Popularidad de exboxeador boricua Félix Verdejo pudo haberlo salvado de la pena de muerte por asesinato de Keishla Rodríguez Ortiz en Puerto Rico

La embarazada de 27 años, con quien el expúgil mantenía una relación no oficial, fue golpeada, drogada y lanzada por un puente; pero, de resultar culpables, tanto Verdejo como su compinche Luis Antonio Cádiz Martínez, no enfrentarían la pena capital, sino cadena perpetua

Keishla Rodríguez Ortiz y Félix Verdejo tenían una relación sentimental y la joven estaba embarazada cuando el boxeador, alegadamente, la asesinó.
Keishla Rodríguez Ortiz y Félix Verdejo tenían una relación sentimental y la joven estaba embarazada cuando el boxeador, alegadamente, la asesinó.
Foto: Mike Stobe / Getty Images

A pesar de la naturaleza atroz del crimen por el que acusaron federalmente al exboxeador boricua Félix Verdejo tras el asesinato de Keishla Rodríguez Ortiz, a quien presuntamente drogó, golpeó y lanzó por un puente, el tiempo de gloria deportiva del púgil y su popularidad pudo haberlo salvado de la pena de muerte como castigo en caso de resultar convicto en el juicio en la isla.

En entrevista con el “Push de la mañana” de Noticel, el abogado José Lozada llegó a esa conclusión tras barajar los méritos de la prueba y elementos externos.

Según el experto, los fiscales federales en Puerto Rico y el Departamento de Justicia de Estados Unidos desistieron de solicitar una condena de pena capital por dudas sobre su capacidad para convencer a los miembros del jurado sobre la culpabilidad de Verdejo.

“En el caso de Verdejo, sabemos que es un caso atroz, una dama que estaba embarazada, una dama que es secuestrada, que es golpeada, que es drogada, que posteriormente la lanzan del Teodoro Moscoso al agua, que le disparan, fue algo atroz…y esa dama con ese bebé en su vientre, y ese bebé que no había nacido, muere. Así que muy triste, un desenlace muy terrible”, planteó el abogado.

“Yo debo pensar que el análisis completo con base en la totalidad de las circunstancias que hace la Fiscalía federal, el secretario de Justicia de EE.UU., es ver las probabilidades de éxito. Aunque es un delito atroz, hay que ver si ciertamente iban a convencer al jurado para que, después de que lo encuentren culpable, porque es solamente después que se encuentra culpable al acusado, es que se va a esa segunda deliberación para determinar la pena de muerte o no. Y en ese ejercicio último es que debo pensar que el procurador general dijo, ‘ no tenemos el 100% (en ningún caso tenemos el 100%), esas probabilidades de éxito de lograr esa pena de muerte'”, argumentó Lozada.

“Debieron haber visualizado que este señor es un púgil del boxeo, que fue muy querido, que todavía hay estas teorías de conspiración de que él no fue o que fue obligado, y de todas esas cosas que se lanzan para crear las dudas en el jurado; pues, probablemente, decidieron que era mejor enfocarse en encontrarlo culpable y que esté de por vida en una prisión federal”, puntualizó el experto.

Adicional, el entrevistado destacó que a pesar de los intentos para solicitar pena de muerte en otros casos en la isla, las iniciativas no han prosperado, en parte por la compasión de los boricuas y los límites que impone la Constitución local.

“En Puerto Rico, en otros casos, tristes, violentos, serios, se ha pedido la pena de muerte, pero en PR no se ha aplicado la pena de muerte. La Constitución de Puerto Rico prohíbe la pena de muerte. En Estados Unidos, se permite la pena de muerte a nivel federal, y nosotros tenemos la Corte de Distrito Federal de Puerto Rico, y los fiscales federales peticionan al Procurador general, es decir, al secretario de Justica de Estados Unidos, que autorice en determinados delitos la pena de muerte”, expuso.

El “ay, bendito” boricua habría hecho mella

“En Puerto Rico es muy difícil aplicar esto por aquello que llamamos el ‘ay, bendito’, y muchas veces, cuando llega este acusado a sala, pues llega encadenado, en un mameluco; pero, en primera fila, vamos a ver de un lado a la esposa, a la madre, a su abuelito, nietos…porque van a apoyarlo. Pero, de igual forma, las personas que están allí sentados como jurado, son seres humanos, padecen, sienten, tienen sentimientos, y lo que eso evoca, es ese sentimiento de desolación que provocaría la pena de muerte, el de ser el verdugo de ese acusado de ese crimen atroz…”, consideró.

Verdejo, una promesa del boxeo puertorriqueño, representó a la isla en las Olimpiadas del 2012.

Pero su carrera dio un giro al precipicio cuando en mayo pasado se entregó a las autoridades en relación con el asesinato de Rodríguez Ortiz, de 27 años.

Alegadamente, el púgil mató a la joven, con quien mantenía una relación no oficial, tras enterarse que estaba embarazada de él.

El día de los hechos, el 29 de abril, la joven se reunió con Verdejo para mostrarle una prueba de sangre que confirmaba la gestación. Desde ese momento, no se supo más de su paradero hasta que su cuerpo fue hallado flotando en la Laguna San José, entre San Juan y Carolina.

Luis Antonio Cádiz Martínez, presunto compinche de Verdejo en los hechos, fue quien confesó a las autoridades federales los detalles del ataque a Rodríguez Ortiz, quien fue inyectada con una mezcla de heroína y fentanilo antes de que le fracturaran el rostro a golpes y la lanzaran atada de un bloque por el puente de la zona metropolitana. Mientras su cuerpo se precipitaba, Verdejo le habría disparado en dos ocasiones a la víctima sin alcanzarla.

Verdejo enfrenta cargos por robo a mano armada de un vehículo (carjacking) que resultó en la muerte de una persona, secuestro que resultó en la muerte de una persona, asesinato de un niño que no había nacido y uso y portación de un arma de fuego durante un delito violento.

Mientras, Cádiz Martínez enfrenta cargos por cometer un carjacking que resultó en la muerte de una persona, secuestro que resultó en la muerte de una persona y el asesinato de un niño sin nacer.

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