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La FED viene a aguar las fiestas

Sería el momento de mirar las acciones en la poderosa Wall Street, como opción de ahorro

Presidente de la Reserva Federal Jerome Powell.

Presidente de la Reserva Federal Jerome Powell. Crédito: /EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS

La pandemia deja efectos nefastos en la economía que ahora enfrenta la peor inflación en 30 años, por el aumento progresivo de los precios en los alimentos y servicios. 

Y en medio de tanto cálculo político del Congreso en Washington DC aplaudimos la decisión del presidente Joe Biden de postular a un segundo mandato al republicano Jerome Powell en la presidencia del Banco de la Reserva Federal, FED.

Al mismo tiempo, Biden anuncia que no extenderá la moratoria o plazo para pagar los créditos educativos y seguramente tampoco extenderá las ayudas a los inquilinos afectados por el coronavirus.

Como abogado, Powell que no tiene grados en economía, tendrá que devolver la inflación del 6,8% donde subió por el Covid-19 al 2% que proyectaba como meta la FED para un sano crecimiento económico y mejorar del índice de empleo, cuando por fin diéramos el adiós a la pandemia.

Para lograrlo deberá decir no a más estímulos y darle el sí al aumento en el costo del dinero buscando evitar el endeudamiento de los hogares.

La inflación es el peor de los impuestos porque afecta más el poder adquisitivo de usted amigo lector, que recibe menos dinero por su trabajo, ya que debe gastar mucho más y no puede adquirir la misma cantidad de cosas con los mismos dólares que antes eran suficientes y hasta le quedaba para sus remesas o el ahorro.

La seriedad de Powell se puso a prueba cuando Donald Trump lo nombró en el cargo en 2018 y al mostrar la independencia de la FED, en Twitter el exmandatario preguntaba si ¿era hora de botarlo del cargo?

La inflación sirve para impulsar la demanda y las compras de los consumidores, pero es muy mala ahora por el brote de Ómicron que amenaza con frenar la cadena de suministros provocando más escasez y  el alza de precios que no veíamos desde 1990.

A Powell le toca ser el malo del paseo y aguar la fiesta de los bajos intereses porque esta semana le puso el pecho al debate y dijo que la FED aumentará las tasas de interés al menos tres veces en el 2022, lo que hará más caras las hipotecas, los créditos y compras con tarjetas bancarias, luego de años de intereses casi por debajo del 1%.

Como la fórmula no le funciona, Powell dice que debe frenar los estímulos porque no aumenta el empleo, pese a que hay millones de posiciones vacantes, y en cambio sí se está perdiendo el incremento de hasta $15 dólares la hora en el salario mínimo en estados como New York y New Jersey. 

Lo irónico es que como el consumo creció tan rápido y la demanda no puede abastecerla, la FED debe subir los intereses para evitar que los precios se desborden, como ocurrió con el efecto Tango en la crisis económica de Argentina donde, aunque había dinero, no alcanzaba para pagar los productos que subían segundo a segundo.

Y tal vez no nos guste esa movida porque el precio del dólar en las remesas que enviamos a nuestros países también cambiaría, pero sería el momento de mirar las acciones en la poderosa Wall Street, como opción de ahorro.

Sofía Villa prepara esta columna a título personal. Trabaja como Producer Writer en Univision NY y sus opiniones no representan a Univision Communications Inc.

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