‘Ecolibrium’: El proyecto ambiental que convierte a ‘Losaida’ en un laboratorio comunitario para enfrentar el cambio climático
Se está diseñando un mapa, el cual detalla calle por calle, los riesgos potenciales ante ciertos fenómenos climáticos. Además, se avanza en un plan de monitoreo de calidad del aire en una de las zonas de Manhattan más castigadas por la tormenta Sandy
En Loisaida Center un equipo multidisciplinario diseña sus propios sensores de calidad del aire. Crédito: Fernando Martínez | Impremedia
Si usted ha visto películas de ficción que muestran grandes diluvios e inundaciones que arrasan todo a su paso en la ciudad de Nueva York, sepa que sin ser fatalistas, ni alarmistas, es un escenario que en las próximas décadas, desde el punto de vista científico, no ha sido descartado. Por ello, tanto la Ciudad y muy especialmente varios activistas ambientales, están tomando algunas medidas para contrarrestar lo peor.
Once años después de la embestida agresiva del huracán Sandy en Nueva York, varios vecindarios del Lower East Side de Manhattan (LES), conocido popularmente como ‘Losaida’, están avanzando en un innovador proyecto ambiental surgido en las entrañas de este sector, históricamente ocupado por la clase trabajadora hispana de la Gran Manzana, que busca poner escudos de protección a la comunidad, ante las claras amenazas del cambio climático.
De esto se trata, la primera fase del proyecto ‘Ecolibrium’ en el edificio de Losaida Center, que está diseñando un mapa de los peligros del Lower East Side ante la amenaza de fenómenos meteorológicos. Además de un plan de monitoreo detallado de la calidad del aire.
En general, el plan encierra un proceso de “alfabetización” de sus residentes en materia ambiental y ecológica.
En palabras simples, es todo un movimiento que trata de educar a sus residentes de cómo reaccionar ante eventuales emergencias climáticas y cómo lograr que se revierta la “injusticia ambiental” que sigue pegando fuerte a los sectores de menos recursos de la Gran Manzana.
“Loisaida es un enclave latino donde viven familias de bajos recursos. Estamos trabajando con tecnología de punta para tener un mapa claro que detalle cómo estas comunidades son vulnerables a ciertas catástrofes. Si se acerca una tormenta, la idea es que nuestros vecinos tengan claro cómo reaccionar y cómo actuar ante apagones eléctricos e inundaciones”, contó el puertorriqueño Alejandro Epifanio Torres, portavoz del proyecto ‘Ecolibrium’.
El pasado mes que cerró con la marca de ser el segundo septiembre más lluvioso desde que hay registro, con 13,74 pulgadas de lluvia caídas en la ciudad, dejó claro a los residentes de ‘Losaida’ que si se viene un nuevo fenómeno meteorológico, las consecuencias serán simplemente nefastas.
Allí, durante la última gran emergencia activada por el huracán Sandy, más de 250,000 personas se quedaron por días sin energía eléctrica y centenares de residentes resultaron castigados con inundaciones.
Epifanio quien se gestó en luchas ambientales en la isla de Vieques en Puerto Rico, indica que este proyecto ha reunido un equipo diverso y multigeneracional de colaboradores locales y nacionales, estudiantes universitarios, estudiantes de secundaria y profesionales que trabajan en los campos de la ciencia de datos, la arquitectura y la ingeniería.
‘Ecolibrium’ como plan tiene la ambición, a la largo plazo, de mejorar la salud pública de estos vecindarios y monitorear, como en ningún otro sector de la Gran Manzana, las condiciones ambientales con su propia tecnología.
Un gran laboratorio ambiental
En el interior de Losaida Center, funciona actualmente un gran laboratorio de monitoreo ambiental, en donde se diseñan sensores y se hace seguimiento con modelos informáticos al entorno urbano, para chequear la calidad del aire interior y exterior, las condiciones ambientales y los microclimas de cada calle de este vecindario.
El primer ciclo de ‘Ecolibrium’ inició con un proyecto de ciencia comunitaria que crea información sobre el conocimiento público sobre la calidad del aire interior y exterior local y sus conexiones con la salud individual y comunitaria. Al tiempo que están expandiendo lo que han llamado una “alfabetización ambiental y ecológica” en este vecindario.
En la segunda fase de este proyecto en 2024, este gran laboratorio ambiental contará con la expansión de monitores ambientales, hechos a la medida de esta localidad, para la recopilación de datos, que podrá seguir en tiempo real los niveles de agentes contaminantes en cada perímetro.
“Con el apoyo de estudiantes y especialistas, estamos creando nuestra propia tecnología. Esto nos va a permitir crear una imagen virtual calle por calle, para contribuir a una mejor calidad de aire, reforzar los datos y los proyectos que ya tiene la Ciudad, y determinar cómo ciertas personas pueden ser más susceptibles a ciertas enfermedades o anomalías respiratorias”, agregó el activista.
