Farmacias de Nueva York vacías ante aumento de robos, impunidad por reforma penal y escasez de personal

Las leyes estatales hacen que el hurto en tiendas sea una opción prometedora: la mayoría de los detenidos regresa a la calle en poco tiempo. El suministro se complica porque aún hay problemas de abastecimiento y personal debido a la pandemia

Escasez en tiendas de Nueva York.
Escasez en tiendas de Nueva York.
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

Una escena inusual de pasillos y estantes vacíos se está viviendo en las farmacias y tiendas de conveniencia en Nueva York, debido al aumento de robos y la impunidad que ha generado la reforma penal, con la mayoría de los detenidos de vuelta a la calle en poco tiempo, según los expertos.

El suministro se complica porque además estos negocios aún enfrentan problemas de abastecimiento y personal debido a la pandemia.

“Parece el Tercer Mundo”, se lamentó ante el New York Post un residente de Manhattan, después de mirar vacíos los pasillos de una tienda CVS en la 6ta Avenida en Soho sin crema dientes, lociones de cara y desinfectante de manos, entre una larga lista de otros artículos faltantes. “Todos han sido robados”, explicó un empleado.

Las leyes estatales hacen que el hurto en tiendas sea una opción prometedora para algunos delincuentes de la ciudad de Nueva York. Por ejemplo, el joven Isaac Rodríguez, de 22 años y residente de Queens, ha sido arrestado 46 veces por robar en tiendas apenas este año.

La culpa es de los políticos en la capital Albany, reiteró el jefe policíal de la ciudad de Nueva York, Dermot Shea, sobre el caso de Rodríguez. “Locura. No hay otra forma de describir el delito resultante que se ha derivado de la desastrosa reforma de la ley de fianzas”, escribió el comisionado en Twitter la semana pasada.

Los ladrones en serie, incluso si son arrestados, suelen salir libres el mismo día. Los casos en su contra a menudo no se procesan. Las farmacias, llenas de pasillos de artículos de primera necesidad, parecen una mina de oro fácil de cosechar para los delincuentes.

Rodríguez supuestamente robó 37 veces en tiendas Walgreens, desde bebidas proteicas hasta jabón, fórmula para bebés y lociones corporales, a menudo simplemente llenando una bolsa suya con artículos y luego saliendo por la puerta principal sin pagar.

Hay otros 77 ladrones en este momento caminando por las calles de Nueva York con antecedentes penales de 20 o más cargos de robo, según fuentes de la policía de Nueva York.

Hasta el 12 de septiembre, la ciudad sumó 26,385 denuncias de robo en tiendas, la mayor cantidad jamás registrada desde 1995. Es un aumento del 32% desde el año pasado (20,024) y un del 38% desde 2014 (19,166), cuando el alcalde Bill de Blasio asumió el poder.

The Wall Street Journal informó el mes pasado que los minoristas son el objetivo de una ola de robo del crimen organizado de $45 mil millones de dólares, y los productos retirados a menudo se revenden en Amazon.

“Los robos denunciados (en CVS) se han disparado 30% desde que comenzó la pandemia”, afirma el informe del WSJ. Además, las interrupciones en las cadenas de suministro globales han alimentado la escasez en las farmacias y otros minoristas en todo el país.

“Los desafíos de suministro de productos están afectando actualmente a la mayor parte de la industria minorista”, dijo al New York Post el portavoz de CVS, Matthew Blanchette. “Seguimos trabajando con nuestros proveedores para abordar este problema y lamentamos cualquier inconveniente que puedan estar experimentando nuestros clientes”.

También hay escasez de empleados. Los minoristas aquí en Nueva York y en todo el país luchan por encontrar personal para reabastecer esos estantes; mientras que las empresas de transporte por carretera informan que tienen dificultades para hallar conductores que realicen las entregas.