Princesa japonesa Mako se casa con plebeyo por amor y renuncia a la realeza

La historia de la princesa Mako y Kei Komuro se asemeja a la del príncipe Harry y Meghan Markle; Mako incluso renunció a la millonaria compensación que se otorga a las mujeres de la realeza cuando pierden su estatus imperial

La princesa Mako y su esposo Kei Komuro tras contraer matrimonio en Japón.
La princesa Mako y su esposo Kei Komuro tras contraer matrimonio en Japón.
Foto: Nicolas Datiche / Getty Images

En una historia que muchos asocian a la del príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle, la princesa japonesa Mako se casó con el plebeyo Kei Komuro  y renunció a su posición en la realeza.

Mako se casó con Komuro este martes por lo civil y sin fastuosas celebraciones. Los planes de la pareja son iniciar su vida de casados en Nueva York lejos de sus familias. 

La sobrina del emperador Naruhito incluso renunció a los cerca de $1.3 millones de dólares que se otorgan como compensación a las mujeres de la realeza cuando pierden su estatus imperial.

“Para mí, Kei-san es una persona irremplazable. Nuestro matrimonio fue una elección necesaria para vivir acariciando nuestros corazones”, declaró Mako durante una conferencia de prensa tras el enlace matrimonial.

“Amo a Mako y quiero pasar mi única vida con la persona que amo”, insistió.

Mako y Komuro, ambos de 30 años, se conocieron en 2012 cuando estudiaban en la Universidad Cristiana Internacional de Tokio.

En un comunicado, el padre de la joven, el príncipe heredero Fumihito, mejor conocido como el príncipe Akishino, dijo que aprobaba el “matrimonio sin precedentes” de su hija, en parte porque la pareja nunca había vacilado en sus planes a pesar de la oposición y la opinión pública.

Debido al rechazo generalizado, la boda, que estaba prevista para noviembre del 2018, fue postergada.

La controversia pública ha incidido directamente en la salud mental de Mako que sufre de trastorno de estrés postraumático abrumada por los ataques contra ambos.

Ahora, el futuro de la corona recae sobre el hermano de Mako, el príncipe Hisahito, de 15 años, único heredero de su generación, lo que pone en el tapete la crisis de sucesión que sufre la monarquía japonesa.