rutas de tráfico de drogas.
Foto: Captura / Google Maps

Un reciente reporte de la Marina mexicana reveló que los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación mantienen activas importantes rutas del tráfico de droga, teniendo a Venezuela y Ecuador como países clave en el transporte de hasta una tonelada de cocaína por vuelo.

Los grupos criminales liderados por Ismael “El Mayo” Zambada y los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, así como sus competidores con Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, al frente, tienen al menos tres rutas, revela el informe dado a conocer por el periódico mexicano El Universal.

“Cárteles mexicanos utilizan tres rutas aéreas por el océano Pacífico y el mar Caribe para trasladar cocaína desde Sudamérica con destino a Estados Unidos”, indica el reporte que cita un informe de las autoridades mexicanas.

Hay diversos modus operandi, se indica, ya sea que trasladen la mercancía vía aérea hacia México directamente o a algún país en Centroamérica, como Guatemala, y de ahí por tierras mexicanas, para su posterior envío a EE.UU., el mayor mercado de la droga en el mundo.

“Vuelan a Quintana Roo y aterrizan en zonas de difícil acceso carretero”, indican sobre una de las rutas.

La otra es un vuelo a Centroamérica y luego su ingreso a México por tierra o incluso por mar.

“Viajan a la franja costera de Chiapas, Oaxaca y Guerrero”, señalan sobre la tercera vía.

Durante el juicio a Guzmán Loera se reveló que el Cártel de Sinaloa tenía varias rutas de transporte de droga de Sudamérica, incluso con planes de expansión.

El informe agrega que las organizaciones criminales utilizan aviones “de gran potencia y autonomía”, además de volar con itinerarios falsos, apagar sus localizadores y modificar las rutas.