Hispano que mató y arrojó a niña a la basura daba clases mientras la policía lo buscaba por 22 años en Nueva York

El sospechoso Joseph Martínez, que ahora se hace llamar "Júpiter Joe", enseñaba astronomía a niños, y se declaró "no culpable". Una moderna prueba de ADN nunca antes usada en Nueva York lo vinculó con el brutal homicidio de 1999

Minerliz Soriano murió a los 13 años en 1999.
Minerliz Soriano murió a los 13 años en 1999.
Foto: NYPD

Joseph Martínez, detenido y acusado esta semana por el violento homicidio de su vecina, la niña Minerliz Soriano (13), en El Bronx en 1999, se había dedicado a dar clases a otros menores, mientras NYPD lo buscaba.

El brutal asesinato de la niña siguió siendo un caso sin resolver por 22 años hasta que los detectives usaron evidencia de ADN para vincular su desaparición con Martínez, quien vivía en el mismo edificio que su familia, siendo un joven de 27 años.

Martínez (49), actual residente de New Rochelle, condado Westchester, fue arrestado y acusado el lunes por el asesinato. El sospechoso, que ahora se hace llamar “Júpiter Joe”, enseñaba astronomía a niños en la comunidad, y se declaró “no culpable”, apuntó ABC News.

La menor caminaba a casa desde su escuela en Wallace Avenue alrededor de las 2:20 p.m. el 24 de febrero de 1999, cuando desapareció. Su cuerpo fue encontrado cuatro días después. Los investigadores determinaron que había sido abusada sexualmente, estranguladaatada, metida en una bolsa de plástico y luego arrojada a un contenedor de basura en 2087 Bartle Avenue, vecindario Co-op City, según el reporte policial.

La policía calcula que la menor fue asesinada en algún momento entre el 24 y el 28 de febrero de ese año. “Esta hermosa niña fue tratada menos que humana, han pasado 22 años desde que le quitaron la vida cruelmente, pero los detectives nunca dejaron de buscar justicia para ella y su familia”, destacó el fiscal de distrito del Bronx, Darcel Clark.

NYPD informó que la tecnología avanzada de ADN los ayudó a realizar el arresto después de que una nueva prueba disponible, usada por primera vez en Nueva York, vinculó a Martínez con el asesinato. Troy Smith, abogado de Martínez, calificó el caso de “inusual” y dijo que niega las acusaciones.

Cuando se le preguntó si la introducción de la tecnología del ADN cambiaría las reglas del juego para los fiscales, Clark respondió: “Tendremos que ver”.

Soriano tendría hoy 35 años. Su familia comentó que el tiempo no ha cerrado las heridas, que el dolor de perderla no ha disminuido, y que nunca perdieron la esperanza de que la policía encontrara al asesino.