COVID y tuberculosis: 5 cosas que tienen en común

Tanto el COVID como la tuberculosis son enfermedades respiratorias que pueden afectar los pulmones de manera fatal. Hoy la ciencia encuentra similitudes en ambos padecimientos

La tuberculosis y el COVID guardan ciertas semejanzas.
La tuberculosis y el COVID guardan ciertas semejanzas.
Foto: Freepik

Durante 200 años, la tuberculosis causó el 25% de las muertes registradas en Europa, pero se han encontrado evidencias de su existencia desde hace 9,000 años. En 2020 esta enfermedad mató a 1.5 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. En 18 meses de pandemia, el COVID ha cobrado casi cinco millones de vidas. Ambos padecimientos tienen cosas en común que los científicos están explorando para encontrar nuevas estrategias para enfrentarlos.

Durante la 52 Union World Conference on Lung Health, que se realiza en línea, especialistas en salud pulmonar señalaron algunas semejanzas entre la tuberculosis y el COVID, así como algunas ideas para el diagnóstico y la prevención de ambas enfermedades, aprovechando sus similitudes.

1. Ambas se transmiten por el aire

Los expertos afirmaron que hasta un 90% de las bacterias Mycobacterium tuberculosis, que causan la tuberculosis, se transportan en aerosoles cuando una persona enferma exhala profundamente. Algo similar ocurre con el COVID, que también se propaga por el aire cuando una persona infectada libera gotas diminutas de líquidos que contienen carga viral.

Aunque al principio de la pandemia la transmisión aérea del COVID fue subestimada y la comunidad científica advirtió a las autoridades de salud de los gobiernos al respecto antes de que se dictaran medidas preventivas como el uso generalizado de mascarillas, hoy sabemos que el nuevo coronavirus sí viaja por el aire y puede infectar a personas físicamente cercanas o que no usen mascarillas.

2. Ambas proliferan en espacios cerrados y llenos de personas

Es bien sabido que las prisiones, donde muchas personas conviven en espacios cerrados por espacios prolongados, son caldo de cultivo para la tuberculosis. Y también lo son ahora para el COVID. Por ello los investigadores consideran que las mismas medidas que se utilizan para prevenir el contagio de COVID-19, como el uso de mascarillas, la distancia social y una buena ventilación de los espacios, funciona también para limitar la transmisión de tuberculosis.

Además, los expertos en salud pulmonar creen que la simple respiración es suficiente para incrementar el contagio de ambas enfermedades en ambientes cerrados y concurridos, como el transporte público, las escuelas o las oficinas, pues aunque la tos expulsa más bacterias en una sola emisión, la respiración ocurre, obviamente, en más ocasiones.

Ryan Dinkele, un estudiante graduado de la Universidad de Ciudad del Cabo que presentó la investigación en la conferencia digital, señaló que si una persona infectada respira 22,000 veces al día en promedio, pero tose unas 500 veces, entonces la tos representa únicamente un 7% del total de bacterias emitidas por un paciente infectado con tuberculosis. Algo similar ocurriría con COVID-19.

3. Ambas enfermedades cuentan con vacuna

En 1921 Albert Calmette y Jean-Marie Camille Guerin crearon una vacuna eficaz contra la tuberculosis conocida como BCG. Aunque no se utiliza ampliamente en Estados Unidos, en otros países de América forma parte del esquema de vacunación básico desde el nacimiento. Contra COVID-19 existen ya varias vacunas en el mundo que utilizan diferentes tecnologías médicas. En EE.UU. se aplican las desarrolladas por las farmacéuticas Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson.

4. En ambas enfermedades existen los “superpropagadores”

Tanto con la tuberculosis como con el COVID algunas personas pueden transmitir la enfermedad a muchas personas a la vez, pues liberan una gran cantidad de bacterias o partículas del virus al respirar, al toser o al hablar; a estos sujetos se les conoce como “superpropagadores”. Otros, en cambio, contagian a un número limitado de personas.

5. Ambas son enfermedades infecciosas mortales

En 2020, COVID-19 mató a 1.8 millones de personas en el mundo. Después del COVID, la tuberculosis se considera la enfermedad infecciosa más mortal del mundo. De hecho, la OMS advirtió sobre un aumento de los casos de tuberculosis en el mundo por primera vez en más de una década, luego de que causara la muerte de 1.5 millones de personas en el mismo periodo.


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