Mexicano atacado con un hacha en Chase Bank de Nueva York sigue hospitalizado y aún no puede pararse de la cama

El hombre de 50 años no puede caminar por lesiones en la pierna y se marea; se le sometió a una cirugía para drenarle líquido del cerebro y todavía enfrenta operaciones adicionales. Su atacante, un ex militar latino, ya fue detenido

Indigente durmiendo en un cajero automático de Midtown, NYC.
Indigente durmiendo en un cajero automático de Midtown, NYC.
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

Durante una cirugía de emergencia, los médicos drenaron líquido del cerebro de Miguel Solórzano, atacado violentamente con un hacha el domingo mientras intentaba usar un cajero automático (ATM) del Chase Bank en el Distrito Financiero de Manhattan.

El hombre de 50 años no puede caminar debido a sus lesiones en la pierna y se marea incluso por un leve esfuerzo. Lleva cinco días en el Hospital Bellevue, donde se le sometió a la cirugía de emergencia para drenarle líquido del cerebro y todavía enfrenta operaciones adicionales, según la denuncia penal contra el presunto atacante, Aaron García (37).

Los fiscales acusaron ayer a García (37) de intento de asesinato, agresión y amenazas en tres incidentes separados, durante su lectura de cargos. Fue detenido la noche del martes en Chelsea y el miércoles su madre, Sarah García, lo identificó como un veterano que sirvió seis años en El Ejército, la última vez apostado en Irak.

Detalló que su hijo regresó “loco” del servicio militar y que en un hospital de la Administración de Veteranos (VA) recibió tratamiento sin ser internado y su condición no mejoró.

El ex militar supuestamente amenazó primero a otro hombre en el mismo banco, 90 minutos antes de atacar a Solórzano, trabajador de la industria de alimentos. También García tiene un historial de violencia no provocada que incluye atacar a tres extraños al azar en Maryland, dijo un fiscal durante su lectura de cargos ayer.

El juez ordenó que permaneciera recluido sin derecho a fianza tras el breve proceso en el Tribunal Penal de Manhattan, durante el cual estuvo esposado a la espalda tras ser conducido por dos agentes judiciales. Además estaba vestido con un bata de hospital y miraba a su alrededor “con enojo”, describió New York Post.

Los incidentes del domingo tuvieron lugar en la sucursal de Chase Bank en 42 Broadway, a pocos pasos de la famosa estatua “Charging Bull”, una de las atracciones turísticas más populares de la zona. La pelea sangrienta fue captada por las cámaras de seguridad del banco y activó de nuevo las alarmas y acusaciones contra el alcalde de Nueva York por su manejo ineficiente de la crisis de salud mental e indigencia que vive la ciudad desde hace años. Se sugiere prudencia al ver las imágenes.

“Tenemos algunos problemas realmente serios que abordar, no hay duda”, reconoció al alcalde Bill De Blasio el miércoles. Pero “Es un porcentaje muy pequeño y quiero enfatizar esto… nunca debemos estereotipar como violentas a las personas con problemas de salud mental”. Ese día, él y su esposa Chirlane McCray habían abierto la conferencia de prensa diaria de la alcaldía con la presentación de un nuevo portal y una campaña de educación pública llamada “Mental Health for All” (Salud mental para todos), que es parte del criticado plan ThriveNYC, que ha costado de $1,250 millones de dólares.