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La presión de la Navidad empuja a millones de estadounidenses a gastar más de lo que pueden

Entre culpa, estrés y expectativas familiares, muchos hogares en EE.UU. enfrentan las fiestas con miedo a endeudarse aún más

Dinero Navidad

Muchas personas compran por impulso en esta época, sin tener una clara planificación financiera. Crédito: Shutterstock

La temporada navideña suele asociarse con reuniones familiares, regalos y celebraciones, pero para millones de estadounidenses, este fin de año llega cargado de ansiedad financiera. Una nueva encuesta nacional revela que, lejos de ser un periodo de alivio, las fiestas se han convertido en una fuente de estrés económico y emocional que amenaza con profundizar las deudas de muchos hogares.

El sondeo, realizado por Beyond Finance en conjunto con Talker Research a 2,000 adultos en Estados Unidos, muestra que el 65% de los encuestados considera casi imposible determinar cuánto puede gastar de manera segura durante esta temporada. La incertidumbre sobre los precios, el costo de vida y los ingresos disponibles pesa más que nunca al momento de planificar compras y celebraciones.

Los sacrificios ya son evidentes. Un 21% de los participantes afirmó que ha dejado de ahorrar por completo, mientras que el 19% reconoció haber limitado incluso sus compras de supermercado para poder destinar dinero a regalos y eventos navideños. Aun así, estos ajustes no parecen ser suficientes para mantener las finanzas bajo control.

Solo el 51% de los encuestados elaboró un presupuesto específico para las fiestas, y de ese grupo, el 64% anticipa que terminará gastando más de lo planeado. Este desajuste entre intención y realidad refleja una tendencia preocupante: la dificultad para sostener decisiones financieras racionales en un contexto dominado por presiones sociales y emocionales.

Para cubrir los gastos, muchos recurren a métodos poco sostenibles. El 64% admite gastar de más utilizando efectivo o tarjetas de débito, el 54% recurre a tarjetas de crédito, el 21% echa mano de sus ahorros y el 20% opta por servicios de “compre ahora, pague después”. Estas estrategias, aunque ofrecen alivio inmediato, suelen trasladar el problema a los primeros meses del nuevo año.

La deuda navideña no es un fenómeno nuevo, pero sigue repitiéndose. El 35% de los encuestados confesó haber acumulado deudas durante fiestas pasadas, y el 31% anticipa que volverá a endeudarse este año o que incrementará sus compromisos financieros actuales.

Muchos la pasan realmente mal durante esta época del año por culpa del dinero. (Foto: Shutterstock)

La culpa, el estrés y las expectativas familiares impulsan el gasto

Más allá de los números, la encuesta destaca el peso de la culpa y la presión emocional en las decisiones de gasto. El 52% de los estadounidenses afirma haber comprado o planea comprar al menos un “regalo por culpa” esta temporada, con un gasto promedio de $250 dólares, motivado más por obligación que por deseo.

Esta presión se siente con mayor intensidad entre los adultos jóvenes. El 64% de la generación Z y el 66% de los millennials reportan altos niveles de estrés financiero, frente al 50% de la generación X y solo el 38% de los baby boomers. La etapa de vida, los ingresos y las expectativas sociales parecen influir de manera decisiva en esta experiencia.

Las dinámicas familiares también juegan un papel clave. Quienes tienen pareja se sienten más obligados a gastar que las personas solteras (58% frente a 47%). Entre los padres de niños menores de 18 años, la culpa alcanza al 76%, en comparación con el 44% de quienes no tienen hijos. Incluso los abuelos reportan una presión significativa: el 59% afirma sentir una fuerte obligación de dar regalos, frente al 45% de quienes no lo son.

Los encuestados señalan que la mayor presión para comprar regalos proviene de los hijos (44%), las parejas (37%) y los amigos (32%). Esta red de expectativas ayuda a explicar por qué la temporada puede resultar abrumadora no solo en lo económico, sino también en lo emocional.

A pesar de ello, existe una creciente conciencia crítica. El 66% considera que la presión cultural por comprar regalos navideños se ha vuelto perjudicial. Para el 29%, las tradiciones familiares imponen un nivel de gasto difícil de sostener; otro 26% siente la obligación de corresponder cada regalo recibido, y el 25% identifica al marketing, las listas de deseos y las redes sociales como detonantes clave del consumo excesivo.

“La ansiedad financiera que observamos no se debe solo a la incertidumbre económica. Se trata de emociones complejas y profundamente arraigadas”, explicó la doctora Erika Rasure, asesora principal de bienestar financiero de Beyond Finance. “Cuando las normas culturales, las tradiciones familiares y las redes sociales amplifican esa presión, el gasto excesivo se convierte en una decisión emocional, no racional”.

En un contexto de precios elevados y presupuestos ajustados, la encuesta pone de relieve un desafío central para millones de familias: cómo celebrar sin comprometer su estabilidad financiera. Para muchos estadounidenses, las fiestas ya no solo se miden en regalos y reuniones, sino en el costo emocional y económico que deberán afrontar cuando termine la temporada.

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