Nuevos requisitos laborales del SNAP entraron en vigor y millones de personas podrían perder beneficios
Nuevas reglas laborales del SNAP ya aplican y hasta 1.1 millones podrían perder ayuda alimentaria, según proyecciones oficiales en EE.UU.
Las modificaciones establecen que algunos adultos sin dependientes deberán cumplir nuevas exigencias de trabajo para poder recibir ayuda de SNAP. Crédito: Jonathan Weiss | Shutterstock
Los cambios en las reglas del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) comenzaron a aplicarse este 1 de febrero y podrían modificar de forma importante quiénes pueden seguir recibiendo apoyo para la compra de alimentos en Estados Unidos.
Cerca de 42 millones de personas –entre familias de bajos ingresos y hogares en situación vulnerable– dependen de SNAP para cubrir parte de sus gastos en comida y artículos básicos.
Sin embargo, una nueva legislación federal firmada en julio introdujo ajustes en los requisitos laborales que ahora condicionan la permanencia de ciertos beneficiarios dentro del programa.
Cambios en la edad y límites de tiempo
Las modificaciones establecen que algunos adultos sin dependientes deberán cumplir nuevas exigencias de trabajo para poder recibir ayuda por más de tres meses dentro de un periodo de tres años.
El límite de edad para quienes deben demostrar actividad laboral se amplió por primera vez hasta los 64 años, cuando antes terminaba en los 54.
También se ajustaron las exenciones para padres o cuidadores. Antes, quienes tenían hijos menores de 18 años quedaban exceptuados. Ahora esa excepción solo aplica para quienes cuidan a menores de 14 años, reduciendo así el grupo protegido por esta regla.
Poblaciones que perderían exenciones
La legislación eliminó exenciones automáticas para personas sin hogar, veteranos de guerra y jóvenes que salieron del sistema de acogida temporal al cumplir 18 años.
Organizaciones sociales advierten que estos grupos enfrentarán mayores dificultades para cumplir con trámites y comprobaciones de empleo.
Joel Berg, director ejecutivo de la organización Hunger Free America, expresó su preocupación al señalar: “Millones de personas serán expulsadas innecesariamente de las listas. Perderán la comida que necesitan y, a veces, la que necesita su familia”.
“Más estadounidenses pasarán hambre. Los comedores comunitarios, las despensas y los bancos de alimentos que los abastecen no tendrán los recursos para cubrir esta necesidad”, añadió.
Proyecciones oficiales de impacto
Estimaciones de agosto de 2025 de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) calculan que alrededor de 1.1 millones de personas dejarían de recibir beneficios entre 2025 y 2034.
De ese total, aproximadamente 800,000 serían adultos sin dependientes de hasta 64 años y 300,000 corresponderían a padres o cuidadores con hijos de 14 años o más.
Además, cerca de 1 millón de adultos físicamente aptos de entre 18 y 54 años –o de 18 a 49 a partir de 2031– que antes podían obtener dispensas laborales también estarían en riesgo de quedar fuera del programa.
No obstante, la CBO indicó que parte de esta reducción podría compensarse con un aumento en la participación de comunidades indígenas estadounidenses, quienes sí recibieron nuevas exenciones dentro de la ley.
Postura del gobierno federal
Quienes apoyan los nuevos lineamientos argumentan que son necesarios para evitar desperdicios y fraudes. SNAP es administrado por el Servicio de Alimentos y Nutrición del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, declaró en una entrevista televisiva: “El sueño americano no es estar en un programa de cupones de alimentos. El sueño americano no es estar en todos estos programas. Eso debería ser un impulso, no una dádiva. Hasta ayer, hemos sacado a 1.75 millones de personas de SNAP”.
En un comunicado posterior, un portavoz del USDA indicó que las agencias estatales deben prepararse para aplicar el límite de tiempo en las áreas sin exenciones.
Añadió que el departamento continuará ofreciendo asistencia técnica y orientación específica para cada estado con el objetivo de ayudar a los beneficiarios elegibles a integrarse a empleos, educación o programas de capacitación.
Datos sobre empleo entre beneficiarios
Información de la Encuesta de la Comunidad Estadounidense de 2023 muestra que la mayoría de las familias que reciben SNAP tuvo al menos un integrante trabajando durante los 12 meses previos.
Sin embargo, estudios previos apuntan que los requisitos laborales pueden reducir la participación.
Un informe de 2021 del National Bureau of Economic Research concluyó que estas condiciones podrían provocar que hasta 53% de los adultos elegibles abandone el programa en un plazo de 18 meses.
Berg también cuestionó la efectividad de estas medidas al afirmar: “Estos requisitos laborales no se tratan realmente de promover el trabajo. Se trata de deshumanizar a las personas y atacar al ‘otro’”.
“La mayoría de los beneficiarios de SNAP está a favor del trabajo y muchos ya trabajan, o son niños, personas con discapacidad o adultos mayores. Todo esto es un debate distractor”, añadió.
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