En este centro comunitario y artístico actualmente se están diseñando, construyendo y poniendo en funcionamiento equipos de monitoreo de última generación, con el apoyo de estudiantes que cursan el último año de secundaria de esta localidad.
Todo esto significa, que a corto plazo, existirá un despliegue de dispositivos de monitoreo ambiental que en el mercado costaría miles de dólares, pero con la misma eficiencia, se masificará a muy bajo costo, bajo la idea de ‘hecho en casa’.

Un área inundable
El programa e iniciativa ‘Ecolibrium’ de Loisaida cuenta con el apoyo de fondos públicos del Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York y el soporte de la Ciudad. Además con el patrocinio de otras instituciones públicas y privadas.
“Simplemente estamos profundizando localmente los diagnósticos de los riesgos que tienen nuestros vecinos en esta área, que ha quedado claro es totalmente inundable. Queremos además que las nuevas generaciones, conozcan oportunidades de empleo alrededor de la dinámica de prevención de catástrofes climáticas”, aseguró Epifanio.
Loisaida Center comenzó como un movimiento de base en el Lower East Side, liderado por activistas puertorriqueños y residentes hispanos a mediados de la década de 1970, creado para combatir los efectos de la violencia desenfrenada, las drogas, las pandillas y la pobreza que enfrentan los niños, jóvenes y familias del vecindario.
Posteriormente, en 1978 este proyecto se constituyó formalmente en el estado de Nueva York como una corporación de desarrollo local, con la misión de abordar la privación de derechos sociales de los residentes latinos pobres. Ahora casi toda su dinámica de trabajo comunitario, en varios frentes, se dirige a convertir a esta localidad es un espacio más consciente y sustentable ambientalmente.
Edificios más eficientes
Por su parte, el tecnólogo creativo, Paul Garrin, director del programa Ecolibrium explica que uno de los grandes retos de esta propuesta ambientalista, es lograr que por lo menos 20,000 apartamentos de Loisaida, puedan utilizar en el futuro energía más limpia y reducir así las emisiones de carbono en esa localidad de Manhattan.
“En toda la ciudad de Nueva York, el 60% de las emisiones tóxicas provienen de los edificios. Nosotros nos estamos reimaginando, cómo se puede mejorar la eficiencia energética de estas unidades viviendas multifamiliares, de bajos recursos, para que podamos dar ese paso”, acotó.
Un megaproyecto contra inundaciones
Debido al cambio climático, el nivel de las aguas que rodean a la isla de Manhattan se está elevando. Se vaticina que las tormentas costeras serán cada vez más frecuentes y severas.
Desde el año 2020 y como reacción a los efectos del huracán Sandy, la Ciudad de Nueva York con el apoyo del gobierno federal inició el proyecto de Recuperación Costera del East Side de Manhattan (ESCR) para abordar estas amenazas, reduciendo el riesgo de inundaciones
“Actualmente se está construyendo un sistema integrado de protección contra inundaciones en un tramo de 2,4 millas, que incluye espacios abiertos frente al mar, secciones en calles urbanas, residencias, negocios, escuelas y e infraestructuras vitales, incluida una estación de bombeo y una subestación eléctrica”, informó en un comunicado la Ciudad.
El proyecto abarca el East Side de Manhattan desde la calle 25th este hasta la Calle Montgomery e incluye una comunidad residencial grande y diversa de más de 110,000 neoyorquinos, incluidos aproximadamente 28,000 residentes de los Complejos de Vivienda Pública (NYCHA).
En este plan se incluyen una combinación de zonas verdes elevadas, muros contra inundaciones, compuertas y mejoras de infraestructura que se integrarán en el tejido de diseño urbano y mejorarán el acceso a la ribera al tiempo que brindarán protección contra anegaciones graves a largo plazo.
Desde el pasado verano, partes de este proyecto ha sido frontalmente rechazado por dirigentes comunitarios, quienes cuestionan que para llevar adelante el ESCR se tendrán que cortar centenares de árboles de la franja costera de ese vecindario.
En este sentido, el Departamento de Parques contradice esa versión y remarcó que el proyecto ESCR casi duplicará la cantidad de árboles en East River Park, “aumentando a más de 1,800, con 50 especies diferentes que brindarán sombra y podrán resistir la niebla salina y el clima extremo que conlleva el cambio climático”.
El futuro de NYC:
- 1 pie ha aumentado el nivel del mar en la ciudad de Nueva York desde el año 1900 y se prevé que se eleve hasta 5,4 pies más para finales de siglo, según el Panel sobre Cambio Climático de la ciudad de Nueva York.
- 20% de los residentes de NYC viven en áreas costeras y se calcula que para la década de 2080, grandes porciones de algunos vecindarios costeros podrían inundarse con mucha mayor frecuencia. Partes del Lower East Side se encuentran entre las áreas más vulnerables.
- 3 veces aumentará para el año 2050 el número promedio de días al año por encima de los 90 °F y se cuadruplicará para la década de 2080.
- 370 muertes relacionadas con el calor se registran cada año en la Gran Manzana.