Estatua de Thomas Jefferson será removida del Ayuntamiento de Nueva York

La estatua de Thomas Jefferson que se encuentra en el Ayuntamiento de Nueva York desde 1833 será removida

Jefferson, el tercer presidente de Estados Unidos, se ha convertido en una figura polémica en los últimos años.
Jefferson, el tercer presidente de Estados Unidos, se ha convertido en una figura polémica en los últimos años.
Foto: Alex Wong / Getty Images

Nueva York, 18 oct (EFE).- El Ayuntamiento de Nueva York votó hoy de forma unánime sacar de la sala de sesiones la estatua centenaria de Thomas Jefferson (presidente del país de 1801 a 1809), pero ha sido incapaz de decidir un destino final para la estatua, una muestra más de lo difícil que resulta el consenso sobre las figuras históricas del país.

Poco antes del voto, el presidente de la Comisión de Diseño Público, responsable de todo el patrimonio municipal, advirtió: “Hay 700 objetos artísticos en nuestra jurisdicción, no podemos tomar una decisión alocada que siente un precedente para las otras 699 obras que pueden suponer también un desafío para personas de otros grupos de gente”.

La estatua, de más de dos metros, ha estado en el ojo del huracán desde que hace un año comenzara un debate nacional sobre el lugar que en la memoria colectiva merecen personas consideradas padres de la patria pero que fueron racistas notorios e incluso esclavistas, como Jefferson, que tuvo 600 esclavos.

Concejales afroamericanos y latinos venían reclamando su retirada desde hace años, y hoy publicaron un comunicado conjunto con el caucus asiático en el que recordaron que “esta Administración la debe (la retirada) a más de cinco millones de los neoyorquinos que representan nuestros colores”.

Jefferson representa algunas de las partes más vergonzosas de la historia de nuestro país“, dijo en la audiencia Adrienne Adams, concejal del distrito de Queens y copresidenta del caucus.

Había en principio consenso para trasladar la estatua a la Sociedad de Historia de Nueva York, donde sería mostrada junto al necesario contexto histórico, pero el acuerdo se malogró porque el acceso al lugar es de pago, por lo que se propusieron a última hora emplazamientos alternativos como la Biblioteca Pública o el despacho del alcalde, posponiéndose la decisión final hasta antes de que acabe el año.

No es la única estatua con destino controvertido en la ciudad: la efigie de Theodore Roosevelt, presidente del país entre 1901 y 1909, situada a la entrada del Museo de Historia Natural, también está pendiente de traslado al no poderse de acuerdo el mismo Ayuntamiento sobre su destino final. EFE