Una iniciativa en NYC ha permitido borrar los récord criminales de 2,000 víctimas del tráfico humano

Con la aprobación hace nueve meses de la Ley START en Nueva York se despejó la posibilidad de borrar los registros de condena a quienes han entrado en el laberinto de la trata sexual y laboral

Inmigrantes indocumentados son el grupo de más riesgo de caer en las garras de la esclavitud moderna.
Inmigrantes indocumentados son el grupo de más riesgo de caer en las garras de la esclavitud moderna.
Foto: Getty Images

Desde el pasado mes de noviembre una ley aprobada en Nueva York permite borrar los récord criminales a las personas que al estar enredadas en las “telarañas” del tráfico humano o sexual se han visto obligadas a cometer actos criminales: A la fecha, una iniciativa de la Sociedad de Ayuda Legal (Legal Aid) ha ayudado a anular los antecedentes penales de más de 2,000 personas en la ciudad de Nueva York.

En efecto, con la aprobación por parte de la Asamblea Estatal del estatuto de Sobrevivientes de la Trata de Personas Consiguiendo Ayuda (Ley START) se abrió el camino para borrar condenas por hurto, falsificación de documentos y agresión.

Además, se ha obtenido el consentimiento por parte de la Oficina del Fiscal de Distrito de Nueva York para anular condenas por lascivia pública, robo y venta de drogas.

En resumen, esta ley única en el país, permite eliminar los antecedentes criminales a personas que han sido arrestadas y procesadas mientras han estado atrapadas en algún círculo del tráfico sexual, tráfico laboral o prostitución forzada, un flagelo que en tiempos modernos sigue siendo una realidad en Nueva York, teniendo a los inmigrantes indocumentados, como el grupo más vulnerable.

María fue “esclavizada” por su esposo

Detrás de la historia de centenares de personas en las calles de la Gran Manzana, hay casos como el de María, una mujer trans indocumentada de Perú, quien huyó de la casa de su familia después de graduarse de la escuela secundaria, porque la rechazaban por su identidad de género. 

Una vez en un albergue para jóvenes en la ciudad de Nueva York, fue reclutada y traficada por personas que se aprovechaban de su vulnerabilidad y aislamiento familiar. 

María se vio obligada a participar en el trabajo sexual en la calle y fue arrestada por prostitución, merodeo con fines de prostitución y lascivia pública. Sus traficantes también la obligaron a robar en las tiendas de ropa para mantener a su “familia”. 

En 2018, esta inmigrante suramericana buscó los servicios de inmigración del Proyecto de Intervención de Explotación en The Legal Aid Society (EIP). Aunque era elegible para una visa T, se le aconsejó que no aplicara debido a sus numerosas condenas. Ahora, gracias a la Ley START, se anuló este expediente criminal, lo cual despeja su horizonte para poder obtener un alivio migratorio.

“Es un cambio normativo transformador que está cambiando la vida de cientos de neoyorquinos que han sufrido inmensamente a causa de la trata. Seguiremos apegados a esta legislación para que miles de personas logren la justicia”, explicó Leigh Latimer, abogada supervisora ​​de EIP.

La mayoría de las personas víctimas de tráfico humano y explotación sexual, por la trágica dinámica a la cual han sido expuestos, en paralelo, son obligados a cometer ciertos delitos. En gran parte de los casos existe un esquema de chantaje: sus traficantes los amenazan con reportarlos a las autoridades migratorias para ser deportados.

Una vez con un record criminal sobre sus espaldas, les resulta prácticamente imposible reconstruir su vida, obtener un empleo, optar por una vivienda asequible y mucho menos regularizar su estatus migratorio. 

Antes de noviembre de 2021, el estado de Nueva York solo permitía anular las condenas relacionadas específicamente con la prostitución. Después de cinco años de peleas por la aprobación de esta ley, impulsada por sobrevivientes y defensores, el camino para sacar de los “libros” criminales a cualquier condena relacionada con la trata está más despejado, siempre y cuando se pueda demostrar que el hecho delictivo formó parte de un círculo de extorsión.

Con la esperanza de un nuevo estatus

Tal fue el caso de una mujer identificada como “M”, de 50 años, quien fue traída al país por su traficante que resultó ser su mismo esposo, con quien comparte cuatro hijos. Se pudo demostrar que “M” fue amenazada con la deportación y la pérdida de sus hijos, si no participaba en algunos esquemas criminales. 

Esta mujer inmigrante fue arrestada y se declaró culpable de delitos graves en Nueva York y Nueva Jersey por hechos que su ‘traficante-esposo’ la obligó a cometer. Durante más de 20 años vivió en las sombras, constantemente temerosa de ser arrestada y deportada. 

En 2021 esta víctima del tráfico humano, se acercó a Legal Aid para que se le ayudara a anular sus órdenes de arresto y comenzar de nuevo. Apenas unas semanas después de que se aprobara la Ley START, las condenas por delitos graves de “M” quedaron anuladas.

“Antes de la aprobación de esta ley, ella no habría sido elegible para ningún tipo de alivio migratorio. Ahora tiene la esperanza de obtener un estatus legal en el país”, detallan en un comunicado portavoces de Legal Aid.

El estado de Nueva York se mantiene entre los cinco estados del país con el mayor número de denuncias de casos activos de tráfico sexual y situaciones que involucran a menores. 

Varios estudios muestran que las víctimas fueron reclutadas principalmente mediante ofertas de trabajo fraudulentas y promesas de alivios migratorios en el país como visas y asilos, una vez que pasan ilegalmente la frontera.

Proyecto EIP:

Desde 2011, El Proyecto de Intervención de Explotación (EIP) de la Sociedad de Ayuda Legal es el primer esfuerzo de una oficina de defensores públicos de todo el país que aborda la criminalización sistémica de las víctimas de trata. EIP ha defendido a miles de personas, brindando servicios integrales a clientes de Legal Aid acusados ​​de delitos relacionados con el trabajo sexual y sobrevivientes de trata y violencia de género que enfrentan enjuiciamiento por otros delitos en la ciudad de Nueva York. Para información detallada de cómo acceder a estos servicios consulte: https://legalaidnyc.org/

Una puerta a la criminalidad