Freno a huelga ferroviaria que le costaría $2,000 millones de dólares diarios a EE.UU. está en manos del Senado federal

Los principales líderes en el Senado de Estados Unidos esperan lograr el apoyo bipartidista necesario para aprobar en ese cuerpo dos leyes que evitarían la paralización general de los ferrocarriles en el país, lo que tendría efectos nefastos en la economía

Marco Rubio tras una reunión con líderes republicanos en el Senado de Estados Unidos.
Marco Rubio tras una reunión con líderes republicanos en el Senado de Estados Unidos.
Foto: Anna Moneymaker / Getty Images

Aunque los principales líderes en el Senado de Estados Unidos esperan lograr el apoyo bipartidista necesario para aprobar en ese cuerpo las leyes que frenarían la huelga ferroviaria que tendría efectos nefastos en la economía, a estas horas no hay certeza de que se cuenten con los votos necesarios.

Ayer, la Cámara de Representantes aprobó dos medidas, una para codificar el acuerdo de contrato tentativo, y una segunda para añadir siete días pagos por enfermedad. Tras el visto bueno de ese organismo, las legislaciones pasaron a la evaluación del Senado.

Tanto el líder de la mayoría demócrata Chuck Schumer, como el líder de la minoría, el republicano Mitch McConnell, indicaron que el organismo actuará sobre los proyectos de ley esta semana.

“Tanto el líder McConnell como yo queremos aprobarlo rápidamente”, advirtió Schumer a los periodistas en el Capitolio luego de una reunión con el presidente Joe Biden y  otros líderes del Congreso el martes. “Entendemos los plazos y trabajaremos juntos para encontrar la mejor manera de hacerlo rápidamente”, añadió el portavoz.

Los sindicatos que agrupan a los trabajadores del sector podrían paralizar sus labores a nivel general el 9 de diciembre, o sea el próximo viernes.  La situación se traduciría en escasez de suministros, aumento en precios y la pausa en la producción en fábricas, lo que tendría un efecto grave a nivel general en términos económicos. El acuerdo que examinan los congresistas en Washington D.C. busca evitar una paralización de labores que le costaría a EE.UU. $2,000 millones de dólares al día, según estimados que citan medios como Politico.

Las medidas impondrían un contrato laboral al que se oponen decenas de miles de empleados unionados. Esto se debe, en parte, a la falta de disposiciones sobre bajas por enfermedad.

Los demócratas en el Senado necesitan 10 votos más los de todos los miembros de su Partido para darle paso al acuerdo.

Hasta la noche del miércoles, los republicanos Marco Rubio (Florida) y Ted Cruz (Texas) se encontraban opuestos al contrato e indecisos sobre el plan para añadir más días por enfermedad. Rubio presentó una enmienda para pedir más tiempo para las negociaciones.  

“Todo depende de lo que los trabajadores apoyan y qué están solicitando, y si cumple con ese criterio”, planteó el republicano según citado por el referido medio.  “El resultado ideal aquí es que ellos renegocien esto de una manera en la que los trabajadores puedan votar”, añadió el senador.

Por su parte, el senador Bernie Sanders indicó que  el proyecto de ley se queda corto en cuanto a los beneficios solicitados por los obreros por lo  que lo aguantará hasta que el Senado vote sobre una enmienda para garantizar que los trabajadores tengan una baja por enfermedad pagada.

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