Tribunal federal declara ilegales los aranceles de Trump: ¿qué significa para EE.UU.?
Este viernes, un Tribunal determinó que Trump se excedió al imponer aranceles a las importaciones de casi todos los países

Donald Trump anunció que recurrirá a la Corte Suprema para mantener el vigor sus aranceles a los países del mundo. Crédito: AP
En una decisión que ha golpeado los intentos del presidente, Donald Trump, de ejercer un poder prácticamente ilimitado para eludir al Congreso e imponer impuestos amplios a los productos extranjeros, un tribunal federal de apelaciones le puso un alto, con una decisión, que seguramente generó un gran enojo en el mandatario.
Este viernes, un Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de Estados Unidos determinó que Trump se excedió al declarar emergencias nacionales para justificar la imposición de aranceles para las importaciones de casi todos los países del mundo.
El fallo, de siete votos a favor por cuatro en contra, confirmó la decisión emitida en mayo de un tribunal federal especializado en comercio de Nueva York, aunque aplicará solo a una parte de los aranceles que considera ilegales y permitirá al gobierno federal apelar ante la Corte Suprema de Estados Unidos con fecha límite del 14 de octubre.
Sin embargo, este fallo se convierte en un importante revés para Trump, cuyas erráticas políticas comerciales han sacudido los mercados financieros, han detenido decisiones de expansión de las empresas ante los temores de enfrentar precios más altos y esto también ha derivado en un crecimiento económico más lento.
¿Qué aranceles serán sometidos a revisión?
La decisión del tribunal se centra en los aranceles que Trump impuso en abril a casi todos los socios comerciales de Estados Unidos, especialmente los que afectan a China, México y Canadá.
El 2 de abril —el ‘Día de la Liberación’, como lo llamó— Trump anunció los que denominó como aranceles recíprocos de hasta el 50% a los países con los que Estados Unidos tiene un déficit comercial y aranceles base del 10% a casi todos los demás países.
Posteriormente, el presidente suspendió los aranceles recíprocos durante 90 días para dar tiempo a los países a negociar acuerdos comerciales con Estados Unidos y reducir sus barreras a las exportaciones estadounidenses. Algunos lo hicieron, como el Reino Unido, Japón y la Unión Europea, y acordaron acuerdos desiguales con Trump para evitar aranceles aún mayores.
Pero los países que no cedieron o bien, los que provocaron la ira de Trump recibieron golpes más fuertes: Laos recibió un arancel del 40% y Argelia, uno de 30%.
Trump, alegando tener poderes extraordinarios para actuar sin la aprobación del Congreso, justificó los impuestos amparándose en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 pues consideró que los déficits comerciales de larga data de Estados Unidos se habían convertido en “una emergencia nacional”.
En febrero, invocó la ley para imponer aranceles a Canadá, México y China, bajo el argumento de que el flujo ilegal de inmigrantes y drogas a través de la frontera estadounidense equivalía a una emergencia nacional y que los tres países necesitaban hacer más para detenerlo.
La Constitución de Estados Unidos otorga al Congreso la facultad de fijar impuestos. Sin embargo, los legisladores han permitido gradualmente que los presidentes asuman mayor poder sobre los aranceles, y Trump lo ha aprovechado al máximo.
Los aranceles que siguen vigentes
La impugnación judicial no cubre otros aranceles de Trump, como los aplicados al acero, aluminio y automóviles extranjeros, aplicados luego que el Departamento de Comercio concluyeran que esas importaciones eran amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Tampoco incluye los aranceles que Trump impuso a China en su primer mandato —y que el presidente Joe Biden mantuvo— luego que el gobierno concluyera que los chinos utilizaron prácticas desleales para dar a sus propias empresas tecnológicas una ventaja sobre sus rivales occidentales, incluyendo a Estados Unidos.
¿Por qué el tribunal falló en contra del presidente?
El gobierno argumentó que los tribunales habían aprobado el uso de aranceles de emergencia por parte del entonces presidente Richard Nixon en medio del caos económico que provocó su decisión de terminar una política que vinculaba el dólar estadounidense al precio del oro.
En mayo, el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos concluyó que los aranceles de Trump “exceden cualquier autoridad otorgada al presidente” bajo la ley de poderes de emergencia: “parece poco probable que el Congreso tuviera la intención de… otorgarle al presidente autoridad ilimitada para imponer aranceles”.
Los jueces que votaron contra este fallo, sin embargo, concluyendo que la ley de 1977 que permite acciones de emergencia “no es una delegación inconstitucional de autoridad legislativa bajo las decisiones de la Corte Suprema”, que han permitido a la legislatura otorgar algunas autoridades arancelarias al presidente.
¿Cuál será el futuro de los aranceles de Trump y de su agenda comercial?
El gobierno insiste en que, si se eliminan los aranceles de Trump, tendría que reembolsar parte de los aranceles recaudados, lo que representaría un duro golpe al Tesoro estadounidense. Los ingresos por aranceles ascendieron a $159,000 millones de dólares en julio, más del doble que en el mismo período del año anterior.
De hecho, el Departamento de Justicia advirtió que la revocación de los aranceles podría suponer la ruina financiera de Estados Unidos y una barrera a la hora de intentar imponer aranceles en el futuro.
“Si bien los acuerdos comerciales existentes podrían no desmantelarse automáticamente, la administración podría perder un pilar de su estrategia de negociación, lo que podría envalentonar a los gobiernos extranjeros a resistir demandas futuras, retrasar la implementación de compromisos previos o incluso intentar renegociar los términos”, dijo Ashley Akers, asesora principal del bufete de abogados Holland & Knight y ex abogada litigante del Departamento de Justicia, a The Associated Press.
Sin embargo, el presidente prometió llevar la batalla a la Corte Suprema. “Si se permite que esta decisión se mantenga, literalmente destruiría a los Estados Unidos de América“, escribió en sus redes sociales.
Trump cuenta con leyes alternativas para imponer impuestos a las importaciones, pero estas limitarían la rapidez y la severidad con la que podría actuar. Por ejemplo, en su fallo de mayo, el tribunal comercial señaló que Trump conserva un poder más limitado para imponer aranceles y abordar déficits comerciales. Sin embargo, dicha ley restringe los aranceles al 15 % y a solo 150 días para los países con los que Estados Unidos mantiene déficits comerciales.
La administración también podría invocar gravámenes bajo otra autoridad legal —la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962—, como lo hizo con los aranceles al acero, el aluminio y los automóviles extranjeros. Sin embargo, esto requiere una investigación del Departamento de Comercio y no puede imponerse a discreción del presidente.
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