Nuevos ‘dreamers’ llegan a NY solos y sin documentos

Es hora que el Congreso retome el tema migratorio, sin utilizarlo como tema electoral

Los 'dreamers' merecen regularizar su situación migratoria.
Los 'dreamers' merecen regularizar su situación migratoria.
Foto: JEWEL SAMAD / Getty Images

El Congreso en Washington DC debería tomar en serio el compromiso de debatir una reforma migratoria para evitar que en unos 10 o 20 años más niños que llegaron al país, sin sus padres, estén pendientes de un “Daca” que les permita llamar hogar a este país sin temor a ser deportados por no tener los documentos en regla. 

Recordemos que ese es el drama que todavía está sin resolver los beneficiarios del programa aprobado por el entonces presidente Barack Obama y que ahora enfrenta desafíos ante las cortes de justicia.

El comentario viene a colación por las denuncias sobre la supuesta llegada de más de dos mil adolescentes y niños en vuelos nocturnos, que desde agosto aterrizan de noche, como a escondidas, en el aeropuerto del condado Westchester de Nueva York.

Los pequeños no tienen la culpa, llegan como clandestinos a New York y pronto son enviados a casas de familiares en New Jersey, New York o incluso a hogares temporales.

Según reportó El Diario esta semana, la movida habría pasado desapercibida si no fuera porque en ese condado hay toque de queda nocturno y los residentes se quejaron por el ruido de los aviones.

Se trata de la llegada de nueva sangre para la nación, niños y jóvenes que pronto aprenderán el idioma y asistirán a la escuela para convertirse en la fuerza laboral del mañana, pero que seguro estarán en el mismo limbo que viven unos 800 mil beneficiarios del programa Daca. Ellos sufren los vaivenes del Congreso que no logra acordar normas sobre derechos reales a quienes no conocen otro territorio como hogar, pues nacieron en países de los que nada saben.

Por eso es hora que el Congreso retome el tema migratorio, sin utilizarlo como tema electoral.

El programa de deportación diferida para los llegados en la infancia “DACA” se aproxima a los 10 años en que los “Dreamers” o soñadores han esperado que haya normas claras que les permitan olvidarse de los temores para poner al servicio de este país la educación que lograron en colegios y universidades donde se prepararon para convertirse en trabajadores indispensables.

Pero seguimos en un debate que nadie entiende, pues hasta los jóvenes han evitado renovar sus permisos por temor a que las reglas de juego cambien y tengan que abandonar el país bajo el argumento de que llegaron de manera irregular.

El drama es que, aunque ya tienen “Daca”, su situación continúa incierta. Y lo mejor sería que ese no sea el futuro que espera a los miles de niños que cruzaron la frontera en busca de un mejor mañana, pero sin documentos.

Sofía Villa prepara esta columna a título personal. Trabaja como Producer Writer en Univision NY y sus opiniones no representan a Univision Communications Inc.