La vacuna contra el COVID-19 para los niños de entre 6 meses y 5 años

La autorización de la vacuna contra el COVID-19 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y por los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), les proporciona una sensación de alivio y cierta tranquilidad a muchos padres que la han estado esperando por mucho tiempo

Un bebé de 20 meses recibe la primera dosis de la vacuna Pfizer en el UW Medical Center-Roosevelt, en Seattle.
Un bebé de 20 meses recibe la primera dosis de la vacuna Pfizer en el UW Medical Center-Roosevelt, en Seattle.
Foto: David Ryder / Getty Images

La autorización de la vacuna contra el COVID-19 para los niños de entre los 6 meses y los 5 años, por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y por los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), les proporciona una sensación de alivio y cierta tranquilidad a muchos padres que la han estado esperando por mucho tiempo.

Se estima que, sólo en los Estados Unidos, aproximadamente 18 a 19 millones de niños se encuentran en este rango de edad y se pueden beneficiar de recibir la vacuna contra el COVID-19. La autorización del panel de la FDA tanto para la vacuna Moderna, como para la vacuna Pfizer-Bio-NTech fue por unanimidad. Los 21 integrantes del panel estuvieron de acuerdo que los beneficios excedían los riesgos, que caracterizaron como mínimos en este grupo de edad. Y los CDC recomendaron esta vacuna para estos niños el 18 de junio del 2022.

Si bien es cierto que la incidencia del COVID-19 no es alta en este grupo, de acuerdo con los casos reportados a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), desde el inicio de la pandemia ha habido, sólo en los EE. UU., más de 2 millones de casos en niños de 4 años y menores, de los cuales más de 440 han fallecido. De acuerdo con la Dra. Rochelle Walensky, directora de los CDC, las muertes pediátricas causadas por el COVID-19 son más elevadas a las causadas por la influenza (que también se conoce como flu o gripe). Esto no incluye que la vacuna los protege de posibles complicaciones como el riesgo de desarrollar el COVID de larga duración, entre otras. La Dra. Walensky recomienda que todos los niños reciban la vacuna aunque ya hayan tenido COVID.

Cabe mencionar que hemos aprendido que varias infecciones virales pueden causar daños más tarde, incluso décadas más tarde, después de la infección y de la recuperación: incluyendo el síndrome post-polio; el daño del sarampión a la memoria inmunológica; el cáncer por infección por el virus del papiloma humano (VPH); la parálisis o pérdida de la audición que puede aparecer después de la infección por varicela (como le está sucediendo al cantante Justin Bieber en este momento). Esto también podría suceder con el COVID, aunque no lo sabremos con certeza hasta dentro de varios años.

¿Cuáles son las diferencias entre las dos vacunas contra el COVID-19 – Moderna y Pfizer – para estos niños?

Ambas vacunas se basan en la misma tecnología, en la tecnología de ARNm.

La vacuna de Pfizer: Se recomienda en niños de 6 meses a 4 años. Se requieren 3 dosis (cada una contiene 1/10 parte de la dosis que reciben los adultos = 3 mcg.). La segunda vacuna se da 3 semanas después de la primera y la tercera, mínimo dos meses después. Su eficacia después de los estudios clínicos, durante un tiempo en que Omicron era la cepa predominante, fue del 80.4% en cuanto a protección contra enfermedad sintomática. Sin embargo, los expertos dicen que como el número de niños que recibieron la tercera dosis en los estudios clínicos fue muy pequeño, es posible que en la vida real la efectividad sea un poco menor.

La vacuna de Moderna: Se recomienda en niños de 6 meses a 5 años. Sólo se requieren 2 dosis (cada una contiene ¼ parte de la dosis que reciben los adultos = 25 mcg.). La segunda vacuna se da 4 semanas después de la primera. Los estudios clínicos incluyeron a más de 6.300 niños cuando Omicron era la cepa predominante. Entre los niños de 2 a 5 años la vacuna tuvo una efectividad del 37%, y en los de 6 meses a los 2 años la efectividad aumentó al 50% en cuanto a protección contra enfermedad sintomática.

Moderna proporciona anticuerpos más rápidamente, Pfizer parece proporcionar mayor protección a largo plazo en este momento. Moderna está haciendo estudios clínicos con una tercera dosis y tendrá resultados en el verano.

La razón por la que ambas contienen dosis significativamente más bajas que las vacunas de los adultos es para evitar efectos secundarios importantes que de hecho fue el caso. Incluyeron los mismos que se ven en todos los grupos como la posibilidad de fiebre, cansancio e inflamación en el sitio de la inyección. Los casos de miocarditis (inflamación del tejido del corazón) o del síndrome inflamatorio multisistémico (inflamación en diferentes partes del cuerpo que son complicaciones que se han descrito, son extremadamente raras con ambas vacunas. De hecho, hubo menos casos de miocarditis que entre los adolescentes. Los expertos que las aprobaron para su uso de emergencia, como se aprueban estas vacunas inicialmente, encontraron que ambas vacunas eran seguras. Además, los casos de miocarditis o del síndrome inflamatorio multisistémico son significativamente más elevados en los niños y los adolescentes que contraen COVID, no en los que se ponen la vacuna.

