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¿Realmente estás consumiendo proteína o solo marketing?

Aprende a diferenciar una fuente real de proteína de un simple snack energético. La verdad está en la tabla nutricional, no en el empaque

¿Proteína o puro marketing? Aprende la "Regla del Cero" para leer etiquetas, descubrir fuentes reales de proteína y elegir alimentos con verdadera densidad nutricional.

¿Proteína o puro marketing? Aprende la "Regla del Cero" para leer etiquetas, descubrir fuentes reales de proteína y elegir alimentos con verdadera densidad nutricional. Crédito: Shutterstock

El consumo de proteínas es clave para la salud; sin embargo, se debe tener muy en cuenta la calidad de la proteína que se ingiere. No se trata solo de cuántos gramos de proteína sumas al final del día, sino de la densidad proteica de los alimentos que eliges.

La coach nutricional Alexandra Stagg explica que muchos productos se disfrazan de “saludables” bajo la etiqueta de High Protein, pero la realidad nutricional suele decir lo contrario. Stagg comparte un sencillo truco para medir la densidad de proteína presente en un producto; un ejercicio simple que te ayudará a tomar mejores decisiones basándote en la información nutricional real.

La “Regla del Cero”: Un truco infalible para leer etiquetas

Etiqueta FDA
La FDA implementó diversos cambios en las etiquetas nutricionales para guiar más eficazmente al consumidor respecto de los alimentos que ingiere. | Cortesía: FDA
Crédito: Cortesía

Para saber si un alimento es una fuente real de proteína o simplemente un carbohidrato o grasa con “un toque” proteico, sigue estos pasos:

  • Mira los gramos de proteína por porción.
  • Agrégale un cero al final a ese número.
  • Compara el resultado con las calorías totales de la porción.

El veredicto: Si el número con el cero es menor o ni siquiera se acerca a las calorías totales, ese producto no es una fuente de proteína, sino una fuente de energía (proveniente de grasas o carbohidratos).

Casos de la vida real: ¿Proteína o Marketing?

La experta presenta varios ejemplos de productos “saludables” que se venden en supermercados como opciones para aumentar el nivel de proteína. Al aplicar la Regla del Cero, queda en evidencia que sus niveles son insuficientes para ser considerados fuentes principales:

  • Mantequilla de maní (Peanut Butter):

Tiene 8g de proteína y 180 calorías.

Aplicando la regla: 80 vs. 180.

Es una excelente grasa saludable, pero nunca la uses como tu fuente principal de proteína; te estarías excediendo en calorías.

  • Avena o Pastas “Protein”:

Muchas pastas dicen tener 10g de proteína pero aportan 190 calorías.

Aplicando la regla: 100 vs. 190.

Sigue siendo un carbohidrato. No puedes sustituir tu pollo, huevo o pescado por un plato de pasta “proteica” esperando el mismo resultado nutricional.

Lo que sí es un buen aporte proteico

Bajo este mismo criterio, Stagg calculó los niveles de los palitos de carne y la proteína en polvo, los cuales sí pueden considerarse fuentes de alta calidad:

  • Beef Jerky (palitos de carne): 10g de proteína por 100 calorías. (100 vs. 100). ¡Perfecto!
  • Proteína en polvo (Whey): 20g de proteína por 100 calorías. (200 vs. 100). ¡Excelente densidad! Aquí la proteína duplica el valor calórico, lo que la hace una fuente puramente proteica.

Una vez dominado este truco para medir la densidad proteica, es fundamental recordar que el problema no es cuánto comes, sino la calidad nutricional de tus fuentes. No te dejes llevar por el empaque frontal; la verdad siempre está en la tabla nutricional.

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