Cuidado con los ‘precios algorítmicos’ al comenzar el Nuevo Año
Un nuevo año está a punto de comenzar, y con él nuevo año llegan nuevas esperanzas, nuevas oportunidades y nuevas aventuras.
Compare los precios de un artículo antes y después de hacer una transacción. Crédito: Gemini | Impremedia
Hay muchísimas cosas por las que emocionarse este próximo año: unas vacaciones con la familia; viajar y ver a uno de sus músicos favoritos en concierto, como Bad Bunny; o conseguir boletos para uno de los partidos de la Copa Mundial aquí en nuestra área.
Por eso debemos estar atentos a una nueva práctica que impactará significativamente las costumbres y la forma en que compramos. Recientemente emitimos una alerta para los consumidores, advirtiendo a los neoyorquinos sobre la práctica de “precios algorítmicos”, también conocida como “precios de vigilancia” en inglés, que permite a las empresas ajustar automáticamente los precios que se muestran en una aplicación o tienda digital basándose en los datos personales del usuario. Si bien esta práctica de negocios podría parecer como una oportunidad para que las empresas ofrezcan ofertas personalizadas que beneficien a los consumidores, algunas empresas han aprovechado esta práctica para cobrarles más por los mismos productos, utilizando factores como su ubicación GPS, sus ingresos anuales y sus hábitos de compra anteriores.
Estos esquemas de precios se utilizan comúnmente en las aplicaciones de las empresas o como parte de los “programas de fidelización”, donde los consumidores pueden recibir descuentos individualizados con precios personalizados. Ya hemos visto casos en todo el país donde los clientes de Target son objeto de este tipo de aumentos de precios. En un caso, Target cobraba a sus clientes $2.99por la mantequilla de cacahuete, mientras que Instacart les cobraba un precio superior de hasta $3.59. Otros clientes de Target vieron cómo el precio de una caja de galletas, que costaba $3.99, subió a un rango de precios entre $4.59 y $4.69, dependiendo de los datos personales del cliente.
Ya está en vigor una nueva ley para proteger a los neoyorquinos, y mi oficina se encarga de hacerla cumplir. La Ley de Divulgación de Precios Algorítmicos de Nueva York, o New York’s Algorithmic Pricing Disclosure Act en inglés, que entró en vigor a principios de noviembre, exige a las empresas que utilizan la práctica de precios algorítmicos que muestran claramente un aviso a los consumidores neoyorquinos, mediante una declaración clara y visible que diga: “ESTE PRECIO FUE ESTABLECIDO POR UN ALGORITMO QUE UTILIZA SUS DATOS PERSONALES”, indicando así que los precios se fijan utilizando sus datos personales.
Las empresas que no cumplan con la ley pueden enfrentarse a una multa de $1,000 dólares por cada infracción.
Mientras planifica y se prepara para lo que traerá el nuevo año, mi oficina dispone de información sobre cómo puede protegerse de los cobros excesivos por parte de empresas que utilizan precios algorítmicos:
- Compara los precios que se ofrecen en línea con el precio que se muestra para el mismo producto a otros compradores. Si le ofrecen un precio diferente, es posible que los precios se hayan fijado utilizando sus datos personales.
- Compara los descuentos que le ofrecen, especialmente los que aparecen en su aplicación o cuenta en línea, con los que se ofrecen a otras personas. Si recibe un descuento que solo usted puede ver, es probable que sea personalizado y creado a partir de sus datos.
- Compare los precios de un artículo antes y después de hacer una transacción que la tienda en que usted visitó pueda rastrear.
Dado que cada vez más empresas están utilizando la práctica de precios algorítmicos, usando sus datos personales, le pedimos que, como consumidor, preste atención a los precios de cada artículo que compre en línea o a través de una aplicación en su teléfono o tableta.
Si bien las empresas prometen que ahorrarán dinero gracias a los precios algorítmicos, todos debemos colaborar para garantizar que los neoyorquinos no sean estafados ni se les cobren precios excesivos. En la situación económica actual, cada dólar cuenta para muchísimas familias, y como su Fiscal General, quiero que sepan que mi oficina y yo los protegeremos.
Letitia James es la Fiscal General del Estado de Nueva York