Skirt Steak, el templo de la carne a la parrilla y las papas fritas, está de vuelta
Un festín sin pretensiones y un ambiente relajado que invita a quedarse (y volver)
Una excelente opción para quienes buscan un menú sencillo pero muy bien logrado Crédito: Skirt Steak | Cortesía
Hay lugares que no necesitan reinventarse para seguir siendo tendencia. Solo necesitan volver. Y eso es exactamente lo que acaba de hacer Skirt Steak en Chelsea: reabrir sus puertas y encender la parrilla.
Tras una breve pausa invernal, este restaurante del chef Laurent Tourondel regresa con su concepto estrella: una experiencia de steak frites tan directa como deliciosa, donde menos es más… pero cada bocado cuenta. Aquí no hay menús interminables ni decisiones complicadas.
El corazón de la experiencia es su famoso prix fixe: un jugoso skirt steak de wagyu americano, cocinado con precisión, acompañado de una salsa peppercorn-béarnaise . A su lado, una ensalada fresca de hojas verdes equilibra el plato, mientras que las verdaderas protagonistas —las papas fritas cortadas a mano— llegan sin límite. Crujientes por fuera y suaves por dentro.

Pero lo que hace que Skirt Steak sea más que una simple parada para comer carne es su atmósfera. Aquí todo fluye en un ambiente relajado, sin pretensiones, donde puedes llegar sin reserva, sentarte, pedir y disfrutar. Es uno de esos lugares donde la experiencia de comida es realmente muy buena, no solo por la calidad del plato principal, sino porque los acompañamientos brillan con luz propia y varian frecuentemente. Puede haber espinacas cremosas, blooming onion o papas horneadas con mucho queso y tocineta.
Para quienes prefieren opciones vegetales, el restaurante ofrece un steak de coliflor que sorprende por su sabor y textura, además de especiales semanales de mariscos y vegetales que mantienen la propuesta fresca sin perder su esencia minimalista.

Y luego está el momento dulce. Porque si pensabas que todo terminaba con las papas, espera a ver el carrito de postres rodando hasta tu mesa. Una selección cambiante de seis pies y pasteles hechos en casa desfila como un final de película: tentador, teatral y absolutamente necesario. No es solo postre, es experiencia.
El programa de bebidas, liderado por el sommelier Jason Hedges, sigue la misma filosofía: cócteles clásicos bien ejecutados, vinos accesibles y opciones sin alcohol que acompañan sin robar protagonismo. Todo está diseñado para que el foco siga siendo la comida… y la conversación.

Ubicado estratégicamente cerca de puntos icónicos como el Madison Square Garden y el Empire State Building, Skirt Steak se reafirma como una parada obligatoria tanto para locales como para visitantes que buscan comer bien sin complicaciones.
Skirt Steak está ubicado en el 835 6th Ave at 29th Street in Chelsea. Más información: https://www.skirtsteaknyc.com.