Así como en los niños mayores y en los adultos, como el virus del COVID-19 – especialmente el Omicron – ha estado variando y se han requerido refuerzos de la vacuna después de cierto periodo de tiempo, existe la posibilidad de que se recomienden refuerzos para los niños de entre 6 meses y 5 años en un futuro. Y, desde luego, siempre es posible que los refuerzos incluyan alteraciones para combatir a las variantes nuevas de Omicron como la BA.4 y la BA.5.

Moderna piensa estudiar las vacunas para los bebés de 3 meses a 6 meses.

¿Qué dicen las encuestas?

Una encuesta reciente por la Kaiser Family Foundation, publicada a principios de mayo del 2022, dice que sólo el 18% de los participantes pensaban en vacunar a sus hijos de inmediato, mientras que 27% dijeron que definitivamente no pensaban vacunar a su hijo. Es frecuente que los padres tengan dudas cuando recién sale una vacuna. Pero como con otras vacunas, a medida que pase el tiempo y se sientan más cómodos, aumentará el número de niños que las reciban.

¿Se necesita la vacuna si el niño ya tuvo COVID?

Algunos padres piensan que, como sus hijos ya han tenido COVID-19, no necesitan recibir la vacuna. Según el Dr. Richard E. Besser, presidente y director general de la Robert Wood Johnson Foundation y exdirector interino de los CDC, “El haber tenido la infección no cambia las cosas, hemos visto gente que se vuelve a contagiar, y los que mejor protección tienen son los que han tenido COVID y se han vacunado”.

Por cierto, el niño puede recibir más de una vacuna el mismo día. Puede recibir la vacuna contra el COVID y contra la influenza, flu o gripe el mismo día, por ejemplo.

Si los síntomas del COVID-19 frecuentemente son ligeros en los niños en este grupo de edad, y podrían contraer la enfermedad aunque se les aplique la vacuna, ¿cuál es la ventaja de vacunarlos?

Como mencioné anteriormente, más de 440 niños en este grupo de edad han fallecido por este virus desde enero del 2020. La Dra. Yvonne Maldonado, una especialista en enfermedades infecciosas pediátricas en Stanford Medicine, que es jefa del comité de enfermedades infecciosas de la American Academy of Pediatrics, dice que las hospitalizaciones por COVID son más elevadas en los niños de 4 años y menores que en los niños mayores. Y que la mayoría de ellos no tenía problemas médicos subyacentes, o sea, factores de riesgo. Sin embargo, varios de ellos acabaron hospitalizados, algunos con oxígeno en cuidados intensivos.

Las vacunas son la forma más efectiva que tenemos de prevenir que los pacientes desarrollen las formas severas de la enfermedad. No se puede predecir quién va a desarrollar una forma severa o potencialmente fatal de la infección. La vacuna ayuda a prevenir esta situación con un riesgo mínimo. Además, también protege a otros miembros de la familia y de la comunidad que podrían tener problemas de inmunosupresión por edad avanzada o por enfermedades subyacentes como cáncer, artritis reumatoide, lupus, historia de trasplante de órgano, etc.

El Dr. Peter Hotez, un virólogo molecular y decano del National School of Tropical Medicine en el Baylor College of Medicine en Houston, dice que las vacunas pediátricas, como las de los adultos, no necesariamente protegerán tan bien contra la infección por las nuevas variantes, pero van a ser muy efectivas para prevenir que los niños requieran hospitalización o admisión a cuidados intensivos.

Los estados que empezaron a ordenar vacunas ya habrán recibido varias de las 10 millones de dosis iniciales que ha enviado el gobierno federal en este país. Los niños que están en mayor riesgo de infectarse y/o de desarrollar complicaciones debido a condiciones médicas subyacentes deberán recibir las vacunas primero. Como ha sido el caso con las vacunas del COVID-19 hasta este momento en los EEUU, son gratuitas. Los padres podrán obtenerlas con su médico y, dependiendo del estado en el que viven, en otros sitios. Si el médico de tu hijo no las tiene, puedes ir a http://www.vaccines.gov para encontrar proveedores de salud que ofrecen vacunas pediátricas.

Lo importante si tienes hijos entre los 6 meses y los 5 años, es que hables con su pediatra. Él o ella podrá responder a cualquier duda que tengas acerca de la vacuna contra el COVID-19 para tu niño(a). Así podrás decidir darle cualquiera de las dos vacunas a tu hijo(a) para protegerlo de que contraiga una infección severa del COVID y/o de que desarrolle complicaciones.

Aliza A. Lifshitz, conocida por su amplia trayectoria en los medios hispanos como la Dra. Aliza, es la experta de salud de la cadena de televisión educativa para la comunidad hispana HITN. En HITN es anfitriona del bloque diario de programación Vida y Salud, un espacio en el que comparte información y herramientas a los hispanos para llevar vidas más saludables y comunicarse mejor con sus doctores.