Vagina de invierno: 7 signos importantes que debes atender

La “vagina de invierno” es un fenómeno relacionado con el ambiente frío y seco que caracteriza a la última estación del año y que puede afectar tu vida sexual; estas son 7 señales para tener en cuenta

¿Una zona tan íntima como la vagina puede sufrir por los cambios de temperatura en el invierno?
¿Una zona tan íntima como la vagina puede sufrir por los cambios de temperatura en el invierno?
Foto: Pixabay

El invierno llegará pronto y, por lo que sabemos, será particularmente hostil. El frío y la sequedad de la temporada pueden afectar nuestra salud no sólo con enfermedades respiratorias, como flu o COVID, sino también nuestro desempeño entre las sábanas. Entre las mujeres, ocurre el fenómeno conocido como “vagina de invierno”, que puede impedir el disfrute sexual y cuyos signos es mejor atender.

La vagina de invierno es el nombre que se le ha dado a la resequedad que afecta a la zona genital femenina particularmente durante las temporadas frías del año y que pueden causar una falta de humedad importante en la zona, lo que dificulta los encuentros sexuales y causa otras afecciones.

Mary Burke, una enfermera especialista en partos y que trabaja en una clínica de cirugía plástica en Londres, le dijo a la prensa inglesa que la sequedad vaginal es más común entre las mujeres durante el invierno: “El aire seco de otoño e invierno agota la humedad de nuestros cuerpos, dejando nuestra piel deshidratada y agrietada, y resecos los senos nasales. Y aunque es un tema que pocos querrán discutir abiertamente, nuestras vaginas también pueden entrar en ‘modo de sequía’ durante este tiempo”, señaló.

Los síntomas de la “vagina de invierno”

Burke asegura que pasar mucho tiempo en habitaciones con calefacción puede resecar la piel de nuestro cuerpo de manera importante, incluyendo las zonas más privadas. Entre las señales de este problema que es necesario atender se encuentran:

1. Malestar durante las relaciones sexuales.

2. Dificultad para excitarse y alcanzar el orgasmo.

3. Observar la superficie de la vagina pálida y delgada.

4. Irritación o sensación de ardor.

5. Sensación de estrechamiento de la zona.

6. Necesidad de orinar más de lo habitual.

7 . Infecciones frecuentes del tracto urinario.

¿Existe la vagina de invierno?

Sin embargo, algunos especialistas como la sexóloga Jen Gunter señalan que la “vagina de invierno” no existe en realidad y que estos síntomas pueden ser causados por otros problemas, como bajos niveles de estrógeno, el consumo de ciertos medicamentos, la lactancia o la diabetes. La doctora Gunter niega que los cambios de temperatura externos puedan afectar una zona tan íntima como la genital.

No obstante, ello no significa que las señales no deban atenderse. Utiliza un lubricante a base de agua durante las relaciones sexuales o, mejor aún, consulta al ginecólogo para encontrar un desequilibrio hormonal u otras afecciones subyacentes que puedan causar la resequedad genital.


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