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Primaria republicana en Texas más cara de la historia va a segunda vuelta por escaño en el Senado

El senador John Cornyn, quien busca ser reelegido por un cuarto mandato, se mide ante el fiscal general de Texas, Ken Paxton

John Cornyn y Ken Paxton

El senador republicano de Texas John Cornyn y Ken Paxton, fiscal general del estado. Crédito: AP

AUSTIN, Texas – Los aspirantes a la candidatura republicana por el Senado en Texas se enfrentarán a una segunda vuelta, según las proyecciones electorales de medios estadounidenses.

El actual senador republicano John Cornyn busca ser reelegido por un cuarto mandato, frente a una agresiva campaña para quitarle el curul por parte de Ken Paxton, el ultraconservador fiscal general de Texas y un tercer candidato.

Con más del 75% de los votos escrutados, ninguno de los dos candidatos obtuvo la mayoría en lo que ha sido una de las primarias al Senado más caras en la historia, con un gasto unos $100 millones de dólares en anuncios, según la firma AdImpact. La segunda vuelta tendrá lugar a finales de mayo.

El presidente Donald Trump, pese a haber hecho una parada en Texas a pocos días de las elecciones, no ha dado su apoyo a ninguno de los candidatos.

Paxton es la mano derecha del gobernador de Texas, Greg Abbott, y ha usado su puesto para abanderar causas sociales y culturales de la extrema derecha como la oposición a los derechos de las personas transgénero, a las ideologías de izquierda o la persecución de la población migrante.

El fiscal también es una figura controversial en la política texana: fue sujeto a un juicio político por parte de su propio partido, ha sido acusado e investigado por corrupción y su exesposa, y legisladora estatal, lo acusó de infidelidad.

Cornyn, por su parte, es una figura veterana dentro del Partido Republicano y ha ocupado uno de los escaños de Texas en el Senado desde hace más de 20 años.

El republicano que salga elegido en mayo deberá enfrentarse a una dura batalla contra quien obtenga la candidatura demócrata, aún indeterminada entre Jasmine Crockett, ferviente opositora al presidente Trump, o James Talarico, una legislador estatal y seminarista presbiteriano. Los últimos conteos ubicaban a Talarico en la delantera.

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