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Estadounidenses revelan cómo superan las conversaciones incómodas en la mesa navideña

Encuesta revela que muchos recurren al vino para suavizar tensiones y conectar mejor en las conversaciones típicas de esta temporada

Reunión familiar Navidad

Una de las cosas que más estrés causa a las personas esta temporada son las reuniones familiares. Crédito: Shutterstock

Con las fiestas a la vuelta de la esquina, millones de estadounidenses afinan estrategias para sortear las conversaciones inevitables alrededor de la mesa. Y, según una nueva encuesta, cada vez más recurren a un viejo cómplice para suavizar el terreno: el vino.

Un sondeo realizado por St. Francis Winery & Vineyards y Talker Research a 2,000 adultos mayores de 21 años revela que la mitad ha diseñado un “plan de supervivencia conversacional” para enfrentar los temas tensos que resurgen cada diciembre. La política encabeza la lista de asuntos que los encuestados prefieren esquivar (42%), seguida de las finanzas (28%) y los comentarios sobre apariencia o peso (26%).

Entre tanto ruido sensible, la mayoría prefiere refugiarse en territorios más amables: la comida y el vino. Un 48% dice que el vino es su tema favorito, seguido de la vida social (36%), los viajes (33%), los pasatiempos (32%) y la salud (24%). Para muchos, estos temas funcionan como un salvavidas emocional: el 90% afirma que hablar de comida les ayuda a conectar con otros, mientras que el 77% dice lo mismo del vino y el 73% de los hobbies.

No hay nada que un buen vino no pueda aliviar o sanar. (Foto: Shutterstock)

Diferencias generacionales… con una copa en mano

El vino mismo se convierte en chispa de debate y punto de unión. La encuesta muestra marcadas diferencias generacionales: la generación Z es casi 5 veces más propensa que los baby boomers a disfrutar de cócteles de vino durante las fiestas (29% frente a 6%). Un 28% del total de participantes está dispuesto a discutir sobre si es apropiado o no agregar hielo al vino, y un 23% tiene opiniones firmes sobrellevar una botella económica a la cena familiar.

Las generaciones más jóvenes también abrazan con entusiasmo el vino como mezclador: lo hace el 23% de la generación Z y el 25% de los millennials. Y para el 15% de los adultos, un cóctel de vino festivo es su antídoto preferido contra la tensión navideña.

Cuando hablar no es tan fácil

Incluso así, encontrar puntos en común no siempre es sencillo, sobre todo entre generaciones. El 82% dice sentirse más identificado con personas de su misma edad, una cifra que sube al 88% entre los baby boomers.

Los temas de interés también reflejan estos contrastes:

* Baby boomers: prefieren compartir novedades familiares (31%); también disfrutan hablar de viajes (64%).

* Generación Z: quiere hablar sobre sus metas para el próximo año (24%).

* Generación Z (67%) y generación X (75%): disfrutan conversaciones sobre sus aficiones.

* Millennials: se sienten a gusto hablando tanto de viajes como de sus mascotas (76% en ambos casos).

Estas divergencias, sin embargo, no impiden que la conversación avance.

Entre tensiones y brindis, las familias se entienden mejor

A pesar de los momentos incómodos que suelen acompañar las reuniones festivas, el 60% de los encuestados reconoce que estas interacciones les permiten comprender más profundamente a sus seres queridos. Casi el 63% afirma que conoce mejor a su familia durante las fiestas que en cualquier otra época del año.

Y el hallazgo quizás más cálido: el 78% coincide en que todo fluye con mayor facilidad cuando hay comida compartida y una buena copa de vino en la mesa. Un recordatorio de que, incluso en medio de desacuerdos o silencios tensos, el ritual de comer juntos sigue siendo un puente que ayuda a reconectar.

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